domingo, 25 de noviembre de 2012

Capítulo 27:






Narra Emily:

Estábamos todos algo preocupados por los síntomas que había dado Alyson al despertarse. Aunque el médico nos había dicho que no podía decir que fuera seguro que se quedara así para siempre y que los más probable es que todo saliera bien, nosotros nos poníamos en la peor de las situaciones.

Esto era lo peor que me podía pasar en estos momentos, no estaba atravesando uno de los mejores momentos con Josh y que Aly estuviera en esta situación era algo que me superaba.

Estaba sentada en una de las sillas, aburrida, jugando con mi móvil cuando noté una presencia a mi lado.
Me giré y vi a Liam.

-Hola.- Dijo el algo tímido.-

-Hola Liam.- le dije yo guardando mi móvil en el bolsillo de mi chaqueta.- ¿Qué tal estás?

-Bueno… Todo lo bien que se podría estar cuando una amiga tuya está en el hospital.-

-Ya… Dímelo a mi.– suspiré y miré hacia la ventana.-

-Pero seguro que se pondrá bien –dijo el posando su mano encima de la mía, en seguida separé mi mano de la suya.- Y bueno, cambiando un poco de tema, ¿Qué has hecho durante este mes?

-Pues no mucho la verdad…. Ya sabes, estamos con exámenes y eso y mi vida se basa en estudiar. Aunque alguna que otra vez Josh me rescataba y salíamos por ahí a dar una vuelta. ¿Y tu que tal de gira? –le pregunté para no parecer grosera.-

-Nosotros muy cansados. Todos los días era un no parar, nos levantábamos a las 7 y hasta las 22:00 no llegábamos al hotel. Era muy estresante.- asentí y nos quedamos en silencio, yo mirando para el suelo y el mirando sus manos.- Y…-dijo el rompiendo el hielo.- así que sigues con Josh.

-Si, así es. –dije yo moviéndome un poco el pelo, siempre que me preguntaban por el me ponía nerviosa.- Llevamos juntos desde el día en que os fuisteis.-vi como su rostro se volvía un poco triste, quizás al recordar todo lo que había pasado.- ¿Y tú con Danielle que tal?

-¿Yo? –dijo el con cara desconcertada, yo asentí.- Ella y yo hace muchísimo tiempo que no hablamos, no he sabido de ella desde que me fui de gira. Si te soy sincero no me ha dolido mucho el perder el contacto con ella, al fin y al cabo esto iba a pasar algún día. –levantó su mirada de sus manos y la fijó en mi.- La verdad es que ahora no estoy para pensar en salir con ninguna chica, tengo demasiadas cosas en la cabeza y… -volvió a fijar sus ojos en el suelo.-

No sabía por qué pero una parte de mi estaba ¿Aliviada?, al saber que el y Danielle no estaban juntos.
Es verdad que Liam siempre me había gustado, desde el momento en el que Alison me enseño vídeos suyos. Cuando supe que íbamos a ir a su concierto no me emocioné mucho porque sabía que el sería un amor platónico, nunca me haría caso, pero cuando los conocimos y hablamos con ellos, me enamoré aun más de el. Pero a pesar de todo eso, me decepcionó, y eso es algo que nunca podré dejar a un lado, porque aunque  me gusta mucho yo no olvido.
Y aunque se que el podría hacerme muy feliz, tengo que convencerme a mi misma que Josh es un chico estupendo y es un novio maravilloso aunque en el fondo se que a quien quiero es a Liam, pero supongo que las cosas son así.

-¿Y? –pregunté yo mientras le cogía de la barbilla para levantarle la cara, se quedó unos segundos mirándome pero en seguida desvió su mirada.-

-Nada. –dijo el mirando hacia el frente.- Anda mira quien viene por ahí –dijo el señalando.-

Me giré para ver quien era y vi a Josh, tan guapo como siempre. ¿Qué hacía el allí?
Me levanté de un salto del sitio y fui corriendo hacia el, quien tenía una enorme sonrisa al verme. Me subí a sus caderas y empecé a besarle entrecortadamente. Hacía más de una semana que no lo veía y se notaba que lo echaba de menos.

