jueves, 14 de febrero de 2013

Capítulo 41:










Narra Annie:

-No quiero mas, ¿alguna quiere algo de postre? –les ofrecí a las demás mientras me levantaba de la mesa para recoger mi servicio.-

-Si me traes un yogurt te lo agradecería –dijo Emily poniendo ojitos.-

-Vale ¿alguien quiere algo más? –todas negaron con la cabeza; me acerqué a la nevera y cogí el yogurt para Em.- Toma, aquí tienes –le dije tendiéndoselo.-

-Gracias. –contestó ella cogiéndolo de mi mano.-

Me senté otra vez en mi silla, Katie tenía la mirada perdida en la mesa y Madison bebía un poco de agua de su vaso.

-Chicas, ¿os apetece hacer algo esta tarde? –sugerí.-

-Yo ya he quedado, lo siento. –dijo Katie.-

-Yo también, lo siento. –dijo Em.-

-¿Y tu Madison? –le dije con esperanza de que ella me hiciera compañía.-

-Lo cierto es que… –fijó su mirada en el suelo.- yo ya he quedado con Niall… Lo siento Ann.

-Jobar chicas, que vida más ajetreada tenéis! –dije yo.- Supongo que tendré que buscarme algún plan…

-¿Por qué no llamas a Kevin? –dijo Madison.-

-¿Qué has dicho? –la miré confusa, su sugerencia me cogió por sorpresa- ¿Kevin Dougherty? –ella asintió.- Tu estas loca, ¿no?

-¿Por qué no? –dijo Emily.- Así te distraerás un poco…

-No se… Le dije que no y ahora decirle que si…. Pobre chico….

-Venga Annie no seas… –dijo Katie.- Me has hablado alguna que otra vez de el, se que en el fondo te parece mono. –la miré indecisa.-

-Mmm... bueno, lo cierto es que no está nada mal, es bastante mono, pero no se…. –todas me miraron desafiantes.-

-Veeenga no seas aburrida! –dijo Madison.- Si no lo haces tu lo voy a hacer yo –dijo cogiendo mi móvil que descansaba en la mesa de la cocina.-

-No no no –dije arrancándoselo de la mano.- ya lo llamo yo.

Me levanté de la mesa y fui hasta el sofá, me acomodé y busqué su número en la agenda. No estaba muy segura de lo que estaba haciendo pero las chicas tenían razón, no podía quedarme aburrida en casa, y además el me haría olvidarme de Harry.

Marqué el número y me puse el móvil en la oreja. Uno, dos, tres pitidos y nada, no contestaba. Cuatro, cinco… Estaba empezando a desesperarme. Ves como era una mala idea llamarlo, seguro que no me coge el teléfono, he quedado como una tonta.

Alejé el teléfono de mi oreja para colgar cuando oí una voz al otro lado. Volví a colocar el teléfono en su posición inicial.

-¿Si? –se oyó al otro lado.-

-Hola Kevin –dije algo tímida.-

-¿Annie, eres tu? –dijo algo confuso.-

-Si, soy yo. ¿Qué tal estás?

-Bien, algo dormido ¿y tú?

-Bien bien. –me quedé callada, tengo que admitir que me ponía bastante nerviosa.-

-Y…. ¿A que se debe tu llamada? –dijo el rompiendo el hielo.-

-Ah, nada, solo quería saber si ibas a hacer algo esta tarde…. –cerré los ojos temiendo su respuesta.-

-¿Hoy? –se quedó callado un rato.- No, la verdad es que no, ¿Por qué lo decías?

-Era por si querías que fuéramos a dar una vuelta o algo… Es que hace mucho que no hablamos.

-Por mi perfecto. –dijo algo más enérgico.- ¿Te parece si te paso a recoger a las 5?

-Vale, perfecto. Nos vemos. –colgué y me quedé mirando la pantalla.-

Me incorporé dispuesta a subir a la habitación para prepararme. Cuando salí del salón me encontré a mis tres queridas amigas apoyadas con las orejas en la pared.

-¿Qué? ¿Estaba interesante la conversación? –les dije con ironía.-

-Eh... Esto… Se nos calló una moneda, estábamos buscándola. –dijo Madison intentando que no se le  notara que estaba mintiendo.-

-¿Las tres estabais buscando la misma moneda? –les dije con los brazos en jarra.- Anda, levantaros. –se incorporaron.- Por si querías saber si vamos a quedar o no, la respuesta es si, ¿Estáis ya contentas?

-Siiii! –dijo Katie dando pequeños saltitos.- Espero que aproveches.  –me guiñó un ojo y yo puse los ojos en blanco.-

-Solo somos amigos. Que conste que quedo con el porque vosotras no estáis que si no olvidaros….

-Anda, no seas así. –dijo Em.- Seguro que te mueres por sus huesos lo que pasa que eres tan orgullosa que no lo admites, ¿me equivoco?

-Pues claro que te equivocas –le dije yo yendo hacia las escaleras.- Bueno, yo me voy a preparar ya que me tengo que duchar y esas cosas, nos vemos por la noche, ya me contaréis todas que tal.

Subí arriba y cerré la puerta de la habitación. Me tiré en la cama y me quedé mirando la pared pensando en todo lo ocurrido estos días.

Hoy iba a quedar con Kevin, ¿estaba segura de lo que iba a hacer? Es decir, ¿quería quedar con el?

Me quedé pensando en esas preguntas que rondaban mi cabeza hasta que alguien petó en mi puerta.

-Pasa, estoy sola. –dije en alto; vi como la puerta se entreabría y aparecía Katie detrás.- ¿Por qué petas en la puerta? Es tu habitación también. –le dije incorporándome.-

-No se… Igual estabas haciendo algo –me dijo mientras se acercaba al armario.-

-¿A dónde vas hoy? –le pregunté con curiosidad.- Aún no me lo has dicho.

-Ah, nada, a junto de Zayn. –dijo sin inmutarse.-

-¿En serio Katie en serio?

-Queeee?!

-Nada, déjalo. –le dije levantándome al baño.- Voy a ducharme.

-Vale, te espero aquí.

