Narra Alyson:
La tenue luz de
mi móvil me despertó. Me incorporé poco a poco y vi quien me llamaba a estas
horas. Era un número privado, qué raro. Dejé el móvil en su sitio y me volví a
meter en la cama, eran las 10:30 y aún tenía sueño. Si, lo admito soy muy
dormilona pero eso es algo que no puedo evitar.
Me acurruqué en
la cama y me volví a quedar dormida. A los pocos minutos otra vez la maldita
luz de mi móvil volvió a resplandecer. Maldije en bajo y me incorporé de nuevo,
esta vez me dio tiempo a coger.
-¿Si? –dije
bostezando.-
-Hola –dijo una
voz algo distorsionada al otro lado.-
-¿Quién eres? ¿Te
conozco? –dije algo molesta, no me gustaba que me despertaran y menos alguien
que no conocía.-
-No, o eso creo.
–contestó.- Solo quería decirte que tengas cuidado con Louis, últimamente anda
mucho con una chica que igual te es conocida.
-Mira, no se que
clase de broma se trata pero no me apetece aguantarla. Estoy demasiado cansada
para andarme con tonterías así que buenos días y adiós.
-Para, para, para
–me detuve ante sus palabras.-
-¿Qué quieres?
–dije ya harta.-
-No es ninguna
broma, te lo digo en serio. Todo lo que te estoy diciendo es verdad, ahora que tú
me quieras hacer caso o no es otra cosa…
-Mira, no se a
que viene que tu, una persona desconocida para mi, me diga con quien anda Louis
o con quien no. No tiene sentido que me digas todo esto cuando no me conoces y
no sabes nada de mi, así que olvídame y déjame en paz.
-Está bien, pero
al menos quería avisarte. –dijo la voz del otro lado.-
-Pues gracias por
nada. –después de estas palabras apagué el móvil y me metí algo más enfadada en
la cama.-
. . .
-Venga Al arriba
–oí la suave voz de Emily.- Louis te está esperando abajo.
Me incorporé en
la cama. Seguía algo dormida así que me froté los ojos para enfocar bien.
-¿Qué dices Em?
–pregunté confusa.-
-Que te vistas y
bajes abajo, Louis te está esperando. –dijo ella saliendo de la habitación.-
Me quedé un rato
sentada en la cama pensando en qué hacia Louis aquí. Sabía que vendría a
buscarme a mí para salir, pero se supone que me tendría que avisar antes, ¿no?
Bueno, que más daba, estaba aquí y eso era lo que contaba.
Me levanté de la
cama y fui, a duras penas, a donde estaba mi armario. Lo abrí y observé
detenidamente mi ropa. No me gustaba mucho lo que tenía delante de mi pero
tenía que vestirme si o si. Cogí unos shorts vaqueros, una camisa blanca que le
había cogido prestada a mi madre y me puse los gansos azules marinos. Me hice una coleta alta y algo despeinada, no
me apetecía pelearme con mi pelo.
Bajé abajo y vi a
Louis sentado en el sofá del salón.
-Hola –le dije
dándole un beso en la mejilla.- ¿Qué hace usted aquí? –pregunté sentándome a su
lado.-
-¿Ese es el
recibimiento que me piensas dar? Me esperaba algo mejor…
-Cuando te lo
merezcas te lo daré.
-Bueno, está
bien. –dijo el algo resignado.- Solo vine para pasar el día juntos, hace mucho
que no estoy contigo. –se acercó a mi y me atrajo hacia el.- ¿Te vienes?
-Claro, pero deja
que me tome algo de desayuno antes de marchar. –me levanté y fui hasta la
cocina, Louis me acompañó.-
Abrí la nevera y
saqué el brick de leche, cogí una taza y el bote de cola cao y lo eché en ella.
Volví a dejar cada cosa en su sitio y me bebí la taza. Louis me miraba
fijamente.
