Unas horas antes.
Narra Annie:
Llevaba rato
esperando a que Kevin apareciera pero no daba llegado su maldito coche, seguro
que me daría plantón. Esque soy tonta por hacerle caso a las chicas, no debería
haber quedado con el, ahora he quedado de estúpida.
Miré por decimo
cuarta vez el móvil y marcaba las 5:30, le daría un minuto más, si no aparecía
me iría de allí sin pensarmelo.
Como me aburría
decidí mirar el whats app por si me había hablado alguien, y efectivamente
cuando lo abrí tenía 5 mensajes de la pesada de Alyson. Solamente me preguntaba
que que tal con Kevin y cosas de ese estilo, yo puse los ojos en blanco y le
conteste. Volví a mirar la hora y el
minuto ya había pasado, así que cogí mis cosas y me levanté del banco.
Alyson me volvió a hablar, lo sabía por la vibración que había emitido mi
teléfono, así que decidí mirar que sutileza me había dicho este vez. Mientras
me reía ante su mensaje noté como alguien gritaba mi nombre a mis espaldas, me
giré y vi a Kevin.
Pero qué guapo
estaba! Casi más que el año pasado, y eso que el año pasado estaba colada por
sus huesos y me parecía el hombre más sexy del planeta, pero es que este año se
había superado, estaba más…. Mmm como decirlo? Hombre.
Me acerqué
timidamente hacia el y dejé que fuera el quien tomara la iniciativa de darme
dos besos. Se me revolvió todo cuando sentí su mano en mi espalda, no sabía que
era pero me temblaba todo.
-Lo siento por
llegar tarde. –dijo el al separarse.- he tenido que llevar a mi hermano a
entrenar, no se repetirá mas.
-Tranquilo, ni
noté que habías llegado tarde –mentira, estaba a punto de irme.- bueno, quieres
que vayamos a tomar algo?
-Si, por favor
que estoy sediento. –dijo el colocándose las gafas de sol que tenía apoyadas
sobre su cabeza.-
-Vamos a aquella
cafetería de allí –señalé la cafetería más cercana que había allí y que mejor
aspecto tenía.-
Nos sentamos en
la terraza, con el tiempo que hacía daba gusto sentarse en las terrazas y que
el sol acariciara cada parte de tu cara, estos días de verano eran los que más
me gustaban. Kevin pidió una cerveza y yo un helado de hielo, tenía calor y
quería refrescarme un poco.
-Bueno, y cómo es
que te dio por llamarte? –me preguntó el dandole un sorbo a su cerveza con las
gafas de sol puestas, como me ponía.-
-No se, hacía
mucho que no hablaba contigo –dije intentando escurrir el bulto.-
-Pero si me
tienes en casi todas tus clases –dijo el, yo me maldije a mi misma, ahora que
le decía? Que le habían sido mis amigas las que me habían dicho que lo llamara para
olvidarme de Harry? No quería mentirle pero tampoco podía decirle la verdad así
que me safé como pude.-
-Ya bueno, pero
en clase no tenemos tiempo para hablar de nada y quería que volvieramos a
llevarnos como antes. –sonrió y me dejó muerta con sus blancos dientes.-
-Me parece bien
que quieras volverte a llevar conmigo, la verdad no entiendo por qué nos distanciamos tanto.
-Yo tampoco la
verdad, supongo que tu cambiaste de compañías, yo también y nos olvidamos el
uno del otro
-Ya, eso es verdad,
pero bueno ahora tenemos todo el tiempo del mundo para recuperarnos mutuamente,
solo si quieres claro… -dijo con un cierto deje.-
-Claro que quiero
–dije algo tímida, como no iba a querer recuperar al chico mas guapo de todo el
instituto?.- Podemos empezar recuperando el tiempo saliendo juntos esta noche
de fiesta.
-Oh si! Hoy salgo
con todos los chicos y van muchas amigas mías también, traete a las chicas si
quieres, lo pasaremos bien.
-Bueno, vale
–dudé en responder porque sabía el tipo de gente con la que se movía e y no me
gustaba mucho, pero bueno una noche es una noche, no me iba a morir.- Y que es
de tu vida, cuentame cosas que te tengo muy abandonado.
- Pues nada, como
siempre. En los estudios voy bastante mejor, ya sabes que mis padres me llevan
a clases de algunas cosas porque al estar en equipo del instituto a veces no
tengo tiempo para repasar y yendo a esas clases me obligo a mi mismo a ver
algo.