-Cariño, si que me has echado de menos eh! –dijo el separándose y bajándome de su regazo.- Yo también a ti. –me dio otro beso y me cogió de la mano.-

-¿Qué haces aquí? –dije yo aún extasiada por su visita.-

-Me ha llamado Madison, y me ha contado todo lo que ha pasado. No quería dejarte sola con todo esto.

-Muchas gracias cariño. –le dije yo dándole un beso en la mejilla.- ¿Podemos ir a dar una vuelta?

-Claro que si. –dijo el.- Tu despídete de Liam que lo has dejado allí solo al pobre. Yo te espero en el coche que está ahí afuera. –se despidió de mi y me dirigí a junto de Liam .-

Estaba sentado tal y como lo había dejado antes de abalanzarme sobre Josh. Su cara semejaba triste, pero no tenía por qué meterme en su vida personal, si el me quisiera contar algo lo haría.

-Liam, me voy a dar una vuelta con Josh. Dile a los demás que vuelvo en un par de horas, ¿vale? –mientras hablaba con el recogía mis cosas y las metía en el bolso.-

-Claro, yo se lo diré. –dijo el levantándose.- Pásalo bien, nos vemos luego. –se acercó y me dio un abrazo inesperado que me descolocó pero que me encantó.-

Recogí todo y me dirigí hacia la puerta para salir. El coche de Josh estaba justo en la entrada así que solo tuve que andar un par de metros.
Narra Niall:

Estábamos todos en la cafetería del hospital. Llevábamos desde ayer por la noche sin comer nada, con los nervios y la intriga se nos había cerrado el apetito.
Mientras estábamos todos sentado en la mesa vimos acercarse a Liam hacia nosotros.

-Hombre Liam! –dijo Zayn.- ¿Dónde te habías metido? Te echábamos de menos. –le guiñó un ojo y todos estallamos en carcajadas, a excepción de el.-

Se sentó en la silla libre que quedaba y le arrebató algo de comida a Brittany.

-Eiii, ¿Qué te ha pasado? –dijo Madison, que estaba sentada al lado de el.- Se te nota triste…

-¿A mi? –dijo Liam .- No me pasa nada…-siguió comiendo de la bandeja.- Ah, por cierto, Emily me ha dicho que volvería en unas horas, porque iba a dar una vuelta con Josh.

-Creo que ya voy entendiendo algo más…-dije yo mirando hacia Liam .- ¿Has estado hablando con ella?

-Si, hemos hablado algo, pero nada del otro mundo. –me miró y sonrió.- No me mires así Niall, sabes de sobra que solo somos amigos.

-Si, si amigos….-dije yo haciendo aspavientos con los brazos, Liam me fulminó con la mirada.- Vale, vale solo amigos.

Empezamos todos a reírnos. Era la primera vez que lo hacíamos desde que había pasado todo. Nos venía bien liberar un poco de tensión.

Me quedé mirando a Madison unos segundos. Estaba tan guapa… Incluso sin maquillaje y con la ropa toda destrozada, para mi era guapa de cualquier manera.

Sacudí mi cabeza y volví a la realidad, a mi realidad. Estaba claro que nunca la podría abrazar y besar tanto como quisiera, porque ella nunca querría nada conmigo y menos teniendo ahora a Dale, quien me triplicaba en cuerpo y era bastante mejor partido que yo.

Ella no lo sabía pero desde que nos habíamos ido no había dejado de pensar en ella y en volverla a ver. Me había convencido a mi mismo de que le iba a confesar todo lo que sentía pero cuando la vi allí en la pista de baile, tan guapa, el mundo se me vino encima y no pude decirle nada por miedo a perderla como amiga.
Supongo que el destino no quiere que pase nada, así que ahora ella está con Dale y yo estoy viviendo mi sueño. El tiempo dirá lo que pasará entre nosotros pero de momento no veía futuro ninguno, de todos modos iba a intentar ganármela poco a poco.

Acabamos todos de desayunar, recogimos las cosas y volvimos a la sala de espera de  la habitación de Alyson.

-Niall, tengo que decirte algo.-oí como una voz se acercaba hacia mi por detrás, me di la vuelta y allí estaba ella con sus enormes ojos marrones.- Hoy he quedado con Dale y creo que deberías decirme algunas cosas sobre el, no quiero quedar mal.