-¿Qué pasa? –le
pregunté.-
-¿No me vas a
ofrecer nada de comida? –dijo el.-
-Perdón se me
olvido –dije yo.- pero puedes coger tu lo que quieras, no tienes que pedirlo.
–le ofrecí un poco de mi taza con leche.-
-No, gracias no
quiero saborear tu saliva.
-Oye! –dije algo
incómoda.- Ni que no la hubieras probado nunca… -me giré para lavar la taza en
el fregadero, a los minutos sentí unas manos en mi barriga.-
-Y las probaría
durante horas si hiciera falta –me susurró al oído haciendo que me estremeciera.-
Hoy estás especialmente sexy. –otra vez esa corriente eléctrica recorrió mi
cuerpo de arriba abajo haciendo que me estremeciera.-
-Bueno, ya. –dije
yo zafándome de el.-
-¿Qué pasa? –dijo
algo confuso.-
-Que me estaba
poniendo nerviosa, eso pasa. –dije con mis mejillas algo coloradas.- Bueno,
¿nos vamos?
-Si, pero antes
–se acercó a mi y me dio un fuerte beso en los labios, yo me dejé llevar, si os
soy sincera llevaba queriendo hacer esto desde que lo vi en el sofá, pero
después de lo que me habían dicho por teléfono tenía mis dudas; el me atrajo lo
más que pudo hacia el e hizo que me derritiera con cada movimiento suyo, a los
pocos minutos se separó de mi.- ahora si quieres ya nos podemos ir. –dijo a la
vez que salía de la cocina.-
-Pero que ser más
despreciable eres! –dije molesta, me había dejado allí sola con ganas de más.-
Fui hasta mi
cuarto y cogí un bolso y metí todo lo que necesitaba. Me despedí de las chicas
y les dije que estaría fuera todo el día. A los pocos minutos salí afuera, Louis
estaría esperándome en el coche, coche que si no recordaba mal era el de mi
madre.
Abrí la puerta
del copiloto y me subí. Louis me miraba expectante mientras esperaba a que me
acomodara.
-Por favor,
puedes dejar de observarme tan fijamente mientras hago alguna cosa. –le dije
mientras acababa de abrocharme el cinturón de seguridad.-
-Lo siento, es
inevitable. –dijo ya con la vista en la carretera.-
Cuando ya
llevábamos un rato de trayecto me entraron ganas de ir al baño. Me daba
vergüenza decírselo pero no podía aguantar más.
-Louis cariño
–dije con la voz dulce.- tengo que ir al baño.
-¿En serio? –dijo
el.- ¿No puedes esperar dos minutos?
-Bueno, supongo
que sí. –en realidad no podía, pero haría un esfuerzo.- Solo una cosa, ¿se
puede saber a dónde vamos? –le pregunté para intentar distraerme.-
-Pues es una
sorpresa, ¿Qué te parece?
-Sabes de sobra
que no me gustan las sorpresas –protesté.- aunque viniendo de ti igual podía
hacer una excepción. –me acerqué a el y le di un suave beso en la mejilla
haciendo que se revolviera en el sitio.-
-Vuelva a hacer
eso y no seré responsable de lo que pueda pasar. –dijo el mirándome con sus
ojos azules.-
-Vale vale, no lo
volveré a hacer, no te preocupes.
-No me has
entendido. –dijo el.- No quiero que lo hagas aquí, pero en otras circunstancias
te pediría que por favor lo hicieras. –me sonrió pícaramente y luego siguió
concentrado en la carretera.-
Narra Zayn:
El dolor de
cabeza que tenía ahora mismo era algo que no podía explicar con palabras. Creo
que ayer me pasé con la bebida, tenía un malestar encima increíble.
Me volví a tumbar
en la cama después de haberme levantado para tomar una pastilla. No podía estar
de pie, la cabeza me daba vueltas y me tambaleaba hacia los lados. Me puse la
tele haber si así me distraía un poco.