Me metí en el baño y me di una ducha rápida. Salí del baño y Katie seguía delante del armario.

-¿Qué? ¿Está difícil la cosa? –le dije dejando la ropa que llevaba antes puesta encima de la cama.-

-No es que no tengo nada que ponerme…. –dijo girándose para mirarme.-

-¿Quieres que te preste algo?

-No, no hace falta. –dijo volviéndose otra vez hacia el armario.- A ver si encuentro algo por aquí. –se acercó al borde de el armario y empezó a revolver en el.- Ya está a ver que tal esto. –se metió en el baño.-

Negué levemente con la cabeza y yo por mi parte me dediqué a buscar algo que ponerme. Yo no tardaría tanto ya que no me rallo tanto para escoger la ropa como las demás.

Cogí mis pantalones cortos rosas y le puse un cinturón marrón porque sino sabía que se me iban a caer, me puse una blusa blanca de las muchas que tenía y en los pies unas sandalias del mismo color que el cinturón. Me dejé el pelo suelto como solía hacerlo siempre, y dejé que se secara al aire, eso solo lo podía hacer en verano porque en invierno nunca me quedaba bien.

Me senté en el borde de la cama esperando a que Katie saliera del baño. Cogí una revista para matar el tiempo y a los pocos minutos salió ella del baño.

-¿Qué te parece? –la miré de arriba abajo.-

-Vas muy bien –le dije dejando la revista en la mesilla de noche; ella me miró no muy convencida.- Tranquila mujer que no vas a ninguna pasarela de moda, solo vas a ver a Zayn.

-Ya, pero no se… No quiero ir mal, ya sabes que soy así. –la miré otra vez; ella sabía que siempre estaba perfecta porque para mi gusto era guapísima.- Bueno, y tu estas nerviosa por ir con el Kevin ese?

-No te creas…. Lo conozco desde hace mucho y no me da vergüenza hablar con el. –me miró muy fijamente.- Bueno, un poco nerviosa si que me pongo pero a ver es mi amigo, solo eso.

-Su su…. Lo que tú digas… Ya me contarás hoy por la noche.

-Lo mismo te digo guapísima –le guiñé un ojo, ella puso los ojos en blanco.- Poor cierto, ¿Qué fue eso que paso ayer al salir del taxi?

-No lo se… Hoy se lo he contado y me ha dicho que lo sentía mucho que estaba borracho y no se que… -me miró fijamente y pude notar como no le gustó que el le dijera eso.-

-No querías que te dijera eso, ¿verdad? –le dije.-

-Pues no la verdad… Yo pensé que el quería y no se… -unas poquitas de lágrimas asomaron por sus ojos.-

-Katie, no llores. –le dije achuchándola contra mi.- Seguro que lo dijo por si tu pensaste que se había aprovechado de ti o algo.

-¿Tu crees? –dijo sorbiendo las lágrimas.-

-Pues claro que si mujer. Está claro que le gustas, no seas tonta! –me miró y me abrazó fuertemente haciendo que casi me quedara sin respiración.- De todos modos habla con el hoy.

-Ya, eso tenía pensado. ¿pero que pasa si me dice que no le gusto?

-¿Qué va a pasar? –ella levantó los hombros.- Absolutamente nada tonta. Sois amigos desde hace un montón y eso no os lo va a quitar nadie, así que no seas tonta y dile todo lo que sientes, no vas a perder nada, además seguro que el siente lo mismo.

-No se, no se…. –dijo ella no muy convencida.- No quiero perder su amistad por esto.

-No la perderás, Zayn es una persona increíble y no va a permitir que eso pase. –le pasé mi mano por su mejilla.- Pero si no quieres no le digas nada, espera hasta que te lleve a cenar o lo que sea que tenga preparado para tu sorpresa.

-Ya, será mejor idea…. –dijo ella.- Bueno, ¿Qué hora es? –dijo haciendo un amago de mirar la hora en su muñeca.-

-Son las cuatro y cuarto –le contesté yo mirando mi reloj.-

-¿Ya? –dijo ella incorporándose de un salto.- Me tengo que ir.

-Vale, vale, nos vemos por la noche mi amor. –le dije dándole un beso en la mejilla.-

Salió corriendo por la puerta, yo me quedé sonriendo sentada en el suelo. Ella siempre me sacaba una sonrisa, no había persona en el mundo que consiguiera hacerme tan feliz como ella, sin duda era una de las mejores amigas que tenía.




sábado, 9 de febrero de 2013

Capítulo 40.










Narra Alyson:

La tenue luz de mi móvil me despertó. Me incorporé poco a poco y vi quien me llamaba a estas horas. Era un número privado, qué raro. Dejé el móvil en su sitio y me volví a meter en la cama, eran las 10:30 y aún tenía sueño. Si, lo admito soy muy dormilona pero eso es algo que no puedo evitar.

Me acurruqué en la cama y me volví a quedar dormida. A los pocos minutos otra vez la maldita luz de mi móvil volvió a resplandecer. Maldije en bajo y me incorporé de nuevo, esta vez me dio tiempo a coger.

-¿Si? –dije bostezando.-

-Hola –dijo una voz algo distorsionada al otro lado.-

-¿Quién eres? ¿Te conozco? –dije algo molesta, no me gustaba que me despertaran y menos alguien que no conocía.-

-No, o eso creo. –contestó.- Solo quería decirte que tengas cuidado con Louis, últimamente anda mucho con una chica que igual te es conocida.

-Mira, no se que clase de broma se trata pero no me apetece aguantarla. Estoy demasiado cansada para andarme con tonterías así que buenos días y adiós.

-Para, para, para –me detuve ante sus palabras.-

-¿Qué quieres? –dije ya harta.-

-No es ninguna broma, te lo digo en serio. Todo lo que te estoy diciendo es verdad, ahora que tú me quieras hacer caso o no es otra cosa…

-Mira, no se a que viene que tu, una persona desconocida para mi, me diga con quien anda Louis o con quien no. No tiene sentido que me digas todo esto cuando no me conoces y no sabes nada de mi, así que olvídame y déjame en paz.

