domingo, 26 de mayo de 2013

Capítulo 44:











Unas horas antes.

Narra Annie:

Llevaba rato esperando a que Kevin apareciera pero no daba llegado su maldito coche, seguro que me daría plantón. Esque soy tonta por hacerle caso a las chicas, no debería haber quedado con el, ahora he quedado de estúpida.

Miré por decimo cuarta vez el móvil y marcaba las 5:30, le daría un minuto más, si no aparecía me iría de allí sin pensarmelo. 

Como me aburría decidí mirar el whats app por si me había hablado alguien, y efectivamente cuando lo abrí tenía 5 mensajes de la pesada de Alyson. Solamente me preguntaba que que tal con Kevin y cosas de ese estilo, yo puse los ojos en blanco y le conteste. Volví a mirar la hora y el  minuto ya había pasado, así que cogí mis cosas y me levanté del banco. Alyson me volvió a hablar, lo sabía por la vibración que había emitido mi teléfono, así que decidí mirar que sutileza me había dicho este vez. Mientras me reía ante su mensaje noté como alguien gritaba mi nombre a mis espaldas, me giré y vi a Kevin.

Pero qué guapo estaba! Casi más que el año pasado, y eso que el año pasado estaba colada por sus huesos y me parecía el hombre más sexy del planeta, pero es que este año se había superado, estaba más…. Mmm como decirlo? Hombre.

Me acerqué timidamente hacia el y dejé que fuera el quien tomara la iniciativa de darme dos besos. Se me revolvió todo cuando sentí su mano en mi espalda, no sabía que era pero me temblaba todo.

-Lo siento por llegar tarde. –dijo el al separarse.- he tenido que llevar a mi hermano a entrenar, no se repetirá mas.

-Tranquilo, ni noté que habías llegado tarde –mentira, estaba a punto de irme.- bueno, quieres que vayamos a tomar algo?


-Si, por favor que estoy sediento. –dijo el colocándose las gafas de sol que tenía apoyadas sobre su cabeza.-

-Vamos a aquella cafetería de allí –señalé la cafetería más cercana que había allí y que mejor aspecto tenía.-

Nos sentamos en la terraza, con el tiempo que hacía daba gusto sentarse en las terrazas y que el sol acariciara cada parte de tu cara, estos días de verano eran los que más me gustaban. Kevin pidió una cerveza y yo un helado de hielo, tenía calor y quería refrescarme un poco.

-Bueno, y cómo es que te dio por llamarte? –me preguntó el dandole un sorbo a su cerveza con las gafas de sol puestas, como me ponía.-

-No se, hacía mucho que no hablaba contigo –dije intentando escurrir el bulto.-

-Pero si me tienes en casi todas tus clases –dijo el, yo me maldije a mi misma, ahora que le decía? Que le habían sido mis amigas las que me habían dicho que lo llamara para olvidarme de Harry? No quería mentirle pero tampoco podía decirle la verdad así que me safé como pude.-

-Ya bueno, pero en clase no tenemos tiempo para hablar de nada y quería que volvieramos a llevarnos como antes. –sonrió y me dejó muerta con sus blancos dientes.- 

-Me parece bien que quieras volverte a llevar conmigo, la verdad  no entiendo por qué nos distanciamos tanto.

-Yo tampoco la verdad, supongo que tu cambiaste de compañías, yo también y nos olvidamos el uno del otro

-Ya, eso es verdad, pero bueno ahora tenemos todo el tiempo del mundo para recuperarnos mutuamente, solo si quieres claro… -dijo con un cierto deje.-  

-Claro que quiero –dije algo tímida, como no iba a querer recuperar al chico mas guapo de todo el instituto?.- Podemos empezar recuperando el tiempo saliendo juntos esta noche de fiesta.  

-Oh si! Hoy salgo con todos los chicos y van muchas amigas mías también, traete a las chicas si quieres, lo pasaremos bien.

-Bueno, vale –dudé en responder porque sabía el tipo de gente con la que se movía e y no me gustaba mucho, pero bueno una noche es una noche, no me iba a morir.- Y que es de tu vida, cuentame cosas que te tengo muy abandonado.

- Pues nada, como siempre. En los estudios voy bastante mejor, ya sabes que mis padres me llevan a clases de algunas cosas porque al estar en equipo del instituto a veces no tengo tiempo para repasar y yendo a esas clases me obligo a mi mismo a ver algo.

