Narra Madison:
Abrí poco a poco
los ojos, el maldito despertador me había despertado de mala manera. Me giré
sobre mi misma y miré la hora que era, las 7:30. Pensé en que día estábamos y
para mi desgracia era Lunes así que me levanté rápidamente de la cama para
vestirme, hoy tocaba ir a clase.
No tenía ningunas
ganas, en primer lugar porque hoy nos harían examen de Educación Física, y no
es que se me de precisamente bien que digamos, y en segundo lugar porque ayer
me había pasado un poco con la bebida y había llegado a las tantas a casa.
Vamos, que era un día estupendo para ir a clase.
Aún me quedaba
una hora pero me quería duchar, así que cogí la ropa que iba a llevar y me metí
en el baño. Cuando estaba en la ducha dejé que el agua me masajeara el cuerpo y
me puse a pensar en mis cosas, bueno más bien en Niall y en lo feliz que estaba
por tenerlo a el en mi vida. No pude
quedarme mucho tiempo más en la ducha porque tenía el tiempo contado, así que
salí, me sequé el cuerpo y me vestí.
Me puse los
leggins azules marinos, una sudadera que se había dejado olvidada Niall en casa
y los tenis para correr, si os soy sincera mis ganas de ir al colegio eran
pocas y descendiendo, tener que verle la cara a mi profesora de gimnasia ya me
ponía enferma y aún por encima hoy teníamos Biología y no es que me cayera
especialmente bien el profesor, era un borde de tres pares de narices.
Me apresuré a
acabar y cogí mi mochila para bajar abajo. Cuando llegué a la cocina ya estaban
todas desayunando.
-¡Hola chicas!
–las saludé yo enérgicamente.- ¿Qué tal habéis descansado? –apoyé mi mochila en
la encimera y me senté al lado de Emily para desayunar.-
-Bien, pero tengo
mucho sueño. –dijo Emily bostezando.- Tu se ve que has descansado bien, tienes
una energía… –me sonrió.-
-Es que me acabo
de dar una ducha y eso me ha despejado bastante.-le di un mordisco a una de las
tostadas que me había servido.- Annie, ayer oí algo de tu conversación con
Harry, estáis bien?
-Bueno…-miró
hacia el suelo y tardó en contestar.- Lo cierto es que ya no estamos juntos.
–todas la miramos con la boca abierta y los ojos como platos.- El mundo de la
fama no es para mi chicas, no sería capaz de sobrellevarlo.
-Pero eso no
debería de importarte. –le dijo Katie.- Sabes de sobra que el te quiere mucho y
que va a pasar de toda la mierda que digan los medios, lo sabes de sobra, así
que no creo que haya nada de lo que te tengas que preocupar.
-Katie, no es
eso. Yo se que el me protegería y todo, pero no quiero ser un estorbo y tampoco
quiero que las fans lo odien por estar conmigo, el no se lo merece y yo tampoco.
-No se Annie, es
tu decisión, pero creo que esta vez no es la correcta. –se giró y siguió
bebiendo el café que tenía delante de ella.-
Al poco rato
acabamos de desayunar, recogimos todo y nos dispusimos a salir para ir a clase,
Katie se marchó antes que nosotras, ella iba a otro instituto diferente. Miré
mis bolsillos por si me dejaba el móvil atrás, pero no, lo tenía en su sitio,
siempre lo llevaba a clase, era costumbre. Le eché un último vistazo antes de volverlo
a meter en el bolsillo y tenía un Whats App, ¿De quien sería a estas horas?
“Hola guapísima.
Supongo que ya estás yendo para clase, así que no me voy a extender mucho.
Te echaba de menos y quería decírtelo, ah! Y buenos días preciosa <3”
Inmediatamente
una sonrisa se formó en mi boca. Era un amor, no se podía ser más adorable. Iba
a responderle pero Al me dijo que me apurara y metí la Black Berry en el
bolsillo, me puse la mochila al hombro y me fui de allí casi corriendo.
-¿Quién era? –me
preguntó Aly cuando ya estábamos fuera de casa camino al instituto.-
-Niall. –le dije
con una sonrisa.-
-Debí
imaginármelo por tu cara. –dijo ella riendo.- ¿Qué tal os va? Como pareja digo.
-De momento bien,
pero llevamos poco, así que tampoco cantemos victoria. –ella rió.- ¿Y tú con
Louis que?
-Yo bien, esto
muy contenta. –se sonrojó un poco.- ¿Sabes que me va a llevar de viaje a NY?
-¿Estás de broma
verdad? –la miré asombrada, ella negó con la cabeza.- Jo, pero que monos sois!