-Está bien, pero al menos quería avisarte. –dijo la voz del otro lado.-

-Pues gracias por nada. –después de estas palabras apagué el móvil y me metí algo más enfadada en la cama.-


.  .  .


-Venga Al arriba –oí la suave voz de Emily.- Louis te está esperando abajo.

Me incorporé en la cama. Seguía algo dormida así que me froté los ojos para enfocar bien.

-¿Qué dices Em? –pregunté confusa.-

-Que te vistas y bajes abajo, Louis te está esperando. –dijo ella saliendo de la habitación.-

Me quedé un rato sentada en la cama pensando en qué hacia Louis aquí. Sabía que vendría a buscarme a mí para salir, pero se supone que me tendría que avisar antes, ¿no? Bueno, que más daba, estaba aquí y eso era lo que contaba.

Me levanté de la cama y fui, a duras penas, a donde estaba mi armario. Lo abrí y observé detenidamente mi ropa. No me gustaba mucho lo que tenía delante de mi pero tenía que vestirme si o si. Cogí unos shorts vaqueros, una camisa blanca que le había cogido prestada a mi madre y me puse los gansos azules marinos.  Me hice una coleta alta y algo despeinada, no me apetecía pelearme con mi pelo.

Bajé abajo y vi a Louis sentado en el sofá del salón.

-Hola –le dije dándole un beso en la mejilla.- ¿Qué hace usted aquí? –pregunté sentándome a su lado.-

-¿Ese es el recibimiento que me piensas dar? Me esperaba algo mejor…

-Cuando te lo merezcas te lo daré.

-Bueno, está bien. –dijo el algo resignado.- Solo vine para pasar el día juntos, hace mucho que no estoy contigo. –se acercó a mi y me atrajo hacia el.- ¿Te vienes?

-Claro, pero deja que me tome algo de desayuno antes de marchar. –me levanté y fui hasta la cocina, Louis me acompañó.-

Abrí la nevera y saqué el brick de leche, cogí una taza y el bote de cola cao y lo eché en ella. Volví a dejar cada cosa en su sitio y me bebí la taza. Louis me miraba fijamente.

-¿Qué pasa? –le pregunté.-

-¿No me vas a ofrecer nada de comida? –dijo el.-

-Perdón se me olvido –dije yo.- pero puedes coger tu lo que quieras, no tienes que pedirlo. –le ofrecí un poco de mi taza con leche.-

-No, gracias no quiero saborear tu saliva.

-Oye! –dije algo incómoda.- Ni que no la hubieras probado nunca… -me giré para lavar la taza en el fregadero, a los minutos sentí unas manos en mi barriga.-

-Y las probaría durante horas si hiciera falta –me susurró al oído haciendo que me estremeciera.- Hoy estás especialmente sexy. –otra vez esa corriente eléctrica recorrió mi cuerpo de arriba abajo haciendo que me estremeciera.-

-Bueno, ya. –dije yo zafándome de el.-

-¿Qué pasa? –dijo algo confuso.-

-Que me estaba poniendo nerviosa, eso pasa. –dije con mis mejillas algo coloradas.- Bueno, ¿nos vamos?

-Si, pero antes –se acercó a mi y me dio un fuerte beso en los labios, yo me dejé llevar, si os soy sincera llevaba queriendo hacer esto desde que lo vi en el sofá, pero después de lo que me habían dicho por teléfono tenía mis dudas; el me atrajo lo más que pudo hacia el e hizo que me derritiera con cada movimiento suyo, a los pocos minutos se separó de mi.- ahora si quieres ya nos podemos ir. –dijo a la vez que salía de la cocina.-

-Pero que ser más despreciable eres! –dije molesta, me había dejado allí sola con ganas de más.-

Fui hasta mi cuarto y cogí un bolso y metí todo lo que necesitaba. Me despedí de las chicas y les dije que estaría fuera todo el día. A los pocos minutos salí afuera, Louis estaría esperándome en el coche, coche que si no recordaba mal era el de mi madre.

Abrí la puerta del copiloto y me subí. Louis me miraba expectante mientras esperaba a que me acomodara.

-Por favor, puedes dejar de observarme tan fijamente mientras hago alguna cosa. –le dije mientras acababa de abrocharme el cinturón de seguridad.-

-Lo siento, es inevitable. –dijo ya con la vista en la carretera.-

Cuando ya llevábamos un rato de trayecto me entraron ganas de ir al baño. Me daba vergüenza decírselo pero no podía aguantar más.

-Louis cariño –dije con la voz dulce.- tengo que ir al baño.

-¿En serio? –dijo el.- ¿No puedes esperar dos minutos?

-Bueno, supongo que sí. –en realidad no podía, pero haría un esfuerzo.- Solo una cosa, ¿se puede saber a dónde vamos? –le pregunté para intentar distraerme.-

-Pues es una sorpresa, ¿Qué te parece?

-Sabes de sobra que no me gustan las sorpresas –protesté.- aunque viniendo de ti igual podía hacer una excepción. –me acerqué a el y le di un suave beso en la mejilla haciendo que se revolviera en el sitio.-

-Vuelva a hacer eso y no seré responsable de lo que pueda pasar. –dijo el mirándome con sus ojos azules.-

-Vale vale, no lo volveré a hacer, no te preocupes.

-No me has entendido. –dijo el.- No quiero que lo hagas aquí, pero en otras circunstancias te pediría que por favor lo hicieras. –me sonrió pícaramente y luego siguió concentrado en la carretera.-


Narra Zayn:

El dolor de cabeza que tenía ahora mismo era algo que no podía explicar con palabras. Creo que ayer me pasé con la bebida, tenía un malestar encima increíble.

Me volví a tumbar en la cama después de haberme levantado para tomar una pastilla. No podía estar de pie, la cabeza me daba vueltas y me tambaleaba hacia los lados. Me puse la tele haber si así me distraía un poco.

Recordé que hoy le había prometido a Katie que quedaría con ella y que le daría la sorpresa que le había prometido, pero si os soy sincero con lo mal que me encontraba no tenía ganas de hacer nada. Decidí llamarla y decirle lo que me pasaba.