-Te puedo contar si quieres su vida entera. –le dije yo.- Mira, por qué no hacemos una cosa, yo tengo que quitarme esta ropa que ya huele mal y tu me imagino que querrás cambiarte también, así que vamos hasta el hotel y después te acompaño a tu casa y mientras te voy contando cosillas, ¿vale?

-Perfecto. –dijo ella con una sonrisa de oreja a oreja.-

Les dijimos a los demás que íbamos a cambiarnos y nos dijeron que ellos irían después de nosotros, para no dejar a Louis solo.

Salimos del hospital y cogí el coche que les había prestado la madre de Alyson a las chicas. Había sacado el carnet de conducir hace poco así que íbamos a trompicones, pero conseguimos llegar.

domingo, 18 de noviembre de 2012

Capítulo 26:






Hola :) Este capitulo sin duda está dedicado a una persona muy importante en mi vida, Sol. Sabes de sobra que Louis te quiere mucho y que todo esto (exceptuando lo de la enfermedad) se hará realidad porque aunque el no te conozca cuando te vea se va a enamorar de ti. 
Si no os aviso y leéis la novela porfavor avisadme en @mydoncasterswag y porfaa comentad! Os quiero <3


Narra Alyson:

Me dolía un montón la cabeza y tenía el cuerpo congelado, todo me daba vueltas, estaba algo desubicada.

Poco a poco fui abriendo los ojos, aunque los notaba pesados y me costaba mucho. Cuando por fin lo conseguí me di cuenta de que aquel techo no era el de mi habitación, no estaba en casa, pero dónde estaba?

Giré la cabeza hacia mi derecha y allí estaba Louis durmiendo aparatosamente en un sillón. Miré hacia todos los lados y pude comprobar  que efectivamente estaba en un hospital. Aquellos sitios no me gustaban nada, los odiaba.

Llevé mis manos a la cara y pude notar que de mi nariz salía un tubito que estaba conectado a una máquina para respirar, pero ¿Por qué tenía eso? Yo respiraba bien. En mi cuerpo tenía un montón de mantas que desprendían un calor casi insoportable aunque reconfortarle y mi brazo estaba lleno de pinchazos.
No sentía los dedos de las manos, es decir, los podía mover pero no sentía nada al tocar las cosas.
Empecé a desesperarme y no sabía que hacer, así que llamé a Louis.

-Louis, ¿Qué hago aquí? ¿Qué me pasa? -las lágrimas me corrían por mis mejillas casi de una forma regular, empezaba a entrar en un estado de nerviosismo y mi respiración era cada vez más rápida.-

-Aly! Has despertado. –dijo el dando un salto en el sillón y acercándose a mi.- Tranquila, estás bien, solo te has desmayado a causa de una hipotermia.

-¿Cómo? ¿Cuando me ha pasado esto? Louis me quiero ir a casa… -me tiré otra vez en la cama y no podía parar de llorar, lo único quería era irme de allí, de aquel lugar.- Llévame a mi casa por favor…

-Aly, no puedes, tienes que estar aquí en observación. –Me acarició la frente y se puso de pié a mi lado.- Cariño, se que esto es muy duro, pero tienes que tranquilizarte, todo saldrá bien.

-Y porqué tendría que salir mal? Quiero decir, ¿Estoy en peligro? –dije yo volviendo a ponerme nerviosa.- Louis, no quiero estar más aquí, no estoy enferma, estoy bien, no me pasa nada, a que no? Dime que no!

-Tranquila, claro que no estás enferma, simplemente tienes que quedarte para que los médicos se queden tranquilos y no tengas que volver más. – me agarró de la mano.- Yo voy a estar aquí contigo y no me pienso ir.

-Muchas gracias Louis. –me secó las lágrimas de la cara.- Es malo si no siento que me estás agarrando la mano? Es que no siento nada, solamente presión.

-No, no es malo, voy a llamar al médico para avisarle de que te has despertado. Tú tranquila que todo saldrá bien. – me dio un beso en la frente y se fue a buscar al médico.-


Sabía que me estaba mintiendo, se le notaba en la mirada, yo se cuando Louis miente y cuando no y en este caso lo hacía.
No obtenía respuestas a nada, no sabía por qué estaba allí, por qué tenía un montón de chismes en mi cuerpo.