- ¿Sigues en el
equipo del colegio? –le pregunté mientras seguía saboreando el helado.-
-Si, lo dejé una
temporada pero luego volví, no soy capaz de pasar mucho tiempo alejado de los
balones, pero ahora tengo más cuidado.
-Me alegra oir
eso, la otra vez nos diste un susto de muerte.
-Lo se, por eso
voy con ojo cada vez que salgo al campo. –paró un momento de hablar para beber
algo de lo que le quedaba de la cerveza, cuando estiró su mano pude entrever en
su muñeca una goma que me era familiar, me acerqué a el y toqué la goma.-
-¿Sigues
teniéndola? –le pregunté.-
-Nunca me la he quitado
–dijo el mirando hacia la goma.- Siempre
la llevo conmigo me da buena suerte, además me recordaba a ti. –se me calló el
alma al suelo, que mala había sido todo este tiempo con el, nunca me preocupé
de saber que tal estaba y de que tal le iba la vida, a pesar de que ya no
fueramos amigos en su tiempo lo fuimos y debería haberme preocupado más por el,
al igual que el a veces me preguntaba en clase que tal estaba, pero supongo que
lo tenía cruzado por haberme dejado sola por las animadoras y todo el equipo
del futbol y por haberme echo ilusiones de que le gustaba y después dejarme
tirada.- Annie, yo nunca dejé de ser tu amigo, fuiste tu la que decidiste no
hablarme nunca más, y yo tampoco te quería forzar, además no habíamos acabado
muy bien la última vez y no quería parecer pesado.
-Yo pensaba que
tu…. -dije con los ojos algo llorosos.- pensaba que tu te habías olvidado de
mi, que habías pasado página y que habías echo nuevos amigos y yo no estaba
entre ellos. Pensaba que te daba vergüenza que tus nuevos amigos me vieran
contigo porque yo no tenía un cuerpo como los de las animadoras ni podía
presumir de tener tantos coches o tanta ropa como ellos, pensaba que si me
acercaba a ti te estaría obligando a que tus amigos te dejaran de hablar y no
quería que por mi culpa tu y yo lo pasaramos mal así que decidí no hacer nada y
dejar las cosas como estaban. –sorbí el intento de lágrimas que me salía por
los ojos, Kevin acercó su dedo a mis mejillas y me secó una lágrima que me
quedaba.-
-Yo nunca me
avergonzaría de ti, eso lo tengo muy claro. Si cambié de compañías fue porque
no me quedó mas remedio y porque veía que la única amiga que tenía de verdad se
estaba alejando de mi y me estaba dejando solo. Eras mi mejor amiga y solamente
te tenía a ti, a nadie más, y cuando vi que tu empezabas a llevarte con otra
gente y empezabas a dejarme de lado, no tuve más remedio que buscarme la vida y
hacer amigos, pero nunca dejé de pensar en ti y en nunca dejé de echarte de
menos, y eso deberías saberlo, además me gustabas mucho y nunca me olvidé de
ti.
-Kevin, no sigas
por favor –dije negando con la cabeza.- tu y yo sabemos perfectamente el daño
que me hiciste por decir que te gustaba, lo sabes perfectamente así que ahora
no me vengas con que te gusto porque no es así.
-No, yo no….
–dijo pero no le dejé acabar.-
-Tu no nada
Kevin, el daño ya está echo, por eso no quería volver a llevarme contigo, pero
bueno una segunda oportunidad nunca está de más no?
-Solo quería que
supieras que todo eso que pasó fue un mal entendido, me gustabas mucho y me
sigues gustando muchísimo, y creo que se nota bastante. –me quedé callada,
sabía perfectamente que le gustaba pero no quería arriesgarme con ningún chico
más después de lo de Harry y menos después de haberlo pasado fatal por culpa de
el en el pasado, aunque si os soy sincera nunca había dejado de pensar en el
pero mi oportunidad y la suya ya había pasado.-
-Bueno, pero
intentemos volver a ser amigos vale? –le dije.-
-Por mi bien
–dijo algo resignado.- con tal de volver a llevarme contigo me da igual.
-Bueno creo que
es hora de ir yendo –le dije mientras miraba mi reloj.-
-Vale, voy a
pagar la cuenta –dijo levantándose y sin darme tiempo a replicarle para pagar.-
Yo por mi parte
cogí mis cosas y me levanté, le esperé en la puerta del bar hasta que salió.
Una vez lo hizo fuimos juntos hasta su coche, desde allí yo pretendía ir
andando hasta casa pero el insistía en que subiera que me llevaba.