Alargué mi mano hasta la mesilla donde se encontraba mi móvil, con dificultad lo desbloqueé y busqué su número.

-A, B, C,…..K, aquí está! –dije para mi mismo.-

Marqué su número y me puse el teléfono en la oreja. A los tres pitidos una voz algo somnolienta contestó al otro lado del teléfono.

-¿Si?

-Hola Kat, soy Zayn. –dije yo.- ¿Qué tal la resaca de ayer?

-Bien, la verdad es que no bebí mucho y no me encuentro mal, lo que si es que tengo mucho sueño. –dijo algo más despacio de lo normal.-

-Pues a mi me duele la cabeza que flipas –dije llevándome las manos a la frente.- ayer me pase con la bebida.

-Y tanto que te pasaste! –dijo ella.- ¿Te recuerdo que te pusiste en medio del bar gritando que te querías casar conmigo? –fruncí el ceño, no me acordaba de eso.-

-¿En serio? –pregunté.-

-Y tanto que es en serio. –dijo ella riendo.- Pero tranquilo, estabas borracho no pasa nada.

-¿Hay algo mas que deba saber? –pregunté, ella no respondió.- ¿Katie, sigues ahí?

-Si, si –dijo.- lo siento, es que estaba pensando en otra cosa, ¿Qué decías?

-Que si hay algo más que deba saber? –volví a preguntar.-

-No –dijo algo indecisa.-

-¿Segura? –le pregunté yo.-

-Bueno, lo cierto es que si hay algo, pero es una chorrada. –dijo ella.-

-Bueno, pues cuéntamela igual, quiero saber si es algo grave y tengo que pedir perdón por ello.

-No, no es nada malo. O eso creo –dijo.-

-Katie dímelo ya! –protesté.-

-Vale, vale. –acabó diciendo ella.- Cuando nos despedimos para irnos a casa me besaste en el taxi.

Me quedé quieto, no me acordaba de nada de eso.

-Katie, lo siento de verdad.

-No pasa nada Zayn, no es nada grave, estabas borracho, te entiendo. –dijo ella con la voz algo rota, nos quedamos un rato en silencio.-

-Bueno yo te llamaba para decirte que hoy no creo que pueda darte tu sorpresa, me encuentro bastante mal, de verdad que lo siento.

-No pasa nada tonto –dijo ella con voz dulce.- si quieres voy a hacerte una visitilla al hotel por la tarde, ¿Qué te parece?

-Perfeeecto! Así no me aburriré, porque no creo que salga de aquí en todo el día.

-¿Quieres que lleve una peli o algo?

-Como quieras, pero trae algo para distraernos un poco.

-Vale, pues entonces sobre las 6 estoy ahí, ¿vale?

-Vale, adiós Kat un beso.

-Chao Zayn.

Colgué el teléfono y me quedé un rato mirando la pantalla. ¿Había besado a Katie? ¿De verdad que lo había echo? Estaba seguro que en condiciones normales no habría tenido el valor de hacerlo y si os soy sincero no había cosa en el mundo que más deseara.

Por mucho que intentara convencerme a mi mismo de que ella no me gustaba, estaba claro que si. No podía pasar un solo día en el que no me acordara de ella, en sus tonterías, en su forma tan peculiar de hablar, en su sonrisa, en ella en general.


Si, vale, lo admito, igual me fijaba en ella para olvidarme de Bri, pero eso ya era agua pasada, no podía seguir pensando en ella porque estaba claro que lo nuestro nunca nos llevaría a nada así que ¿Por qué no podía ser feliz? Ella seguro que lo era con algún chico de donde vive ahora y yo no me iba a quedar deprimido en casa. Si hay algo que me han enseñado mis desamores es que como te deprimas y te encierres en el pasado no saldrás nunca de el y vivirás toda la vida con el y yo no quería que me pasara eso.

Justo en ese momento entró Harry en la habitación, no había dormido aquí esta noche. Estaba algo enfadado con el así que no le dije nada hasta que el me dirigió la palabra.

-¿Qué tal estás? –me preguntó metiéndose en su cama.-

-Algo mareado, ¿tu? –le dije seco.-

-Yo estoy cansado

-Harry, ¿Dónde has pasado la noche? –le dije mirándolo fijamente.-

-¿De verdad quieres saberlo?

-Creo que me hago una idea pero preferiría que me lo dijeras tú.

-Pues en casa de Taylor. –lo fulminé con la mirada.-

-¿Pero por que Harry? No te entiendo, de verdad, hay a veces que no se en que piensas…

-No hicimos nada, te lo juro.

-Bah, ya no se que creer que quieres que te diga.

-Pues créeme a mi que soy tu mejor amigo. –lo miré.- Te prometo que no hemos hecho nada, ella no me gusta.

-¿Entonces a que has ido a su casa? –le pregunté desafiante.-

-Pues como me dejasteis solo con ella nada mas iros ayer por la noche, pensé que no querrías que viniera a dormir aquí. Todos estabais muy enfadados conmigo y yo no sabía que hacer, ella me ofreció ir a su casa y le dije que si.

-Que no te parezca mal, pero ¿Qué paso ayer a la noche? –me miró confuso.- Es que yo no estaba muy lucido que digamos…. –miró al frente y suspiró.-

-¿Quieres que te cuente todo desde el principio?

-Vale, pero no te vayas por las ramas, aquí al grano. –rió y comenzó a hablar.-



-Salí con Taylor fuera del bar, quería pedirle explicaciones de lo que pasó hace 4 años. Se que es muy tarde para hacerlo pero no quería que estuvierais enfadado conmigo, necesitaba arreglar todo de una vez por todas. –puso las manos detrás de la nuca y siguió hablando.- Al principio no me quería decir por qué lo había echo, pero al final acabo cediendo. Me dijo que lo único que quería era tener un amigo y que no quería que saliera con vosotros porque estaba celosa de lo bien que nos llevábamos.
 –lo miré asombrado.- Lo hizo porque quería que confiara solamente en ella y que poco a poco me fuera aferrando más a ella para que cuando vosotros me dejarais de lado tener a alguien con quien estar. Lo tenía todo planeado, y eso fue lo que más me dolió. Yo no sabía que ella podía llegar a ser así de frívola, pero la gente cambia. –se quedó callado un momento y luego siguió hablando.- Lo que mas me impactó de todo fue que me dijo que una de las principales razones por lo que había echo todo eso era porque estaba enamorada de mi. –me quedé paralizado.-

-Espera, espera, espera ¿Queee? –dije atónito.-

-Si, lo que oyes. –dijo el.- Eso yo no me lo esperaba y me cogió por sorpresa. Ella aprovechó mi estado de shock para besarme y justo en ese momento salisteis vosotros por la puerta.