Me recosté en la cama y vi que en la mesilla había unas flores amarillas, margaritas, mis favoritas, tenían una tarjetita colgando, la cogí y la leí.

Hija, eres nuestro tesoro más preciado. Queremos que sepas que te queremos un montón y que estamos muy orgullosos de ti. Sabemos que vas a salir de esta y que esto es una anécdota más que dentro de unos años contarás a tus amigos y te reirás de ello. Eres una niña muy fuerte y no vas a dejar que te pase nada, y nosotros vamos a estar aquí contigo siempre, nunca lo olvides.
Te queremos mucho.                                    
                                                                                                             Papá y Mamá.”

Las lágrimas volvieron a mis ojos. ¿Por qué decían esas cosas? Es que ¿Acaso pensaban que no iba a salir de esta? Louis me había dicho que no me pasaba nada, ¿Por qué mis padres me decían eso? No entendía nada. Necesitaba ver a mis amigas y a mis padres y preguntarles que era lo que me pasaba y por qué estaba en esta situación, por qué no sentía las manos, por qué estaba allí sentada y un montón de preguntas más.

Cogí las flores y me las llevé a la nariz. Quería sentir su olor, sentir que todavía había algo que me hacía feliz y sentir esa sensación que producen en mi, pero cuando me las acerqué a la nariz no olía nada.
Probé unas cuantas veces más pero no obtuve resultado alguno.

-Loouis! –grité mientras apoyaba las flores en la mesilla.- Ven, por favor!

-¿Qué ocurre? –dijo el abriendo rápidamente la puerta.- ¿Estás bien?

-No. –dije llorando de nuevo.- No huelo nada por la nariz, he cogido las flores y no he sentido NADA. Louis se que me estás mintiendo, así que dime de una vez por todas que es lo que me ocurre.

-Alyson, yo no quería preocuparte…-dijo el acercándose a mi y agarrando mi mano.- Simplemente te ha dado un hipotermia y te has desmayado, y por eso estás aquí. –bajó la cabeza con el semblante triste y continuó hablando.- El problema no es que te hayas desmayado, el problema son los riesgos que trae consigo. El médico nos ha dicho que te podrías quedar sin sentidos en las manos y la nariz y por lo que parece, te ha ocurrido…..-se le escapó alguna lágrima que se secó rápidamente con la mano.-

Mi cabeza no daba para más, estaba demasiado aturdida para descodificar todo lo que me estaba diciendo. No lo entendía porque simplemente no quería asumirlo, no me entraba en la cabeza que mi vida se fuera a la mierda por un simple desmayo, simplemente no lo asimilaba.

-Aly, se que esto es difícil, pero yo voy a estar siempre a tu lado, pase lo que pase.

-Muchas gracias Louis, sabes que yo haría lo mismo por ti, pero no te puedo decir que me alegro de nada porque ahora mismo el mundo se me ha venido encima, no se que es lo que voy a hacer con mi vida, ahora no soy una chica normal, voy a ser el bicho raro.

-No digas eso Aly, sabes de sobra que eso nunca pasará porque, tanto tus amigas como yo, nos vamos a encargar de que nunca ocurra. –me pasó su mano por la frente y yo le respondí con una forzada sonrisa, en esos momentos no me salía sonreír.- De todos modos, nada es definitivo, no sabemos si esto será para siempre, el médico nos lo dirá ahora mismo.

Salió un momento afuera de la habitación y a los pocos minutos volvió con el médico. Éste me hizo una revisión y me preguntó lo que me había pasado, como no me acordaba de nada no pude decirle mucho, pero Louis contestó por mi.
Me dijo que me iban a hacer unos análisis para ver si había algo fuera de lo normal, aunque decía que no creía que lo hubiera. Se marchó y me quedé sola en la habitación con Louis.

-Crees que todo saldrá bien? –le dije mientras lo acercaba a mi.-

-Pues claro que saldrá bien, tu eres una chica fuerte y no te va a pasar nada, estoy seguro de ello.