-Venga, no seas
tonta, si no me cuesta nada –dudé.- además te lo debo por haberte echo esperar
tanto.
-No pasa nada,
pero bueno no quiero discutir. –accedí y subí al asiento del copiloto, me puse
el cinturón y me quedé algo tímida en el asiento.-
-Sigues viviendo
en casa de tus abuelos no? –dijo el mientras miraba a la carretera.-
-Si, con todas
mis amigas –le contesté mirando hacia el.- creen que ya somos suficientemente
mayorcitas como para cuidar de nosotras mismas y nos dieron las casa para
nosotras.
-Si? Que guay no?
–dijo el a la vez que se paraba en un semáforo y se apoyaba sobre el freno de
mano quedando un poco más cerca mía.- A ver si me invitas algún día… -dejó
caer.-
-Cuando quieras,
ya sabes que mi casa es tu casa –empezó a reir.- Que pasa? –le pregunté.-
-Nada, que me ha
hecho gracia lo de: “Mi casa es tu casa” –intentó imitar mi voz pero su voz era
demasiado grave como para llegar a parecerse en algo a la mía.-
-Era para quedar
bien delante tuya, en realidad no te dejaría entrar en mi casa ni aunque
estuvieras muriéndote
-Alaa! Que mala
persona eres, no creía que fueras así –dijo mientras volvía a arrancar.-
-Es que solo soy
así con quien ma cae mal
-Eso es una
indirecta señorita?
-Puede –dije
burlona.-
-Vale, vale, pues
a ver quien te va a aguantar hoy por la noche… -dijo el haciéndose el
ofendido.-
-Vengaaaa, no
seas tonto! Ya sabes que es de broma –le dije mientras me reía y le pasaba mi
mano por su musculado brazo.-
-Ahora arréglalo…
-dijo y paró el coche.- Ya hemos llegado señorita
-¿Ya? ¿Tan
rápido? –dije sorprendida.-
-Se que no
quieres separarte de mi, pero tienes que ir a preparte y todo eso
-Ya bueno..-dije
desabrochándome el cinto.- Bueno entonces nos vemos a la noche no? –el
asintió.- No me eches mucho de menos eh –le dije ya saliendo del coche y noté
como el se reía, cerré la puerta del coche y saqué las llaves del bolso.-
Caminé hasta
hasta la puerta e introduje la llave, me costó abrir la puerta, siempre me
costaba y no sabía por qué. Cuando iba a poner un pie dentro noté como alguien
me tiraba hacia atrás para impedir que lo hiciera, me quejé y me giré para ver
quien era.
En otro lugar de la ciudad
un poco antes.
Narra Louis:
Saliamos ya del
videoclub con la película cuando un cúmulo de gente empezó a caminar en nuestra
dirección. Sabía perfectamente que eran las fans así que mi primer reacción fue
coger a Al en peso y llevarla corriendo hacia el coche, la metí como pude y
luego me metí yo por el lado del piloto. Con la respiración aún algo acelerada
me senté en el asiento y puse el coche en marcha.
-Lo siento
cariño, ya sabes que no puedo controlarlo –le dije concentrado en la
carretera.-.
-No me importa ya
lo sabes –dijo ella colocándose bien en el asiento.- y que sea la última vez
que me pides perdón por ello eh
-Vale, vale –dije
riendo.- ¿Has cogido la peli?
-Si, la tengo
aquí mismo en la bolsa –dijo agachándose hacia sus pies para comprobar que la
tenía.- se que te va a encantar.
-Las pelis de
amor no me van mucho
-Pero esta es
diferente créeme –me dijo ella.-
-Bueno, tendré
que creérte
Conducí por las
calles aún con sol hasta la casa de las chicas, una vez allí aparqué donde pude
y nos bajamos. Agarré a Al por los hombros para atraerla hacia mi y caminamos
juntos.
-¿Quién hace la
cena hoy? –preguntó ella.-
-Bueeeno, a mi ya
sabes que eso no se me da muy bien –dije rascándome la nuca.- pero si quieres
hago el esfuerzo
-Eso es muy
bonito pero prefiero cocinar yo y cenar algo –me dijo dandome un suave beso en
la mejilla.- te parece bien si caliento unas pizzas?
-Genial, me
apetece bastante –dije yo.- si quieres yo puedo poner la mesa o algo, sino me
siento mal sin hacer nada.