-Joder, Harry…  -fue lo único que me salió de mi boca, en estos momentos no podía pensar claro.- ¿Y que piensas hacer ahora? –le dije.-

-Pues no lo se Zayn, ojala lo supiera…. –dijo el algo confuso.-

-Pero a ver –le dije incorporándome un poco.- a ti te gusta Taylor? –se quedó callado mirándome.-

-No, claro que no. –dijo no muy convencido.-

-Harry ahora es el momento de que seas sincero, es ahora o nunca. –miró al frente y respiró profundamente.- No vas a tener más oportunidades.

-Lo se, pero yo sigo queriendo a Annie, eso es algo que no puedo remediar.

-¿Pero sientes cosas por Taylor?

-Ayer pensaba que si. A ver, es la única que me consoló cuando estaba mal, y siempre consigue de mi lo que quiere.

-¿Pero no ves que está volviéndolo a hacer?

-Si, si lo veo y por eso he decidido no volverle a hablar mas, pero no se…

-Harry, nosotros somos tus verdaderos amigos,  no ella. –me miró.- Sabes de sobra que puedes contar con nosotros cuando quieras, como si nos tienes que pedir un favor a las 5 de la mañana, nosotros te vamos a ayudar al igual que tu lo has hecho más de una vez por cada uno de nosotros.

-Lo se Zayn…

-Pero lo que no puedes hacer –seguí hablando.- es irte con la primera persona que te haga sentir bien en tus momentos de bajón, no puedes huir de tu vida, tienes que afrontar las consecuencias de tus actos. –me miró atento a lo que yo decía.- Aunque a veces no estemos siempre contigo sabes de sobra que te queremos igual y vamos a estar ahí para lo que quieras, pero no siempre lo mejor es estar encima de una persona cuando lo está pasando mal, lo mejor en esos casos es dejarla sola y que piense en sus cosas sin nadie que pueda influir en su decisión. Sabes de sobra que Taylor ha influido en la tuya porque si ella no te hubiera dicho nada ahora no estarías enfadado con todo el mundo, ¿o me equivoco? –el negó con la cabeza.- Pues creo que está claro lo que tienes que hacer, ahora que lo hagas o no no es mi elección.

-Lo se Zayn, pero no creo que pueda volver a recuperar la amistad con los demás, les he vuelto a hacer lo mismo. –se quedó callado, a los pocos minutos volvió a hablar.- Y lo peor de todo es que yo creía que hacía lo correcto.

-Harry en el fondo sigues siendo el mismo chico que hace 4 años, no has cambiado. –reí.- Mira, si quieres te puedo ayudar.

-Si, si, haré lo que sea.

-Los chicos no están enfadados contigo, simplemente están molestos por como los trataste al estar con Taylor, lo que tienes que hacer es contarle todo tal cual me lo has contado a mi, ¿vale? –el asintió.- Bien, las chicas están bien contigo porque no saben nada de todo esto, así que por eso no te preocupes.

-¿Y Annie?

-A ver, eso va a ser más difícil. Piensa que te ha visto besarte con Taylor, no creo que le haya sentado demasiado bien.

-Ya, pero yo la quiero.

-Pues ayer no se notó Harry….

-Lo se y me siento mal por ello, debería haber estado con ella y no con Taylor, pero estaba confuso….

-Bueno, vamos a hacer una cosa. –me miró atento.- Creo que lo que debes hacer es ir a junto de ella e intentar hablar sobre todo esto, al principio seguro que no quiere que hables con ella, pero tu no desistas, las mujeres son muy testarudas, pero creo que si ella entiende todo lo que ha pasado y le cuentas todo lo que ha hecho Taylor, entonces igual te perdone y puedas empezar de nuevo.  –se quedó pensativo.-

-Espero que eso funcione… -nos quedamos un rato tirados en la cama hasta que Harry sugirió un plan.- ¿Quieres que comamos juntos?

-Bueno, la verdad es que no me encuentro muy bien… Pero si quieres puedes subir algo para comer aquí.

-Vale, ¿lo mismo de siempre no? –yo asentí.- Ahora mismo vuelvo. –se levantó de la cama y bajó a coger de comer.- 

viernes, 1 de febrero de 2013

Capítulo 39:








Narra Annie:

-Venga, podían separarse un poco más. No creo que sea necesario estar tan pegados uno del otro. –dije para mi misma.-

Los miré por enésima vez. No habían parado de bailar juntos en toda la noche, y lo peor era que se ponían delante mía para fastidiarme. Harry disfrutaba viéndome así porque el muy cabrón cada vez que se acercaba a ella me miraba.

Ella no parecía una mala niña, pero era la típica mimada que siempre consigue lo que quiere y si os soy sincera a ese tipo de gente no la aguanto.

-Eh anima esa cara –me dijo Liam acercándose por detrás a mi.- No tienes que estar mal por esa, no es ni la mitad que tu.

-Gracias Liam pero para el parece ser que si que lo es. –contesté algo apenada.-

-Que va! Sabes de sobra que lo hace para darte celos Ann, el te sigue queriendo. –lo miré y el me sonrió.-

-Si tanto le importara no estaría haciendo esto.

-Ya, bueno, pero no se…. A veces Harry es difícil de entender.

-Bueno, yo también lo dejé escapar por una tontería, así que me lo merezco.