Recordé que hoy
le había prometido a Katie que quedaría con ella y que le daría la sorpresa que
le había prometido, pero si os soy sincero con lo mal que me encontraba no
tenía ganas de hacer nada. Decidí llamarla y decirle lo que me pasaba.
Alargué mi mano
hasta la mesilla donde se encontraba mi móvil, con dificultad lo desbloqueé y
busqué su número.
-A, B, C,…..K,
aquí está! –dije para mi mismo.-
Marqué su número
y me puse el teléfono en la oreja. A los tres pitidos una voz algo somnolienta
contestó al otro lado del teléfono.
-¿Si?
-Hola Kat, soy
Zayn. –dije yo.- ¿Qué tal la resaca de ayer?
-Bien, la verdad
es que no bebí mucho y no me encuentro mal, lo que si es que tengo mucho sueño.
–dijo algo más despacio de lo normal.-
-Pues a mi me
duele la cabeza que flipas –dije llevándome las manos a la frente.- ayer me
pase con la bebida.
-Y tanto que te pasaste!
–dijo ella.- ¿Te recuerdo que te pusiste en medio del bar gritando que te querías
casar conmigo? –fruncí el ceño, no me acordaba de eso.-
-¿En serio?
–pregunté.-
-Y tanto que es
en serio. –dijo ella riendo.- Pero tranquilo, estabas borracho no pasa nada.
-¿Hay algo mas
que deba saber? –pregunté, ella no respondió.- ¿Katie, sigues ahí?
-Si, si –dijo.-
lo siento, es que estaba pensando en otra cosa, ¿Qué decías?
-Que si hay algo
más que deba saber? –volví a preguntar.-
-No –dijo algo
indecisa.-
-¿Segura? –le
pregunté yo.-
-Bueno, lo cierto
es que si hay algo, pero es una chorrada. –dijo ella.-
-Bueno, pues
cuéntamela igual, quiero saber si es algo grave y tengo que pedir perdón por
ello.
-No, no es nada
malo. O eso creo –dijo.-
-Katie dímelo ya!
–protesté.-
-Vale, vale.
–acabó diciendo ella.- Cuando nos despedimos para irnos a casa me besaste en el
taxi.
Me quedé quieto,
no me acordaba de nada de eso.
-Katie, lo siento
de verdad.
-No pasa nada
Zayn, no es nada grave, estabas borracho, te entiendo. –dijo ella con la voz
algo rota, nos quedamos un rato en silencio.-
-Bueno yo te llamaba
para decirte que hoy no creo que pueda darte tu sorpresa, me encuentro bastante
mal, de verdad que lo siento.
-No pasa nada
tonto –dijo ella con voz dulce.- si quieres voy a hacerte una visitilla al
hotel por la tarde, ¿Qué te parece?
-Perfeeecto! Así
no me aburriré, porque no creo que salga de aquí en todo el día.
-¿Quieres que
lleve una peli o algo?
-Como quieras,
pero trae algo para distraernos un poco.
-Vale, pues
entonces sobre las 6 estoy ahí, ¿vale?
-Vale, adiós Kat
un beso.
-Chao Zayn.
Colgué el
teléfono y me quedé un rato mirando la pantalla. ¿Había besado a Katie? ¿De
verdad que lo había echo? Estaba seguro que en condiciones normales no habría
tenido el valor de hacerlo y si os soy sincero no había cosa en el mundo que
más deseara.
Por mucho que
intentara convencerme a mi mismo de que ella no me gustaba, estaba claro que
si. No podía pasar un solo día en el que no me acordara de ella, en sus
tonterías, en su forma tan peculiar de hablar, en su sonrisa, en ella en
general.