-Fua cuidado eh
Louis, no te vayas a morir –dijo ella riendose.-
-Calla! Ya te
dije que me sentía mal sin hacer nada, así que hago lo que quieras.
-Ui ui eso me
tienta demasiado –dijo ella con cara pícara.- ¿Puedes ser lo que quiera?
-Si
-¿Pero aunque no
sea de la cena? –yo asentí.- Pues entonces lo pensaré, pero de momento vete
pensando de que lado de la cama vas a querer dormir, porque hoy no duermes en
el hotel –dijo ella agarrándome ahora de la mano.-
Seguimos
caminando hasta que por fin llegamos a la casa, sacó sus llaves y entramos
dentro. Dejé la película encima de la mesa del salón y me senté al lado de
Niall que al parecer había estado toda la tarde en casa con Madison.
-Bueno voy a
hacer la cena, vale? –dijo Alyson desde el marco de la puerta.-
-¿Quieres que te
ayude? –le dije haciendo el amago de levantarme.-
-No, quieto –dijo
antes de que pudiera moverme.- prefiero que te quedes aquí, en serio.
-¿Segura? –le dije
mirándola fijamente.-
-Segurísima –dijo
ella.- Niall, tu vas a querer algo de cenar? –le preguntó Al.-
-Mm… no, creo que
Madison y yo vamos a ir a cenar fuera, de echo se ha ido a cambiar arriba –dijo
el.-
-Ah vale,
entonces solo Louis y yo, no? Porque los demás donde están? –preguntó ella.-
-Emm –empezó a
decir Niall.- Liamn y Em han salido pero dijeron que volverían sobre las 8 o
así, osea que estarán al llegar pero no creo que cenen aquí, les escuché algo
de que hoy saldrían, y Annie salió pero estará al llegar también y de Harry no
se nada…..
-¿Y Katie y Zayn?
–pregunté yo interesado.-
-Ah fijo! –dijo
el.- Pues no se….. Solo se que ella ha ido a hacerle una visitilla al hotel
pero no se nada más
-Bueno, yo voy a
ir preparando la cena pero para Louis y para mi, y si ellos quieren algo luego
que se lo preparen. –dicho esto desapareció de la puerta y nos dejó a Niall y a
mi en el salón.-
A los pocos
minutos Niall y Madison se fueron y me quedé solo en el salón. Me aburría
demasiado así que cogí mi teléfono y maté el tiempo jugando a un jueguecito del
móvil, al poco rato vino Alyson al salón conmigo.
-Ya le queda poco
a la pizza, mientras podemos ver la tele si quieres –dijo acomodándose en mi
pecho.-
-Valep –dije
encendiendo la tele y buscando algo interesante que ver.-
En el mismo lugar pero fuera
de la casa y segundos antes.
Narra Harry:
Era ahora o
nunca, está ahí Harry tienes que ir a hablar con ella ya- me dije a mi mismo.-
Me armé de valor
y me acerqué a ella por detrás mientras sacaba las llaves de su bolso. La
agarré por la espalda antes de que pudiera entrar en casa, protestó al ver que
la habían tirado hacia atrás y su cara cambió cuando me vió.
-¿Qué haces aquí?
–dijo ella algo molesta.-
-Tranquila, solo
he venido a hablar contigo –le dije .-
-¿Hablar el que?
–dijo cruzándo los brazos delante de sus pechos.-
-Quiero
explicarte un par de cosas
-A mi no tienes
nada que explicarme –dijo borde.- está todo muy claro Harry, no tenemos nada
que hablar.
-Annie, yo…. –intenté
decir para que no se fuera.-
-Tu nada –dijo
ella interrumpiendome.- no quiero saber nada más de ti, me has hecho mucho daño
y no quiero seguir con esto más, solamente nos hacemos daño uno al otro y paso,
yo quiero ser feliz y así no puedo.