-No digas eso ni en broma Ann. –me levantó el mentón.- Mírame –me dijo.- que te quede claro que tu eres cien mil veces mejor que esa chica, eres mucho más guapa, más inteligente, mas maja  y más todo, así que no dudes nunca que Harry te sigue queriendo porque está claro que lo sigue haciendo, a pesar de lo que haya podido pasar. –lo miré sonriendo.- Así que anímate y disfruta de la noche que somos jóvenes!

-Que filosófico te ha quedado eso –me eché a reír.- Gracias Liam, en serio. –le di un abrazo y el me dio un cariñoso beso en la cabeza.- Bueno, vamos con los demás.

-Si, será mejor.

Nos acercamos a junto de los demás. Harry seguía pegado a Taylor, pero después de haber hablado con Liam ya no me importaba tanto, al fin y al cabo no me iba a casar con el.

-¿Qué tal la noche? –me preguntó Emily.-

-Bueno, bien. -dije.- ¿Y la tuya?

-Demasiado bien. –contestó algo sonrojada.-

-Uuui ¿Qué te traes entre manos? –le dije moviéndola un poco con las caderas.-

-Nada, nada. –ella se hizo la longuis.-

-Veeeeenga!

-No es nada en serio. –la miré fijamente.- Bueno, a ver Liam me ha regalado esta pulsera y básicamente me ha dicho que era la mujer de su vida, ¿se puede pedir algo más? –la miré asombrada.-

-Jo, Em, eso es genial! Cuánto me alegro –le dije estrujándola entre mis brazos.- Cuantas ganas tenía de veros a los dos juntos.

-Al principio todo fue complicado, pero ahora es como estar en un sueño.

-Jo, que suerte! –dije suspirando.- Me alegro muchísimo en serio.

-Gracias Annie. –me dio un abrazo.- Tu también te mereces estar así con Harry, que no te quepa la menor duda de que sigue enamorado de ti, solo hay que ver como te mira. –desvié mi mirada hacia el y vi que tenía sus ojos fijados en mi, me revolví en el sitio y volví a mirar a Em.-

-No se Emily… Todo es muy complicado –le dije.-

-Ya verás como tengo razón. –contestó ella pasándome su brazo por mi hombro.- Y si el no te quiere siempre nos tendrás a nosotras.

-Sois lo mejor, os lo puedo asegurar. –sonreímos las dos.- Bueno, ¿bailas conmigo como tu y yo sabemos?

-Bueno, está bien, pero solo por esta vez. –contestó ella.-

Nos pusimos en medio de la pista y bailamos como solíamos hacer siempre, llamamos a las demás a junto nuestra.

Si os soy sincera lo único que me hacía feliz en este momento era saber que las tenía a ellas. Sabía que nunca me fallarían y no me harían pasarlo mal. Las miré una a una.

Alyson estaba radiante hoy. Que decir de ella, siempre había estado ahí cuando lo necesitaba y me había apoyado en mis peores momentos, por eso sabía que podía confiar en ella, al igual que ella sabía que podía confiar en mi.

Madison. A ella la conocía de menos tiempo que a Em y Al, pero a pesar de ello la quería como si hubiéramos sido amigas de toda la vida. Era una chica adorable, simpática donde las haya y muy muy divertida.

Mis ojos fueron a parar ahora a Emily. Era mi amiga desde hacía bastante tiempo y la quería un montón, aunque alguna que otra vez teníamos nuestros rifi rafes, nunca dejamos de ser amigas, porque al fin y al cabo lo que conlleva a veces la amistad es eso.



Y por último estaba Katie. Buf Katie, casi no tenía palabras para describirla. Me había demostrado muchísimo en poco tiempo. Sabía de sobra que podía confiar plenamente en ella, era una de esas personas que solo con tenerla cerca ya te transmitía felicidad. Aunque al principio no empezáramos muy bien, al final acabamos siendo casi como hermanas.

Me quedé observándolas un poco más. Todas y cada una de ellas eran una de las razones por las que era feliz, ellas eran mi vida y no permitiría nunca que nos separaran.

-¿Se puede saber en que piensas? –dijo Alyson interrumpiendo mis pensamientos.-

-Eso. –dijeron las demás al unísono.-

-En lo mucho que os quiero y lo afortunada que soy de teneros como amigas. –les dije yo.-

-Ohhhhhhhhh que mona! –dijo Madison.-

-Jo, Annie, tu también lo eres para nosotras. –dijo Katie.-

Todas se abalanzaron sobre mi cayendo las cinco en un enorme abrazo. Al rato notamos un poco más de peso encima nuestra. Nos giramos y eran los chicos encima nuestra.

-No nos miréis así. –dijo Louis.- No nos hemos podido resistir.

Nos reímos todos y esta vez los incluimos a ellos en nuestro abrazo, sin duda este iba a ser uno de los mejores veranos de mi vida.

Narra Harry:

Me quedé al margen del abrazo colectivo que tenía delante de mis narices. No podía ir allí y hacer como si nada hubiera pasado.

Los observé con pena, al fin y al cabo eran mis amigos y no quería estar mal con ellos. Igual Louis tenía razón al decir que hacía mal volviendo a ver a Taylor.

La observé y sus enormes dientes blancos me estaban dedicando una sonrisa. Yo sonreí algo más forzado y me acerqué a ella.

-Tay, tengo que hablar contigo. –le dije al oído.-

-Como quieras. –dijo ella.- Pero vamos mejor afuera que aquí no se escucha nada. –asentí y la seguí hasta la salida del local.-

Esta situación me recordó a Annie, a la última vez que la había tenido solo para mi.

-A ver, dime. –dijo ella sentándose en un banco.-

La poca luz que daba una de las farolas me daba de lleno en la cara. Me alejé de la luz y me quedé frente a Taylor.

- ¿Puedo hacerte una pregunta? –ella me miró extrañada.-

- Claro –contestó.-

-¿Por qué me hiciste aquello cuando estábamos en el quinto año de instituto? –la miré fijamente, ella sabía perfectamente  a que me refería, pero sabía que no le gustaba que hablara de ello, pero a mi me venía una y otra vez a la mente.-

Flashback (hace aproximadamente 4 años):

Esta semana notaba a mis amigos algo raros conmigo, no sabía que les pasaba.