-Cuando salga de aquí, ¿Me llevarás de viaje?

-A donde tú quieras, como si es al fin del mundo. –me dijo el acariciándome las mejillas.- Pasaré todo el verano contigo, y te trataré como a una princesa.

-Jo Louis, no se que haría sin ti. –le di un beso en su mano.- Por cierto, ¿Has visto a mis padres?

-Si, están afuera. No han querido quedarse a dormir porque preferían que me quedara yo. ¿Quieres que los vaya a llamar? –yo asentí y el se despidió de mi con un beso en la frente.- Recuerda que te quiero mucho pequeña.

Aquellas palabras hicieron que me ruborizada, no se como lo hacía pero siempre que estaba con el me olvidaba del mundo y hasta en la peor de las situaciones me alegraba. Sin duda lo quería mucho. Nunca me había pasado nada parecido con un chico, siempre era muy tímida y nunca era yo la que les hablaba, quizás por eso no había tenido muchas relaciones a lo largo de mi vida. Tampoco las necesitaba.

Todavía recuerdo cuando vi a los chicos por primera vez. Yo estaba en un intercambio que realizaba mi colegio a Irlanda y nos lo habían dado a Annie y a mi. Allí todas las familias eran muy fans de The X Factor y todas las noches que lo echaban lo veíamos, Annie y yo siempre lo comentábamos al día siguiente en el colegio al que íbamos allí.
Un día por la noche estábamos viéndolo mi hermana de Irlanda y yo cuando salieron ellos al escenario. En el momento que los vi le pregunté a mi hermana quienes eran y ella me explicó que habían estado el año pasado concursando en el programa pero que no lo habían ganado. En un primer momento me gustó mucho Harry pero después tenía claro que mi debilidad era Louis. Me pasé los meses siguientes viendo videos de ellos y siguiéndoles en todo lo que hacían, intentaba que a mis amigas también le gustaran y la única que cayó a sus pies fue Bri, es verdad que a las demás también le gustaban pero no tanto como a nosotras dos.
Cuando nos enteramos de que venían a España no nos lo creíamos. Conseguimos entradas para ir a verlos y pasó todo esto. Todavía no me lo creo, creo que estoy viviendo un sueño, pero en realidad todo esto es real y dios! Y ahora no voy a poder disfrutar completamente de todo esto que me ha pasado por una tontería.

Mientras seguían recordando todo eso, mis padres entraron en la habitación.

-Hola cariño –dijo mi madre acercándose a mi y dándome un gran abrazo.- ¿Qué tal te encuentras? Tienes beuna cara.

-Bueno, podría estar mejor. Louis me ha ayudado mucho, sin el no se que hubiera echo. –dije yo intentando levantarme de la cama para ir hasta el sillón.- Me puedes ayudar a llegar hasta allí?

-Claro que si cielo. –dijo mi padre a la vez que dejaba todo en el suelo para ayudarme.-

Mis padres se quedaron bastante tiempo hablando conmigo. Me ayudaron mucho la verdad, ahora estaba más tranquila. Sabía que iba a salir de esta.
Mi madre me preguntó si estaba saliendo con louis, y no sabía que responderle, tenía miedo a que no me dejara salir más con el, así que le dije que éramos muy buenos amigos pero nada más. La verdad es que no éramos novios así que no le estaba mintiendo del todo. Me sorprendió su respuesta ya que fue que le encantaba ese chico y que le alegraría mucho que estuviera con el. Por otra parte mi padre ni estaba tan convencido pero no le importara que algún día Louis fuera su yerno.
Cuando terminaron el interrogatorio y yo ya estaba algo más tranquila, se fueron y me dijeron que vendrían a visitarme por la noche porque tenían que ir a trabajar.

Me ayudaron a  meterme de nuevo en la cama y se fueron. Poco a poco me fui quedando dormida.

domingo, 11 de noviembre de 2012

Capítulo 25:






Narra Annie:
-No no no no no! Harry suéltame! –gritaba mientras intentaba zafarme de los brazos de Harry.- En serio, que no tengo nada para ponerme después…
-Mejor todavía! –puso cara pícara.- De esta no te libras señorita!