Si, vale, lo
admito, igual me fijaba en ella para olvidarme de Bri, pero eso ya era agua
pasada, no podía seguir pensando en ella porque estaba claro que lo nuestro
nunca nos llevaría a nada así que ¿Por qué no podía ser feliz? Ella seguro que
lo era con algún chico de donde vive ahora y yo no me iba a quedar deprimido en
casa. Si hay algo que me han enseñado mis desamores es que como te deprimas y
te encierres en el pasado no saldrás nunca de el y vivirás toda la vida con el
y yo no quería que me pasara eso.
Justo en ese
momento entró Harry en la habitación, no había dormido aquí esta noche. Estaba
algo enfadado con el así que no le dije nada hasta que el me dirigió la
palabra.
-¿Qué tal estás?
–me preguntó metiéndose en su cama.-
-Algo mareado,
¿tu? –le dije seco.-
-Yo estoy cansado
-Harry, ¿Dónde
has pasado la noche? –le dije mirándolo fijamente.-
-¿De verdad
quieres saberlo?
-Creo que me hago
una idea pero preferiría que me lo dijeras tú.
-Pues en casa de
Taylor. –lo fulminé con la mirada.-
-¿Pero por que
Harry? No te entiendo, de verdad, hay a veces que no se en que piensas…
-No hicimos nada,
te lo juro.
-Bah, ya no se
que creer que quieres que te diga.
-Pues créeme a mi
que soy tu mejor amigo. –lo miré.- Te prometo que no hemos hecho nada, ella no
me gusta.
-¿Entonces a que
has ido a su casa? –le pregunté desafiante.-
-Pues como me
dejasteis solo con ella nada mas iros ayer por la noche, pensé que no querrías
que viniera a dormir aquí. Todos estabais muy enfadados conmigo y yo no sabía
que hacer, ella me ofreció ir a su casa y le dije que si.
-Que no te
parezca mal, pero ¿Qué paso ayer a la noche? –me miró confuso.- Es que yo no
estaba muy lucido que digamos…. –miró al frente y suspiró.-
-¿Quieres que te
cuente todo desde el principio?
-Vale, pero no te
vayas por las ramas, aquí al grano. –rió y comenzó a hablar.-
-Salí con Taylor
fuera del bar, quería pedirle explicaciones de lo que pasó hace 4 años. Se que
es muy tarde para hacerlo pero no quería que estuvierais enfadado conmigo,
necesitaba arreglar todo de una vez por todas. –puso las manos detrás de la
nuca y siguió hablando.- Al principio no me quería decir por qué lo había echo,
pero al final acabo cediendo. Me dijo que lo único que quería era tener un
amigo y que no quería que saliera con vosotros porque estaba celosa de lo bien
que nos llevábamos.
–lo miré asombrado.- Lo hizo porque quería que
confiara solamente en ella y que poco a poco me fuera aferrando más a ella para
que cuando vosotros me dejarais de lado tener a alguien con quien estar. Lo
tenía todo planeado, y eso fue lo que más me dolió. Yo no sabía que ella podía
llegar a ser así de frívola, pero la gente cambia. –se quedó callado un momento
y luego siguió hablando.- Lo que mas me impactó de todo fue que me dijo que una
de las principales razones por lo que había echo todo eso era porque estaba
enamorada de mi. –me quedé paralizado.-
-Espera, espera,
espera ¿Queee? –dije atónito.-
-Si, lo que oyes.
–dijo el.- Eso yo no me lo esperaba y me cogió por sorpresa. Ella aprovechó mi
estado de shock para besarme y justo en ese momento salisteis vosotros por la
puerta.
-Joder, Harry… -fue lo único que me salió de mi boca, en
estos momentos no podía pensar claro.- ¿Y que piensas hacer ahora? –le dije.-
-Pues no lo se
Zayn, ojala lo supiera…. –dijo el algo confuso.-
-Pero a ver –le
dije incorporándome un poco.- a ti te gusta Taylor? –se quedó callado
mirándome.-
-No, claro que
no. –dijo no muy convencido.-
-Harry ahora es
el momento de que seas sincero, es ahora o nunca. –miró al frente y respiró
profundamente.- No vas a tener más oportunidades.