Taylor, la chica nueva se había integrado muy bien en nuestro grupo y ahora éramos grandes amigos.

Estaba sentado al final de la clase, la profesora me observaba de vez en cuando por el rabillo del ojo, aunque ella lo negara era su ojito derecho. Miré a Taylor que se sentaba unos pupitres más adelante que yo. La verdad es que era bastante mona, pero ahora yo no quería tener nada con ninguna chica, ella era mi mejor amiga.

Tocó el timbre que indicaba el final de la clase y el comienzo de la comida. Fui hasta donde estaba ella para ir juntos a la cafetería, los demás nos esperarían allí.

Recorrimos varios pasillos hasta que llegamos a la cafetería. En una de las mesas estaban ellos, mis mejores amigos, Louis, Niall, Zayn, Liam y Katie. Los saludé con la mano pero ellos no movieron ni un solo músculo del cuerpo. Me pareció algo raro, pero pensé que con todo el bullicio que había allí dentro no me habrían visto.

Fuimos a coger nuestra comida y cuando terminamos nos sentamos con ellos.

-Hola chicos. –les saludé.- ¿Qué tal os ha ido el día? –pregunté.-

-Bien –contestó Zayn secamente.-

-Lo mismo digo –dijo Niall con el mismo tono que el anterior.-

Los demás ni siquiera se molestaron en contestar, solamente se limitaban a mirar su plato de comida.

Me acerqué a la oreja de Taylor y le susurré.

-¿Sabes que les pasa a estos? –le dije.-

-No lo se… -dijo ella levantando los hombros.- Seguro que se les pasará, no te preocupes.


Pasaron las semanas, incluso los meses y mis amigos seguían igual o incluso peor que aquel día. Yo ya no sabía que hacer, la única que me apoyaba en aquellos momentos era Taylor y cada vez me aferraba más a ella.

Un día que estábamos todos en casa de Katie, le eché valor y les pregunté qué les ocurría.

-Nada, a nosotros nada. –contestó Louis.-

-No soy tonto, se que os pasa algo y no me voy a ir de aquí sin saber que es. –los miré uno por uno y me crucé de brazos, no pensaba moverme hasta que ellos me dijeran que era lo que pasaba.-

-Bueno, yo me voy yendo, ¿vale? –dijo Taylor levantándose del sofá.-

-¿Pero, tan pronto? –le dije yo.-

-Si, es que tengo muchas cosas que hacer. –contestó ella.- Bueno, mañana nos vemos. –acto seguido desapareció por la puerta.-

Todos me observaban y yo les sostenía la mirada.

-¿Pensáis decírmelo alguna vez? –les dije yo algo harto ya.-

-Creo que el que nos debe una explicación eres tú –dijo Liam desafiante.-

-¿Yo? –dije asombrado.- Que yo sepa no he hecho nada….

-¿Ah, no? –dijo Katie buscando algo en su móvil.- ¿Y esto como lo explicas? –me tendió su móvil y me enseñó lo que parecía una conversación.-

Cogí el móvil y miré la pantalla atentamente. La conversación aparentemente era entre Taylor y yo, en ella yo ponía verdes a mis amigos. Que yo supiera no había mantenido nunca esa conversación con ella.

Seguí leyendo hasta que me cansé de seguir haciéndolo. Aquello era una tontería, yo nunca hablaría así de ellos, eran mis mejores amigos.

-Yo jamás he dicho esto –les dije serio.-

-Harry, no intentes disculparte, eres tu el que está hablando con ella. –dijo Niall.-

-Niall, yo se perfectamente lo que hago y lo que no, y te puedo asegurar que eso no lo he escrito yo. –saqué mi móvil y busqué las conversaciones con Taylor.- Mira, si no me crees puedes comprobarlo tu mismo –le tendí el móvil y el lo cogió.-

-Que mentiroso eres! –dijo Katie.- Pero si es de las primeras conversaciones que tienes abiertas… -dijo ella devolviéndome el móvil.-

-Que yo no he dicho nada de eso joder! –dije algo más molesto.- ¿De verdad pensáis que pienso todo eso de vosotros? –nadie contestó.- Sois increíbles…. Pensé que erais mis amigos

-Y nosotros también lo pensamos. –dijo Louis.- Pero un amigo no se avergüenza de sus amigos, no dice que son lo peor de lo peor, no dice que preferiría vivir debajo de un puente antes que salir con ellos. Un amigo no hace esas cosas.

-Estoy de acuerdo con Louis –dijo Katie.- Que sepas que conmigo es con la que más te has pasado –la miré confuso.- ¿De veras prefieres tener a Taylor como amiga antes que a mi? –me preguntó.-

-¿Qué dices Katie? –le pregunté.-

-Lo que oyes. Al parecer ella es más importante para ti que una de las personas que mas te conoce en este mundo. –me miró fijamente.- En esa conversación le decías que te alegrabas de haberla conocido y que ella es mucho mejor amiga de lo que yo he sido en todo este tiempo. –la miré perplejo, esto no me podía estar pasando, yo no había dicho nada de ellos, y menos había dicho aquello de Katie.-

-Katie, sabes de sobra que no pienso eso. –me quedé callado.- Mirar, no se que es lo que está pasando pero os aseguro que descubriré quien me ha hecho esto, porque jamás hablaría así de vosotros. –los miré y me fui de allí, necesitaba reflexionar e intentar descubrir quien había sido.-

Fin del Flashback.


-¿El que Harry? –dijo Taylor haciendo que volviera al presente.-

-Sabes de sobra el que Taylor, no te hagas la inocente. –se quedó callada y se levantó del banco, empezó a andar en círculos.-

-No se que decirte Harry…. –respiró profundo.- Yo solo quería tener un amigo, alguien que me quisiera solo a mi y que estuviera pendiente de mi. Solamente quería eso.

-¿Y tenías que separarme de ellos? –le pregunté con rencor.- ¿No sabes que me jodiste la vida? Si no llega a ser por Dale no se que hubiera echo…- Ella me miraba suplicante para que no siguiera hablándole de ese tema, pero si no lo hacía ahora no lo podría hacer nunca y una parte de mi quería sacar todo aquello que me había quedado dentro.- Taylor, se que no quieres que te hable de esto, pero entiéndeme tu a mi también. Solamente quiero saber por qué lo hiciste, solo eso.