Me cogió como si fuera un saco de patatas y me lleveba en dirección a la piscina, por qué abriamos cogido un sitio con piscina? Por qué?
Empecé a gritar lo más fuerte que me permitieron mis pulmones y a patalear, pero nada de eso sirvió, Harry tenía demasiada fuerza. Me tiró con él a la piscina, el agua estaba congelada, a pesar de que era verano y hacía medianamente calor…

Salí rápido a la superficie y me llevé todo el pelo hacia atrás, fui nadando hasta las escaleras para salir pero él volvío al ataque. Me agarró contra el y me hundió. Le empecé a dar golpes en el pecho, pero tampoco valió de nada. Cuando volvimos a salir a la superficie intenté deshacerme de sus brazos pero tampoco lo conseguí así que me di por vencida.

-Ves como al final no ha sido tan malo? –dijo el entre carcajadas y mientras nos observaban todos los allí presentes.- Si hasta te ha divertido y todo, o no?

-Déjame Styles! Eres un capullo! –intenté ponerme seria pero en seguida estallé en carcajadas.- Un capullo que me encanta.- Dejé de reírme y el me imitó.-

-Si al final tenía yo razón…

-Anda, calla…

Nos miramos y nos fuimos acercando poco a poco. Estaba a dos metros de él cuando Louis se tiró en bomba encima nuestra, a él le siguieron todos lo demás y a final acabamos todos en la piscina.

-Gracias Louis, yo también te quiero –oí como le decía  Harry a Lou con un claro tono irónico.-
-Ay no me digas eso que me sonrojo –dijo Louis mientras abrazaba efusivamente a Harry.-
-Anda, deja de  manosearme y vete a darle un poco de calor a tu chica que está tiritando.

Yo me estaba muriendo de frío así que salí, por fín, fuera de la piscina.
Como no había toallas tuve que conformarme con taparme con el abrigo que había traído, y contando con que estábamos a principios de Julio no me tapaba mucho que digamos.
Todos seguían en la piscina menos Aly y yo, que nos moríamos de frío.
No tardó en venir a junto nuestra Louis, para ver que tal se encontraba Aly.

-Tranquilo estoy bien, solo tengo un poco de frío…-oí como le decía Aly a Lou.

-Segura? No quiero dejarte aquí muriéndote de frío.- le dijo el mientras la abrazaba fuertemente.-
- Vete y diviértete en la piscina, yo estaré bien con Ann.- le dio un beso en la mejilla y ella y yo nos quedamos solas.-

-Que tal lo estás pasando Aly? –le pregunté mientras nos sentábamos en una de las pocas tumbonas que había allí.-

-Muy bien, excepto por el frío que tengo ahora mismo…-dijo ella a la vez que tiritaba.-
-Aly, estás bien? Tienes los labios morados… Quieres que vayamos adentro? Allí hace más calorcito, quizás te encuentres mejor
-Mmm…Bueno si, mejor, vayamos adentro.

Nos levantamos y fuimos adentro. Al llegar le dije a Al que se tumbara en uno de los sofás y le puse por encima para que entrara en calor mi abrigo y el suyo, la notaba realmente mal. No se que le pasaba pero no pintaba bien.

-De verdad que estás bien? –le dije mientras le daba un vaso de agua.-

-Si, de verdad…. Solo me ha cogido el frío, nada más. No te preocupes.

-Bueno, está bien. Voy un momento al baño enseguida vuelvo vale?- ella asintió.- Si necesitas algo, grítame y vendré corriendo. –le di un beso en la frente y me fui.-

Llegué al baño y me miré al espejo, sin duda tenía una pinta horrible. Tenía todo el rímel corrido y parecía un fantasma, y todo gracias a Harry, esta me la pagaría. Abrí el grifo y con un trozo de papel intenté arreglarme un poco aquel desastre.
Tardé unos minutos y en cuanto me arreglé un poco salí fuera. Me acerqué a Aly y vi que estaba durmiendo así que le hablé bajito.

-Bueno Aly ya estoy aquí –le dije, pero no obtuve respuesta.-Alyson, estás despierta?

Claramente, no lo estaba así que la dejé dormir un poco más. Como vi que no se movía y no despertaba la volví a llamar pero no contestaba. La toqué y estaba congelada y respiraba con dificultad.