- ¿Sigues en el equipo del colegio? –le pregunté mientras seguía saboreando el helado.-

-Si, lo dejé una temporada pero luego volví, no soy capaz de pasar mucho tiempo alejado de los balones, pero ahora tengo más cuidado.

-Me alegra oir eso, la otra vez nos diste un susto de muerte.

-Lo se, por eso voy con ojo cada vez que salgo al campo. –paró un momento de hablar para beber algo de lo que le quedaba de la cerveza, cuando estiró su mano pude entrever en su muñeca una goma que me era familiar, me acerqué a el y toqué la goma.-

-¿Sigues teniéndola? –le pregunté.-
-Nunca me la he quitado  –dijo el mirando hacia la goma.- Siempre la llevo conmigo me da buena suerte, además me recordaba a ti. –se me calló el alma al suelo, que mala había sido todo este tiempo con el, nunca me preocupé de saber que tal estaba y de que tal le iba la vida, a pesar de que ya no fueramos amigos en su tiempo lo fuimos y debería haberme preocupado más por el, al igual que el a veces me preguntaba en clase que tal estaba, pero supongo que lo tenía cruzado por haberme dejado sola por las animadoras y todo el equipo del futbol y por haberme echo ilusiones de que le gustaba y después dejarme tirada.- Annie, yo nunca dejé de ser tu amigo, fuiste tu la que decidiste no hablarme nunca más, y yo tampoco te quería forzar, además no habíamos acabado muy bien la última vez y no quería parecer pesado.  

-Yo pensaba que tu…. -dije con los ojos algo llorosos.- pensaba que tu te habías olvidado de mi, que habías pasado página y que habías echo nuevos amigos y yo no estaba entre ellos. Pensaba que te daba vergüenza que tus nuevos amigos me vieran contigo porque yo no tenía un cuerpo como los de las animadoras ni podía presumir de tener tantos coches o tanta ropa como ellos, pensaba que si me acercaba a ti te estaría obligando a que tus amigos te dejaran de hablar y no quería que por mi culpa tu y yo lo pasaramos mal así que decidí no hacer nada y dejar las cosas como estaban. –sorbí el intento de lágrimas que me salía por los ojos, Kevin acercó su dedo a mis mejillas y me secó una lágrima que me quedaba.-

-Yo nunca me avergonzaría de ti, eso lo tengo muy claro. Si cambié de compañías fue porque no me quedó mas remedio y porque veía que la única amiga que tenía de verdad se estaba alejando de mi y me estaba dejando solo. Eras mi mejor amiga y solamente te tenía a ti, a nadie más, y cuando vi que tu empezabas a llevarte con otra gente y empezabas a dejarme de lado, no tuve más remedio que buscarme la vida y hacer amigos, pero nunca dejé de pensar en ti y en nunca dejé de echarte de menos, y eso deberías saberlo, además me gustabas mucho y nunca me olvidé de ti.

-Kevin, no sigas por favor –dije negando con la cabeza.- tu y yo sabemos perfectamente el daño que me hiciste por decir que te gustaba, lo sabes perfectamente así que ahora no me vengas con que te gusto porque no es así.

-No, yo no…. –dijo pero no le dejé acabar.-

-Tu no nada Kevin, el daño ya está echo, por eso no quería volver a llevarme contigo, pero bueno una segunda oportunidad nunca está de más no?

-Solo quería que supieras que todo eso que pasó fue un mal entendido, me gustabas mucho y me sigues gustando muchísimo, y creo que se nota bastante. –me quedé callada, sabía perfectamente que le gustaba pero no quería arriesgarme con ningún chico más después de lo de Harry y menos después de haberlo pasado fatal por culpa de el en el pasado, aunque si os soy sincera nunca había dejado de pensar en el pero mi oportunidad y la suya ya había pasado.-

-Bueno, pero intentemos volver a ser amigos vale? –le dije.-

-Por mi bien –dijo algo resignado.- con tal de volver a llevarme contigo me da igual.

-Bueno creo que es hora de ir yendo –le dije mientras miraba mi reloj.-

-Vale, voy a pagar la cuenta –dijo levantándose y sin darme tiempo a replicarle para pagar.-

Yo por mi parte cogí mis cosas y me levanté, le esperé en la puerta del bar hasta que salió. Una vez lo hizo fuimos juntos hasta su coche, desde allí yo pretendía ir andando hasta casa pero el insistía en que subiera que me llevaba.

