viernes, 11 de enero de 2013

Capítulo 35:








Narra Katie:

Saqué lentamente las llaves de mi bolso y las introduje en la cerradura intentando hacer el mínimo ruido posible, eran las 12 de la noche e imaginaba que las chicas ya estaban en la cama.

Abrí la puerta sin hacer ruido, la cerré con el mismo cuidado y dejé mis cosas en el perchero, luego fui hasta la nevera para beber algo. Cuando acabé subí a arriba para ir a la habitación, me imaginaba que Annie ya estaba dormida así que volví a repetir lo mismo que hice para abrir la puerta de abajo.

Cuando estaba dentro apoyé mi chaqueta y las vans en una de las sillas y luego me desvestí. Me acerqué hasta donde tenía mi ropa y cogí un pijama, me lo puse y me metí en la cama. Miré a Annie que dormía plácidamente  tenía muchas ganas de contarle lo que había pasado, pero supongo que no era el momento. Me quedé mirando el techo de la habitación y a los pocos minutos me quedé dormida.


. . .


-¡Venga Katie despierta!- sentí una presión encima mía y abrí los ojos.- Vas a llegar tarde….-Annie estaba encima mía y no paraba de moverse, odiaba que me despertara así, pero en el fondo la quería.-

-Vale, pesada, ya me levanto, pero por favor deja de saltar o sino vomitaré de un momento a otro.- se hizo a un lado y bajó de mi cama.-

-¿Qué tal ayer? –me preguntó mientras acababa de calzarse sus vans rosas.- Creo que oí algo así como que habías salido con Zayn…-me guiñó un ojo, yo le puse los ojos en blanco; Me dirigí hacia mi ropa y me quedé observándola a ver si me venía la inspiración.- ¿Piensas contestarme algún día? –dijo ella sacándome de mis pensamientos.-

-Ah, si, si claro. ¿Qué decías? –me miró desafiante pero luego me dedicó una sonrisa.-

-Nada, mejor hablamos cuando estés algo más despierta, ¿vale? –yo asentí a la vez que bostezaba.- Bueno, yo me voy yendo ya para clase que sino llego tarde, ¿necesitas algo más?

-Si, dame dos minutos y estoy lista, espérame porfa. –cruzó sus brazos delante del pecho y tardó un rato en contestar.-

-Está bien. –dijo por fin.- Pero si en diez minutos no estás lista te quedas aquí. –cogió su mochila y salió por la puerta.-

Me desperecé y me apuré lo más que pude. Me puse un pantalón vaquero, la camisa de Abercrombie que me había comprado en uno de mis viajes a NY, y las vans azules marinas. Corrí hasta el baño y me hice una trenza algo despeinada de lado, no tenía tiempo para maquillarme, así que cogí las pulseras que siempre llevaba conmigo, me las puse, cogí la mochila y bajé abajo.

Cuando llegué abajo solo quedaban Emily y Annie, que por lo que parecía me estaban esperando, me disculpé por hacerlas esperar. Fui hasta la cocina y me cogí una manzana para el camino, cuando ya por fin acabé de hacer todo salimos a la calle.

-¿Bueno que tal se os presenta la mañana? –dijo Emily con una de sus sonrisas.-

-La mía no muy bien…-dijo Katie.- Me darán las notas, y espero haber aprobado todas, sino mis padres me matan.

-Yaa, yo igual. Aunque creo que este trimestre ha sido mejor que los otros así que no creo que haya problema. -dijo Annie.- ¿Y tu Emily?

-Yo rezo por aprobar Mates, pero imagino que si que la tendré aprobadas, sino mi verano será un suplicio…. -nos reímos ante la cara que puso. Después de un rato llegamos a la esquina de su colegio.- Bueno Katie, nosotras nos quedamos aquí, nos vemos al mediodía. –me dio un beso en la mejilla y se fue con Annie hacia clase.-

No me gustaba ir sola por la calle, pero mis cascos y mi música siempre me acompañaban.  Mientras me dirigía al instituto oí vibrar a mi teléfono, miré la pantalla y era un mensaje directo de Twitter. No me apetecía mucho verlo pero viendo de quien se trataba hice un esfuerzo.

“Ayer me divertí mucho por la tarde-noche, espero poder repetir algún día de estos, xx.”

Sonreí y respondí.

“Yo también, ya te dije que siempre que quisieras te haría olvidarte de todo, y que sepas que a partir de ahora no te librarás de mi ;), xx.”

Apagué el móvil y metí los cascos en el bolsillo pequeño de la mochila, ya había llegado a la puerta de mi instituto y allí eran muy estrictos con el tema del móvil y no me apetecía que me lo quitaran.