-Lo se, pero yo
sigo queriendo a Annie, eso es algo que no puedo remediar.
-¿Pero sientes
cosas por Taylor?
-Ayer pensaba que
si. A ver, es la única que me consoló cuando estaba mal, y siempre consigue de
mi lo que quiere.
-¿Pero no ves que
está volviéndolo a hacer?
-Si, si lo veo y
por eso he decidido no volverle a hablar mas, pero no se…
-Harry, nosotros
somos tus verdaderos amigos, no ella.
–me miró.- Sabes de sobra que puedes contar con nosotros cuando quieras, como
si nos tienes que pedir un favor a las 5 de la mañana, nosotros te vamos a
ayudar al igual que tu lo has hecho más de una vez por cada uno de nosotros.
-Lo se Zayn…
-Pero lo que no
puedes hacer –seguí hablando.- es irte con la primera persona que te haga
sentir bien en tus momentos de bajón, no puedes huir de tu vida, tienes que
afrontar las consecuencias de tus actos. –me miró atento a lo que yo decía.-
Aunque a veces no estemos siempre contigo sabes de sobra que te queremos igual
y vamos a estar ahí para lo que quieras, pero no siempre lo mejor es estar
encima de una persona cuando lo está pasando mal, lo mejor en esos casos es
dejarla sola y que piense en sus cosas sin nadie que pueda influir en su decisión.
Sabes de sobra que Taylor ha influido en la tuya porque si ella no te hubiera
dicho nada ahora no estarías enfadado con todo el mundo, ¿o me equivoco? –el
negó con la cabeza.- Pues creo que está claro lo que tienes que hacer, ahora
que lo hagas o no no es mi elección.
-Lo se Zayn, pero
no creo que pueda volver a recuperar la amistad con los demás, les he vuelto a
hacer lo mismo. –se quedó callado, a los pocos minutos volvió a hablar.- Y lo
peor de todo es que yo creía que hacía lo correcto.
-Harry en el
fondo sigues siendo el mismo chico que hace 4 años, no has cambiado. –reí.-
Mira, si quieres te puedo ayudar.
-Si, si, haré lo
que sea.
-Los chicos no
están enfadados contigo, simplemente están molestos por como los trataste al
estar con Taylor, lo que tienes que hacer es contarle todo tal cual me lo has
contado a mi, ¿vale? –el asintió.- Bien, las chicas están bien contigo porque
no saben nada de todo esto, así que por eso no te preocupes.
-¿Y Annie?
-A ver, eso va a
ser más difícil. Piensa que te ha visto besarte con Taylor, no creo que le haya
sentado demasiado bien.
-Ya, pero yo la
quiero.
-Pues ayer no se
notó Harry….
-Lo se y me
siento mal por ello, debería haber estado con ella y no con Taylor, pero estaba
confuso….
-Bueno, vamos a
hacer una cosa. –me miró atento.- Creo que lo que debes hacer es ir a junto de
ella e intentar hablar sobre todo esto, al principio seguro que no quiere que
hables con ella, pero tu no desistas, las mujeres son muy testarudas, pero creo
que si ella entiende todo lo que ha pasado y le cuentas todo lo que ha hecho Taylor,
entonces igual te perdone y puedas empezar de nuevo. –se quedó pensativo.-
-Espero que eso
funcione… -nos quedamos un rato tirados en la cama hasta que Harry sugirió un
plan.- ¿Quieres que comamos juntos?
-Bueno, la verdad
es que no me encuentro muy bien… Pero si quieres puedes subir algo para comer aquí.
-Vale, ¿lo mismo
de siempre no? –yo asentí.- Ahora mismo vuelvo. –se levantó de la cama y bajó a
coger de comer.-

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