-¿Estás seguro que quieres saberlo? –me dijo ella mirándome fijamente con sus grandes ojos verdes.-

-Si, es lo que te he pedido.

-Pues lo hice porque quería que tú te alejaras de ellos y que confiaras más en mí. –la miré con dolor en los ojos.- Se que lo hice mal, pero pensé que esa era la mejor manera.  Katie, desde que había llegado yo al instituto, no había un solo día que yo no intentara acercarme a ella, quería ser su amiga, pero ella siempre ponía excusas para no estar conmigo y por eso te quise separar de ellos. No creía que ellos fueran una buena influencia para ti, pensaba que si seguías saliendo con ellos me dejarías de lado y no quería que eso ocurriera porque tú eras el único amigo que tenía en aquel momento y no podía perderte. –me eché un poco para atrás, necesitaba sentarme.- Y  bueno, hay algo que nunca que te he dicho, y quizás esa es la principal razón por la que hice todo aquello.

-¿Hay más cosas? No se si querré saberlo… -le dije algo distante.- Bueno, a ver dime. –accedí.-

-Estaba enamorada de ti y lo sigo estando.


Narra Madison:

-¿Dónde se ha metido Harry? –le pregunté a Niall.-

-No se… –dijo el moviendo los hombros.- Pero no tienes por qué ir a por el, estamos bien así. –me dijo el pasando su dedo por mi nariz.-

-No tenía pensado, tranquilo. Prefiero quedarme aquí contigo. –contesté yo.- ¿Mañana vas a hacer algo?

-Mmm… Déjame que consulte mi agenda. –hizo como si fuera a sacar una libreta del bolsillo y pasó las hojas imaginariamente.- Creo que no, ¿por? –le di un golpe en el hombro bien merecido.-

-Que tonto eres! –protesté yo.-

-Anda, no te pongas así, si es una tontería. –me agarró por detrás y me giró para quedar uno enfrente del otro.- Que guapa estás cuando te picas. –mis mejillas se sonrojaron, pero el no lo pudo notar ya que estábamos en medio de la pista y no había casi luz.-

-Tú lo estás siempre. –me acerqué a el y acorté las distancias que quedaban entre los dos; me encantaba estar así con el, era una sensación que no podía explicar, me hacía sentir la mujer más afortunada del mundo; se separó de mi y se me quedó mirando.-

-¿Cómo hemos llegado a estar así de bien? –preguntó el.-

-No lo se –le contesté.- pero lo que si se es que no me arrepiento de nada.

-Yo tampoco, de echo volvería a repetirlo una y otra vez. –sonreí y le di un corto beso en los labios.- ¿Te apetece ir mañana a dar una vuelta?

-Si claro. –contesté.- Pero tiene que ser por la tarde, por la mañana tengo que ir a hacerles una visita a mis padres, ya va siendo hora. –reí.-

-Vale, como quieras. –dijo el acariciándome la mano.-

Eran ya las 4:30 y no me podía sostener en pie. Entre las copas que llevaba encima y los tacones, que me estaban matando, parecía un muñeco de papel, iba de un lado para otro.

-Chicos, yo creo que me voy a ir yendo. –dije yo.-

-Si quieres te acompaño –intervino Niall.- yo también estoy cansado.

-Vale. –contesté.-

-Ei, pero nosotros también nos vamos. –dijeron los demás.-

-¿Seguros? –pregunté.-

-Si, yo al menos no aguanto más –dijo Em que parecía algo cansada.-

-Si, nosotros también –dijeron los demás a excepción de Zayn que parecía que se lo estaba pasando bien el solo.-

-¿Y tu Zayn? –le pregunté.-

-¿Qué pasa? –dijo intentando quedarse quieto.-

-Que si quieres irte ya o que? –le preguntó Niall.-

-No!!!! Que siga la fiesta! –dijo el bailando algo descontrolado.-

-Bueeeno, a este es mejor llevárselo. –dijo Katie.- Venga, Zayn, vámonos ya.

-Pero no quiero –contestó el.- un poquito más…. –hizo pucheritos.-

-No Zayn no –dijo Katie seria.- Vámonos ya!

-Bueno, está bien. –accedió al final.- Pero una cosa –dijo dirigiéndose a Katie.- tu y yo vamos juntos en el taxi. –ella puso los ojos en blanco y contestó.-

-Está bien como quieras, pero vámonos ya.

Cogimos todos nuestras cosas y salimos por la puerta para marcharnos. Cuando abrimos la puerta delante de nuestras narices teníamos la escena que muchos llevaban esperando desde la tarde.

Miré rapidamente para Annie que estaba con la boca abierta y unas pequeñas lágrimas empezaron a asomar por sus ojos. Vi como Liam se la llevaba de allí a la vez que la abrazaba.

Todos miramos a Harry que nos miraba algo confuso.

-Bueno, nosotros nos vamos –dijo Louis.- supongo que tu querrás estar con tu amiguita. –dijo refiriéndose a Taylor.-

-No es lo que parece, os lo puedo explicar. –dijo el.-

-No tienes por qué dar explicaciones Harry, tu haces con tu vida lo que quieras. –dijo Niall.- Pero después no digas que no te avisamos. –me agarró de la mano y tiró de mi hasta el otro lado de la acera.-

-¿Niall que pasa? –le pregunté.-

-¿No has visto lo que ha pasado?

-Si, pero ¿Por qué te enfadas con Harry?

-Ya te lo contaré otro día, es una historia muy larga. –contestó.-

Los demás vinieron a junto nuestra, incluídos Liam y Annie que estaban un poco más alejados.
Esperamos a que llegaran los taxis y nos fuimos de allí en seguida, nadie quería seguir de espectador de Harry y Taylor.

Cuando llegamos a casa, los chicos no subieron, decían que estaban muy cansados, así que nos metimos todas en la cama nada más llegar. Mañana sería otro día.