Espero que en ese viaje hagas muchas cosas. –le guiñé un ojo.-
-Anda Madison, no
seas tonta. –dijo ella poniendo los ojos en blanco, sabía que cuando le decía
esas cosas la hacía rabiar, y eso era algo que me gustaba.-
Seguimos
caminando hasta que entramos en la puerta del instituto, debíamos de tener unas
caras que dábamos miedo porque la gente no dejaba de mirarnos.
Entramos hasta
las clases, gracias a dios Annie era mi compañera de mesa así que podríamos hablar
toda la mañana. Alyson y Emily estaban en otra clase diferente, aunque las
veíamos en Química, porque ellas también la habían cogido al igual que Annie y
yo. Se supone que Bri también tendría que venir al colegio pero no iba en
ninguna de nuestras clases, así que tendríamos que esperar hasta el recreo para
saber algo de ella.
Narra Emily:
-Venga, venga,
venga, toca ya. –dije para mi misma; quedaban apenas unos minutos para que
tocara el timbre que indicaba la hora del recreo y tenía ganas de ir al baño.-
-Tranquila Em, ya
no queda nada. –me dijo Alyson mirando hacia mi.-
Alyson y yo
estábamos sentadas juntas en la misma clase. No puedo decir que es una clase
que me guste porque lo cierto es que no me gusta nada, están todas las pijas de
mi colegio y a pesar de que no tengo nada en contra de ellas no me gusta que me
miren por encima del hombro. Yo tampoco es que sea la chusma de la clase, pero
soy una chica normal, ni muy pija ni muy choni, simplemente normal.
Tocó, por fin, el
timbre que indicaba la hora del recreo. Le dije a Al si me acompañaba al baño,
esto ya era costumbre. Cuando acabamos bajamos hasta el patio para encontrarnos
con Annie y Madison.
-¡Hola pencas!
–les dije yo sentándome al lado de Annie.-
-Hombre la guapa
acaba de llegar! –dijo ella con ironía, todas estallamos en carcajadas.- Una
cosa, ¿habéis visto a Brittany? Lo digo porque se supone que tiene que seguir
viniendo a clase…
-Nop la verdad.
–dijo Alyson que se había sentado enfrente nuestra en el suelo.- Igual está por
aquí. –llevó su mirada por todo el patio y la paró en una de las esquinas de
este.- Parece que está allí. –dijo con la voz algo quebrada. Todas miramos
hacia donde ella decía, y efectivamente allí estaba Brittany con algunas de las
chicas de su curso.- Parece que ya tiene nuevas amigas…
-Déjala Alyson,
no te pongas mal por ella. –dijo Madison.- Ella ha decidido que las cosas sean
así, si algún día se arrepiente ya vendrá a junto nuestra.
-Bueno, supongo
que tienes razón. –dijo ella.-
A los pocos
minutos sonó el timbre para subir a clase, como es habitual no subimos hasta
que vino uno de los profesores a llamarnos la atención.
La mañana se me pasó algo lento, pero después
de mucho sufrir sonó el timbre de salida. Por suerte solo nos quedaba un día
más de clases, en un día nos darían las vacaciones de verano y estaba
deseándolo. Salimos afuera y entre toda
la gente pude avistar a las chicas, mientras nos acercábamos a ellas noté como
alguien me tiraba de la camiseta, me giré para ver quien era.
-Liam! –dije yo
casi gritando, el me hizo un signo con los dedos para que bajara el volumen;
Iba vestido con unas gafas de sol y lo más de incógnito que podía.- Ay lo
siento –le dije algo más bajo.- ¿Qué haces aquí?
-Pues he venido a
buscarte. –dijo sonriendo.- ¿Qué te parece si vamos a comer juntos?
-Genial. Voy a
decírselo a las chicas, tú espérame aquí. –le di un beso en la mejilla y fui hasta
donde estaban las chicas; Les dije que e iba con Liam y ellas me dijeron que
sin problema, pero que por la tarde saldrían así que que las llamara para ver
donde estaban. Cuando acabé de hablar con ellas me fui junto a Liam.-
-¿Vamos entonces?
–me dijo el yendo hacia el otro lado de la calle.-
-Sip. ¿Dónde vamos?
–le pregunté.-
-No se, donde tú
quieras, a mi me da igual, yo con tal de comer….-dijo el levantando los
hombros.-
-Bueno pues te
voy a llevar a un sitio que se llama Peggy Sue’s a ver que tal. –el me miró y
después dijo que estaba de acuerdo.-
Tardamos un rato
en llegar al sitio porque mi instituto estaba a veinte minutos de allí. Cuando
llegamos recuperé el aliento y me quité la mochila. Liam se sentó enfrente mía,
no se quitó la gorra, solamente las gafas de sol, porque sino lo reconocerían.
Cogí la carta y
escondí mis ojos detrás de ella, el la levantó un poco para verme mejor.
-¿Qué vas a pedir?
–me preguntó mientras pasaba su mirada por la carta.- Yo creo que pediré una
pizza, ¿te apetece compartirla conmigo?