-Aly depierta porfavor! No me hagas esto! –la agité cada vez con más intensidad pero no despertaba.- ALY PORFAVOR! –empecé a gritar entrecortadamente debido a que tenía los ojos encharcados de lágrimas.- ALYSON!

Vi como los demás salían de la piscina, al oír mis gritos desesperados, y venían hacia donde estábamos ella y yo.

-Que ha pasado? –preguntó Louis cogiendo la cabeza de Aly y apoyándola en su pecho.-

Yo aún seguía en estado de shock, por lo que difícilmente podía contestar a las preguntas.

-N-no lo se… He ido a baño y cuando he vuelto me la he encontrado así…-comencé a llorar desconsoladamente y Harry me refugió entre sus brazos intentando calmarme.-
-Bueno, hay que llevarla enseguida al hospital –dijo Liam .- Yo llevaré el coche y que venga conmigo Louis.

-No! Yo quiero ir también, es mi amiga no puedo dejarla…-dije yo.-

-Annie, creo que es mejor que no vengas, cuando todos estemos más tranquilos te llamamos, mientras es mejor que vayas a casa con Harry.

-Vale…

-Venga, daos prisa, no podemos tenerla más tiempo así! –dijo Louis sosteniendo a Aly en brazos.- Vámonos!

Todos los que estaban a mi alrededor empezaron a moverse demasiado rápido, todo me daba vueltas, me agarré fuerte a Harry y el no me soltó.

Vi como Liam, Louis, Aly y los demás desaparecían por la puerta, los demás invitados al ver el estado en el que me encontraba ayudaron a recoger a Harry y se fueron despidiendo poco a poco hasta que quedamos el y yo solos.

-Podemos irnos a casa no quiero quedarme más tiempo aquí por favor…-le dije yo a Harry.-

-Como tu quieras, te acompaño a casa? –me dijo mientras cerraba el local y me agarraba por los hombros.-

-Si… Te puedo pedir algo?

-Claro, lo que quieras.

-Hoy preferiría no dormir sola, con lo que ha pasado y eso… Puedes quedarte hoy conmigo? –dije yo aún con lágrimas en la cara.-

-Claro que si preciosa, no te dejaré sola. –me dio un beso en la frente y nos fuimos en un taxi hacia casa.-

Narra Harry:

La notaba realmente mal. Todo aquello le había sentido fatal, estaba seguro de que se sentía culpable.
Intenté alegrarla en todo el camino hacia casa, pero nada surtió efecto.

Cuando llegamos, ella se bajó rápidamente del coche y se metió en casa lo más rápido que pudo. Le pagué al taxista y le di las gracias.

Subí las escaleras rápido, no soportaba verla así.
Cuando llegué a la casa, todas las luces estaban apagadas. Subí arriba y cuando por fín encontré su habitación, me la encontré tirada en la cama llorando, con la cabeza hundida en la almohada.

-Annie…-le dije mientras cerraba la puerta tras de mi.- Quieres una taza de café o algo? –ella no respondió, simplemente se escuchaban sus sollozos cada vez más pronunciados.- Creo que te vendrá bien…-nada, seguía sin contestar.-

Me acerqué a ella y me tumbé a su lado. Ella, con los ojos rojos de llorar, apoyó su cabeza en mi pecho. Le acaricié el pelo para intentar calmarla.
Cosa que funcionó, ya que a los pocos minutos dejó de llorar y su respiración se fue haciendo cada vez más suave.

-Sabes que no ha sido culpa tuya, nadie ha tenido la culpa de esto. –le dije mientras seguía acariciándole el pelo.-

-No, Harry, no, si yo no hubiera ido al baño… -empezó a llorar otra vez.-

-No digas eso… Ella ya estaba mal desde el momento en el que salió de la piscina, no te culpes porque no creo que ella quiera verte así. Sabe que eres su mejor amiga y que jamás le dejarías sola, con eso tiene que bastarte para saber que todo está bien, que ella te quiere y que has hecho todo lo posible para que no hubiera sucedido algo mñas grave.