-Venga, no seas tonta, si no me cuesta nada –dudé.- además te lo debo por haberte echo esperar tanto.

-No pasa nada, pero bueno no quiero discutir. –accedí y subí al asiento del copiloto, me puse el cinturón y me quedé algo tímida en el asiento.-

-Sigues viviendo en casa de tus abuelos no? –dijo el mientras miraba a la carretera.-

-Si, con todas mis amigas –le contesté mirando hacia el.- creen que ya somos suficientemente mayorcitas como para cuidar de nosotras mismas y nos dieron las casa para nosotras.

-Si? Que guay no? –dijo el a la vez que se paraba en un semáforo y se apoyaba sobre el freno de mano quedando un poco más cerca mía.- A ver si me invitas algún día… -dejó caer.-

-Cuando quieras, ya sabes que mi casa es tu casa –empezó a reir.- Que pasa? –le pregunté.-

-Nada, que me ha hecho gracia lo de: “Mi casa es tu casa” –intentó imitar mi voz pero su voz era demasiado grave como para llegar a parecerse en algo a la mía.-

-Era para quedar bien delante tuya, en realidad no te dejaría entrar en mi casa ni aunque estuvieras muriéndote
-Alaa! Que mala persona eres, no creía que fueras así –dijo mientras volvía a arrancar.-

-Es que solo soy así con quien ma cae mal

-Eso es una indirecta señorita?

-Puede –dije burlona.-

-Vale, vale, pues a ver quien te va a aguantar hoy por la noche… -dijo el haciéndose el ofendido.-

-Vengaaaa, no seas tonto! Ya sabes que es de broma –le dije mientras me reía y le pasaba mi mano por su musculado brazo.-

-Ahora arréglalo… -dijo y paró el coche.- Ya hemos llegado señorita

-¿Ya? ¿Tan rápido? –dije sorprendida.-

-Se que no quieres separarte de mi, pero tienes que ir a preparte y todo eso

-Ya bueno..-dije desabrochándome el cinto.- Bueno entonces nos vemos a la noche no? –el asintió.- No me eches mucho de menos eh –le dije ya saliendo del coche y noté como el se reía, cerré la puerta del coche y saqué las llaves del bolso.-

Caminé hasta hasta la puerta e introduje la llave, me costó abrir la puerta, siempre me costaba y no sabía por qué. Cuando iba a poner un pie dentro noté como alguien me tiraba hacia atrás para impedir que lo hiciera, me quejé y me giré para ver quien era.

En otro lugar de la ciudad un poco antes.

Narra Louis:

Saliamos ya del videoclub con la película cuando un cúmulo de gente empezó a caminar en nuestra dirección. Sabía perfectamente que eran las fans así que mi primer reacción fue coger a Al en peso y llevarla corriendo hacia el coche, la metí como pude y luego me metí yo por el lado del piloto. Con la respiración aún algo acelerada me senté en el asiento y puse el coche en marcha.

-Lo siento cariño, ya sabes que no puedo controlarlo –le dije concentrado en la carretera.-.

-No me importa ya lo sabes –dijo ella colocándose bien en el asiento.- y que sea la última vez que me pides perdón por ello eh

-Vale, vale –dije riendo.- ¿Has cogido la peli?

-Si, la tengo aquí mismo en la bolsa –dijo agachándose hacia sus pies para comprobar que la tenía.- se que te va a encantar.

-Las pelis de amor no me van mucho

-Pero esta es diferente créeme –me dijo ella.-

-Bueno, tendré que creérte

Conducí por las calles aún con sol hasta la casa de las chicas, una vez allí aparqué donde pude y nos bajamos. Agarré a Al por los hombros para atraerla hacia mi y caminamos juntos.

-¿Quién hace la cena hoy? –preguntó ella.-

-Bueeeno, a mi ya sabes que eso no se me da muy bien –dije rascándome la nuca.- pero si quieres hago el esfuerzo

-Eso es muy bonito pero prefiero cocinar yo y cenar algo –me dijo dandome un suave beso en la mejilla.- te parece bien si caliento unas pizzas?

-Genial, me apetece bastante –dije yo.- si quieres yo puedo poner la mesa o algo, sino me siento mal sin hacer nada.