-Si, claro que
si. –apoyé la carta en la mesa y esperamos a que viniera la camarera.-
-¿Qué van a
pedir? –dijo ella mirándonos con una gran sonrisa primero a Liam y luego a mi.-
-Nosotros
queremos una pizza grande para los dos, mm..., la número 5.
-Vale, ¿y de
beber? –lo miró muy fijamente y con una sonrisa de oreja a oreja, el la ignoró
un poco, estaba pendiente de qué coger.-
-Yo quiero agua. –le
dije a la camarera.- ¿Tu Liam?
-Yo quiero una
coca-cola. –dejó la carta en la mesa y me miró.- Bueno, creo que ya está todo.
-Si, ahora mismo
os lo traigo todo. –se fue y nos dejó solos.-
Lo miré tímidamente
y el me cogió una de las manos que tenía apoyadas en la mesa.
-¿Qué tal lo has
pasado en clase? –me dijo el, lo miré con cara de asco.-
-¿En serio me lo
preguntas? Creo que está claro que no se puede pasar bien en clase….
-Bueno usted
perdone eh! –levantó las manos y después volvió a fijar su mirada en mi.- Piensa
que ya solo te queda un día para que te libres. Después tendrás la suerte de
poder pasar todos los días de verano conmigo. –sonrió.-
-Pero que suerte
tengo oye! –dije con algo de ironía.- Es broma tonto, estoy deseándolo.
Nos separamos
porque había llegado la comida. Nos pusimos a comer, el parecía que no lo hacía
durante meses, era como una aspiradora, comía súper rápido. Yo no solía tardar
mucho pero comparada con el parecía una tortuga. Cuando acabamos de comer
fuimos afuera a dar una vuelta.
Pasamos la tarde
entre risas, caricias, besos, abrazos… Yo estaba encantada, y el también, pero
mañana tenía clase y tenía que llegar pronto a casa, así que llamé a las chicas
para ver donde estaban y me dijeron que estaban en casa. Liam me dijo que fuéramos
en taxi, pero a mi no me quedaba dinero, pero el se ofreció a pagarlo.
Cuando llegamos a
la puerta de casa, antes de bajar del taxi me despedí de el.
-Espero que me
lleves por ahí algún día más. –le sonreí, el me imitó.-
-Pues claro que
si. –me guiñó un ojo.- ¿Mañana te apetece pasar la tarde conmigo? Es tu último
día de clase y podemos pasar más tiempo juntos. –yo asentí rápidamente.- Si
quieres también te puedes quedar a dormir.
-Bueno, eso ya me
lo pienso. –me acerqué a el y le di un corto beso en los labios, cuando me
separé el me volvió a juntar con sus labios.- Liam, tengo que irme. –le dije
separándome.-
-Un poquito más,
anda. –puso cara de cachorrito.-
-Noo, venga que
el taxista está esperando. –miré por el retrovisor al conductor del taxi y
parecía que estaba deseando que me fuera para poder terminar su trabajo.-
Mañana nos vemos, chao.
-Adiós guapa.
Cerré la puerta
del taxi y saqué la llave de la puerta. En casa hacía un poco más de
calorcillo, así que lo primero que hice fue sacarme la chaquetita que llevaba
por encima y la dejé apoyada en la barandilla de la escalera, dejé ahí también
mi mochila y fui en busca de las chicas. Fui hasta el salón y allí estaban
ellas viendo la tele, que vacas que eran!
-Hola guapas. –saludé
yo sentándome al lado de Alison en el sofá.-
-Hombre la
enamorada! –dijo Ann con algo de ironía, yo le hice una mueca.- ¿Qué tal lo has
pasado?
-Bastante bien la
verdad, mañana lo volveré a ver. –cogí un bol de patatillas que había encima de
la mesa y cogí solamente las onduladas.- Y vosotras que tal, que habéis hecho?
-Nada, hemos
venido para casa a vaguear un poco que estábamos cansadas. –dijo Madison.- Pero
Katie ha salido hace un par de horas, creo que había quedado con Zayn, pero no
me hagas mucho caso…
-Esos dos acaban
juntos. –dije yo apoyando el bol en la mesa.-
-Se merecen estar
juntos, los dos son personas honestas y se merecen tener alguien al lado que
les respete y les quiera. –dijo Annie toda sentimental.- No me miréis así, es
cierto.
-Si la verdad es
que si. –dijo Madison.- Bueno, ¿cenamos?
-Sip, hoy os toca
a ti y a Ann hacer la cena, así que ya sabéis. –dije yo mirándolas a las dos.-
-Ya, ya. Pero que
sepáis que no nos responsabilizamos de cómo salga eh! –dijo Madison levantándose
y tirando de Annie para que la acompañara.- Bueno, a ver que sale de aquí.

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