-Supongo que no
tengo nada más que decir –le dije yo rendido.- no esperaba que me perdonaras ni
que volvieras conmigo pero al menos que volviéramos a ser amigos
-Yo ya lo he
intentado Harry pero ya ves como han ido las cosas, no somos compatibles, esto
no va a ningún sitio y lo mejor es hacer como si no existiéramos el uno para el
otro. –la miré con desconsuelo en los ojos, estaba perdiéndola para siempre.-
-Pero yo no puedo
estar sin ti Annie, he aprendido a vivir contigo y a depender de ti no puedo
dejarte, y no quiero. –le dije.-
-Pues no es esa
la apariencia que das, parece que te olvidas muy fácil de las personas y las
replazas facilmente
-Tu también me
has reemplazado –le dije refiriéndome al chico que la había traído a casa, los
había visto antes de que ella bajara del coche.-
-Si tu lo haces
porque no puedo hacerlo yo también? –se me calló el alma al suelo, no pensaba
que me fuera a decir que si estaba con otro, pensé que me diría que solamente
era su amigo pero parece ser que me equivocaba.- Mira Harry no quiero que me
des explicaciones de nada ni yo tampoco quiero dartelas a ti, porque no tenemos
por qué, y lo mejor es que pasemos página, tanto tu como yo, no te pido que
sigas intentando que volvamos juntos porque no quiero que lo hagas, así que tienes
la vía libre, esto se acaba para siempre, lo siento pero es lo mejor. –vi como
se metía en casa y yo me quedaba allí como un tonto.-
La había perdido,
y esta vez no era como las otras, esta vez era para siempre. Algunas que otras
lágrimas se ma asomaron en los ojos, me las sequé rápido para que nadie me
viera así. Un sentimiento de rabia empezó a crecer en mi interior, rabia por no
haber luchado lo suficiente por ella y por haber sido un gilipollas y haberla
dejado escapar, ahora estaba con otro y no era yo, seguro que no la trataba ni
la mitad de bien que yo lo haría pero ella no lo veía.
Me quedé un rato
pensando en todo y lo único que saqué en claro es que no podía hacer nada más,
había jugado todas mis cartas hasta que me quedé sin dinero, y sin duda era el
peor perdedor de todos. Lo único que me apetecía ahora era beber, así que me
fui al hotel y después de cenar me fui a un bar y bebí hasta emborracharme, en
estas situaciones era lo mejor que sabía hacer.
-Señor, no creo
que deba beber más –me dijo una camarera.- aún es pronto.
-Le digo que me
sirva más –dije algo furioso.- si le pago no se puede negar a darme más
alcohol. –la camarera no dijo nada y fue hasta donde tenía el tequila para
servirme el octavo chupito.-
Cuando vi que no
estaba bien decidí parar, le pagué la última copa a la camarera y me fui del
bar a malas penas. Iba caminando por la calle dando tumbos cuando los vi
delante mia. Algo en mi se revolvió, no sabía si era furia, despecho, o dolor
pero no lo podía controlar. Me acerqué a ellos.
-¿Tu de que vas?
–le dije al chico que la acompañaba.-
-Harry, ¿Qué
haces aquí? –me dijo ella interponiendose entre nosotros.-
-A ti que te
importa –le dije.- estoy hablando con el, aparta. –la empujé hacia un lado y me
encaré al chico que la acompañaba.- ¿Qué haces con ella?
-¿Quién eres?
–dijo el sin mover un músculo.-
-El novio de
ella, ¿y tu quien eres?
-Yo soy el mejor
amigo de Annie y no me ha comentado nada de que tenía novio –giró su mirada
hacia Annie que tenía su mano en el hombro.-
-Es que no lo
tengo. –dijo ella furiosa.- Harry no se de que vas pero no me gusta nada, así
que ya te estás pirando –me dijo ella.-
-Yo no me voy a
ningún lado preciosa –dije acercándome a ella dando tumbos.- yo me quedo
contigo –le acaricié el hombro donde le había dado anteriormente y ella soltó
un gemidito.-
-Déjala –dijo el chico que la acompañaba.- no quiere
estar contigo, así que si no quieres problemas déjala en paz. –empecé a reirme
y desvié mi atención ahora hacia el.-
-¿Qué pasa me vas
a pegar? –le dije ahora algo mas serio.- ya tardas.
- No voy a entrar
en tu juego, estás demasiado borracho y se que no piensas lo que haces –me
dijo.-
-Venga niño pijo
no me ralles –le dije volviendo a junto de Annie.-
-Muñeca quieres
que vayamos a otro sitio? –le dije acercándome a ella.-
-Que no quiero ir
a ningún lado contigo joder! -dijo ella intentando zafarse de mis brazos.-
-Y yo te digo que
a donde quieres ir –le insistí.-
-Suéltame Harry!
–protestó ella.-
En ese momento
noté como alguien me separaba bruscamente de ella y me daba un empujón hacia
atrás, yo no hice otra cosa más que responder al empujón dandole un puñetazo a
quien me había empujado, pero mi golpe no fue a parar a la cara de la persona
que quería, sino que le había echo daño a la persona que más quería en este
mundo.