-Fua cuidado eh Louis, no te vayas a morir –dijo ella riendose.-

-Calla! Ya te dije que me sentía mal sin hacer nada, así que hago lo que quieras.

-Ui ui eso me tienta demasiado –dijo ella con cara pícara.- ¿Puedes ser lo que quiera?

-Si

-¿Pero aunque no sea de la cena? –yo asentí.- Pues entonces lo pensaré, pero de momento vete pensando de que lado de la cama vas a querer dormir, porque hoy no duermes en el hotel –dijo ella agarrándome ahora de la mano.-

Seguimos caminando hasta que por fin llegamos a la casa, sacó sus llaves y entramos dentro. Dejé la película encima de la mesa del salón y me senté al lado de Niall que al parecer había estado toda la tarde en casa con Madison.

-Bueno voy a hacer la cena, vale? –dijo Alyson desde el marco de la puerta.-

-¿Quieres que te ayude? –le dije haciendo el amago de levantarme.-

-No, quieto –dijo antes de que pudiera moverme.- prefiero que te quedes aquí, en serio.

-¿Segura? –le dije mirándola fijamente.-

-Segurísima –dijo ella.- Niall, tu vas a querer algo de cenar? –le preguntó Al.-

-Mm… no, creo que Madison y yo vamos a ir a cenar fuera, de echo se ha ido a cambiar arriba –dijo el.-

-Ah vale, entonces solo Louis y yo, no? Porque los demás donde están? –preguntó ella.-

-Emm –empezó a decir Niall.- Liamn y Em han salido pero dijeron que volverían sobre las 8 o así, osea que estarán al llegar pero no creo que cenen aquí, les escuché algo de que hoy saldrían, y Annie salió pero estará al llegar también y de Harry no se nada…..

-¿Y Katie y Zayn? –pregunté yo interesado.-

-Ah fijo! –dijo el.- Pues no se….. Solo se que ella ha ido a hacerle una visitilla al hotel pero no se nada más

-Bueno, yo voy a ir preparando la cena pero para Louis y para mi, y si ellos quieren algo luego que se lo preparen. –dicho esto desapareció de la puerta y nos dejó a Niall y a mi en el salón.-

A los pocos minutos Niall y Madison se fueron y me quedé solo en el salón. Me aburría demasiado así que cogí mi teléfono y maté el tiempo jugando a un jueguecito del móvil, al poco rato vino Alyson al salón conmigo.

-Ya le queda poco a la pizza, mientras podemos ver la tele si quieres –dijo acomodándose en mi pecho.-

-Valep –dije encendiendo la tele y buscando algo interesante que ver.-

En el mismo lugar pero fuera de la casa y segundos antes.

Narra Harry:

Era ahora o nunca, está ahí Harry tienes que ir a hablar con ella ya- me dije a mi mismo.-

Me armé de valor y me acerqué a ella por detrás mientras sacaba las llaves de su bolso. La agarré por la espalda antes de que pudiera entrar en casa, protestó al ver que la habían tirado hacia atrás y su cara cambió cuando me vió.

-¿Qué haces aquí? –dijo ella algo molesta.-

-Tranquila, solo he venido a hablar contigo –le dije .-

-¿Hablar el que? –dijo cruzándo los brazos delante de sus pechos.-

-Quiero explicarte un par de cosas

-A mi no tienes nada que explicarme –dijo borde.- está todo muy claro Harry, no tenemos nada que hablar.

-Annie, yo…. –intenté decir para que no se fuera.-

-Tu nada –dijo ella interrumpiendome.- no quiero saber nada más de ti, me has hecho mucho daño y no quiero seguir con esto más, solamente nos hacemos daño uno al otro y paso, yo quiero ser feliz y así no puedo.