-Eso todo ya lo se, pero y si yo no hubiera…

-Shhh, no te lamentes por lo que pudo pasar. Piensa en que ella está bien y esto es solo una anécdota más en vuestras vidas. Ya verás como mañana todo vuelve a ser como antes.

-Eres el mejor, Harry, no se que haría sin ti. Gracias por animarme y por ayudarme en estos momentos, no se como podré agradecértelo en un futuro. –se acurrucó en mi pecho y comenzó a hacer dibujos imaginarios con el dedo sobre mi camiseta.- Tienes el Iphone contigo?

-Si, lo tengo aquí en el bolsillo, por qué? –se incorporó un poco y apoyó su espalda en la cabecera de la cama.- Lo quieres?

-Podrías llamar a Zayn o a Niall para ver que tal está? –dijo ella otra vez con la cara triste.-

-Claro, ahora mismo los llamo, o prefieres hablar tu? –me incorporé y metí la mano en mi bolsillo para sacar el teléfono.-

-No, creo que es mejor que hables tu… Prefiero que me digas tu si está bien o no.

-Vale.

Desbloqueé el Iphone y busqué en la agenda el primer número de los chicos que me salió, Niall. Marqué su número y esperé a que cogiera.

-Hola Harry.-oí su voz algo triste.-
-Hola, que tal estáis?
-Bueno… Aquí andamos…
-Que tal está Aly? Es algo grave?

-Bien, está fuera de peligro, pero los médicos no saben los daños que podrá tener. Todavía no ha despertado.

-Pero es muy grave lo que tiene?

-No, solo le ha dado una hipotermia. Por suerte gracias a Annie no ha sido peor de lo que esperaban que fuera. Lo único malo es que no sabemos si al despertar sentirá los dedos de las manos o la nariz, el médico nos ha dicho que cuando te da una cosa así lo más probable es que los sentidos de esas zonas queden anulados para siempre, pero en el caso de Aly no se sabe, le han hecho unas pruebas y han dado normales, pero lo que les desconcierta es que no ha despertado, entonces no sabemos que pasará.

-Bueno, pensemos en que podría haber sido peor… Y que tal están los demás?

-Bien, están tristes, pero bien. –hubo un silencio.- El peor que lo está pasando es Louis, ha tenido que llamar a los padres de Alyson para avisarles de todo y ha sido peor todavía.

-Ya, ya me imagino… Bueno te dejo, mañana por la mañana nos pasaremos Annie y yo por el hospital vale?

-De acuerdo, un beso.

-Chao, un beso.

Apagué el móvil y me dirigí a junto de Annie que estaba esperando a que le dijera lo que me habían dicho.

-Nada, está bien –noté como soltaba un respiro.- Lo único malo es que no ha despertado todavía y no saben si se quedará sin sentidos en las manos y la nariz…

-En serio? Lo ves, todo por mi culpa… –comenzó a llorar desconsoladamente.-

-No, no, no, no digas nada eso. –la volví a abrazar fuertemente contra mí.- Niall me ha dicho que si no llega a ser por ti hubiera sido peor… Ya me entiendes.

-En serio? –dijo ella con voz quebrada a lo que yo le asentí.- Entonces solo hay que esperar a que despierte, no?

-Si, ya verás como todo sale bien. –le di un beso en la cabeza.- Mañana iremos a visitarla por la mañana para ver que tal está y para que los demás puedan ir a casa a cambiarse, vale?

-Vale.

Nos cambiamos y nos pusimos unos pijamas, evidentemente ella no tenía pijamas de chico por lo que me sentía un poco ridículo con aquel pantaloncito de deporte, aunque bueno podría haber sido peor.
Nos volvimos a meter en la cama y ella se acurrucó en mi pecho.

-Sabes una cosa –giró su cabeza hacia arriba para encontrarse con mis ojos.- hoy me he dado cuenta lo importante que eres para mi.

-Ah si? Y cuánto de importante soy?

-Pues así como de aquí al infinito.

-Te quiero Annie.

-Y yo a ti Styles. –me acarició suavemente la mejilla y después volvío a acomodarse.-Y ahora es hora de dormir así que apaga la luz.

-De acuerdo mamá –echamos a reír.- Buenas noches princesa.

-Buenas noches sexy.