Pasé por la entrada hasta llegar a mi clase, una vez que llegué me senté aparatosamente en mi pupitre, estaba demasiado cansada.  Observé uno por uno a mis compañeros, no eran de lo mejor, pero al fin y al cabo había compartido bastantes cosas con ellos. Por suerte para mi, este era el último día del curso y no tendría que venir más aquí hasta que empezara de nuevo en la Universidad de Derecho en Londres el año que viene, pero para eso aún quedaba.

-Come on guys, this is our last class. We’re going to watch a movie, right? –la teacher de Inglés ya había entrado en clase, así que me centré en lo que decía y dejé a un lado mis pensamientos; Esperaba que la mañana se pasara rápido.-




Narra Harry:

Llevaba un día sin hablar con Annie y no podía más. Pensé en algo que pudiera hacer para que ella recapacitara y pensara las cosas con detenimiento, pero las ideas no eran muy estupendas que digamos… Louis había intentando en varias ocasiones sugerirme cosas, pero a el tampoco se le ocurría nada.

Pensé que lo mejor era olvidarme de ella, ¿Para qué iba a preocuparme si a ella le daba igual? Era cierto, por mucho que yo intentara convencerme de que ella me quería, eso no era así. Si ella me quisiera y estuviera enamorada de mi no haría lo que hizo, no mandaría todo a la mierda por la prensa, se supone que le tendría que dar igual eso. Pero bueno, supongo que las cosas eran así.

Me levanté de la cama y apagué la tele, era aún pronto, pero no tenía sueño. Miré a ver si Louis estaba despierto pero el muy vago aún seguía durmiendo, así que decidí ir a darme una ducha, sin duda lo necesitaba.

Cerré detrás de mí la puerta del baño y me fui quitando poco a poco la ropa. Abrí el grifo de la ducha para ver lo caliente que estaba, y pasé la mano por el agua para probarla, cuando vi que estaba en el punto perfecto me metí dentro. Dejé que el agua corriera por mi cuerpo y me relajé lo más que pude, intentando olvidarme de todo. Cuando lo conseguí alguien petó en la puerta del baño.

-Hazza tío, abre! –oí como Louis gritaba al otro lado de la puerta.- Me estoy meando! –puse los ojos en blanco y cerré el agua; cogí una toalla y me la puse por la cadera, fui hasta la puerta y la abrí.-

-Que oportuno eres! –le dije yo algo molesto, el me hizo a un lado y fue corriendo hasta el wc.-

-Que quieres, esto no es algo controlable. –dijo el tirando ya de la cadena.- Ala, venga, ya puedes seguir duchándote princesita. –se rió y cerró la puerta.-

Dado que ya estaba completamente duchado salí del baño para ir a coger la ropa para vestirme. Cogí mi pijama y salí con la toalla en la cadera.

Louis estaba viendo la tele tirado en la cama y Zayn aún seguía durmiendo. Me dirigí a donde tenía mi ropa y me vestí, no tardé demasiado por lo que me dio tiempo a hablar un poco con Louis.

-Ya tío, pero ahora ya da igual. –le dije yo mirando hacia abajo.- No me voy a amargar, pienso seguir siendo yo y punto.

-No tienes por qué amargarte, simplemente creo que deberías volver a hablar con ella, porque yo creo que detrás de esto hay algo más….

-¿Estás insinuando algo? –le pregunté yo.-

-No, no, para nada. Solo que no creo que ella haya tomado esa decisión solo porque no quiera tener nada que ver con la tele o la prensa. No se, no me cuadra….-puso cara indecisa y luego se levantó.- Pero bueno, si como tu dices, ella no te quería, no creo que debas seguir dándole vueltas.

-Ya, pero no se… Yo la quiero y me gusta mucho, y a ver, tampoco puedo dejarlo pasar como si nada.

-Pues aclárate! –dijo el acercándose a la puerta del baño.- Piensa las cosas detenidamente y haz lo que tu corazón diga. -cerró la puerta del baño y me dejo allí a mí solo con los ronquidos de Zayn.-

 Tenía claro que quería a Annie por encima de todo, pero no podía ser yo siempre el que fuera detrás de ella. No sabía que sentía y así no podía seguir.

Cogí mi móvil y las llaves del coche de la madre de Al. Salí afuera y conduje hasta el único sitio donde creía que podía aclarar mi mente, la casa de una de mis mejores amigas de la adolescencia, Taylor.  Ella se había mudado a España porque a su padre lo habían destinado aquí y a ella no le quedó más remedio que venirse con el. Éramos amigos desde que empezamos ambos en el mismo instituto, alguna que otra vez me sentí atraído por ella, pero eso era cosa del pasado y ahora mismo la veía como una amiga y la quería mucho. Sabía que a ella podía contarle todo sin tener por qué ser sometido a un interrogatorio, y seguro que ella sabría que hacer y me ayudaría a aclararme. Katie no estaba disponible, así que ella era mi último recurso para desahogarme. 

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