-Supongo que no tengo nada más que decir –le dije yo rendido.- no esperaba que me perdonaras ni que volvieras conmigo pero al menos que volviéramos a ser amigos

-Yo ya lo he intentado Harry pero ya ves como han ido las cosas, no somos compatibles, esto no va a ningún sitio y lo mejor es hacer como si no existiéramos el uno para el otro. –la miré con desconsuelo en los ojos, estaba perdiéndola para siempre.-

-Pero yo no puedo estar sin ti Annie, he aprendido a vivir contigo y a depender de ti no puedo dejarte, y no quiero. –le dije.-

-Pues no es esa la apariencia que das, parece que te olvidas muy fácil de las personas y las replazas facilmente

-Tu también me has reemplazado –le dije refiriéndome al chico que la había traído a casa, los había visto antes de que ella bajara del coche.-

-Si tu lo haces porque no puedo hacerlo yo también? –se me calló el alma al suelo, no pensaba que me fuera a decir que si estaba con otro, pensé que me diría que solamente era su amigo pero parece ser que me equivocaba.- Mira Harry no quiero que me des explicaciones de nada ni yo tampoco quiero dartelas a ti, porque no tenemos por qué, y lo mejor es que pasemos página, tanto tu como yo, no te pido que sigas intentando que volvamos juntos porque no quiero que lo hagas, así que tienes la vía libre, esto se acaba para siempre, lo siento pero es lo mejor. –vi como se metía en casa y yo me quedaba allí como un tonto.-

La había perdido, y esta vez no era como las otras, esta vez era para siempre. Algunas que otras lágrimas se ma asomaron en los ojos, me las sequé rápido para que nadie me viera así. Un sentimiento de rabia empezó a crecer en mi interior, rabia por no haber luchado lo suficiente por ella y por haber sido un gilipollas y haberla dejado escapar, ahora estaba con otro y no era yo, seguro que no la trataba ni la mitad de bien que yo lo haría pero ella no lo veía.

Me quedé un rato pensando en todo y lo único que saqué en claro es que no podía hacer nada más, había jugado todas mis cartas hasta que me quedé sin dinero, y sin duda era el peor perdedor de todos. Lo único que me apetecía ahora era beber, así que me fui al hotel y después de cenar me fui a un bar y bebí hasta emborracharme, en estas situaciones era lo mejor que sabía hacer.

-Señor, no creo que deba beber más –me dijo una camarera.- aún es pronto.

-Le digo que me sirva más –dije algo furioso.- si le pago no se puede negar a darme más alcohol. –la camarera no dijo nada y fue hasta donde tenía el tequila para servirme el octavo chupito.-

Cuando vi que no estaba bien decidí parar, le pagué la última copa a la camarera y me fui del bar a malas penas. Iba caminando por la calle dando tumbos cuando los vi delante mia. Algo en mi se revolvió, no sabía si era furia, despecho, o dolor pero no lo podía controlar. Me acerqué a ellos.

-¿Tu de que vas? –le dije al chico que la acompañaba.-

-Harry, ¿Qué haces aquí? –me dijo ella interponiendose entre nosotros.-

-A ti que te importa –le dije.- estoy hablando con el, aparta. –la empujé hacia un lado y me encaré al chico que la acompañaba.- ¿Qué haces con ella?

-¿Quién eres? –dijo el sin mover un músculo.-

-El novio de ella, ¿y tu quien eres?

-Yo soy el mejor amigo de Annie y no me ha comentado nada de que tenía novio –giró su mirada hacia Annie que tenía su mano en el hombro.-

-Es que no lo tengo. –dijo ella furiosa.- Harry no se de que vas pero no me gusta nada, así que ya te estás pirando –me dijo ella.-

-Yo no me voy a ningún lado preciosa –dije acercándome a ella dando tumbos.- yo me quedo contigo –le acaricié el hombro donde le había dado anteriormente y ella soltó un gemidito.-

-Déjala  –dijo el chico que la acompañaba.- no quiere estar contigo, así que si no quieres problemas déjala en paz. –empecé a reirme y desvié mi atención ahora hacia el.-

-¿Qué pasa me vas a pegar? –le dije ahora algo mas serio.- ya tardas.

- No voy a entrar en tu juego, estás demasiado borracho y se que no piensas lo que haces –me dijo.-

-Venga niño pijo no me ralles –le dije volviendo a junto de Annie.-

-Muñeca quieres que vayamos a otro sitio? –le dije acercándome a ella.-

-Que no quiero ir a ningún lado contigo joder! -dijo ella intentando zafarse de mis brazos.-

-Y yo te digo que a donde quieres ir –le insistí.-

-Suéltame Harry! –protestó ella.-


En ese momento noté como alguien me separaba bruscamente de ella y me daba un empujón hacia atrás, yo no hice otra cosa más que responder al empujón dandole un puñetazo a quien me había empujado, pero mi golpe no fue a parar a la cara de la persona que quería, sino que le había echo daño a la persona que más quería en este mundo.