Bueno, hoy estaba inspirada y he decidido subir dos capítulos!! :) Espero que os gusten por favor comentaar, os quiero <3
Narra Alyson:
Ahora estaba algo
más animada. El médico me había dicho que estaba completamente fuera de
peligro, y que si todo iba bien podría irme de allí esta noche. Estaba deseando
irme, aquel sitio no era uno de mis lugares favoritos que digamos, aunque Louis
me ayudaba mucho a alegrar mi estancia.
-¿A dónde quieres
ir de viaje? –desvié mi mirada de la televisión y la fijé en el.-
-¿En serio me vas
a llevar de viaje? –pregunté algo sorprendida.- Pensé que cuando te lo pregunté
me dijiste que si para que no me pusiera más triste, pero no llegué a pensar
que me lo estuvieras diciendo de verdad.
-Alyson, yo
siempre cumplo lo que digo, y no digo las cosas porque si, así que dime un
sitio al que quieras ir de viaje, que yo te llevaré. –sonreí y me puse a
pensar.-
-Lo cierto es que
siempre he querido ir a Nueva York, pero imagino que tú estarás aburrido de ir
por allí, así que esa opción descartada.
-No, no, no, ni
de broma. ¿Ese es tu destino soñado? –yo asentí levemente.- Pues entonces
iremos a Nueva York. Yo lo único que quiero es hacerte feliz, y si lo eres
yendo allí, pues iremos.
-Pero…
-Nada de peros.
–se levantó del sofá y se acercó a mi.- He estado muchas veces, pero ninguna de
ellas contigo, así que será una experiencia nueva y que quiero que compartamos
juntos. –sonreí.- Te enseñaré todo lo que hay que ver en Nueva York y te
llevaré a los sitios más bonitos que has visto nunca. Y por cierto, ni se te
ocurra querer pagar algo del viaje. Esto lo pago yo todo, es un regalo que te
hago a ti porque te quiero.
-¿En serio? –el
asintió.- Joba Louis, no se que decir… Todo lo que haces por mi es demasiado,
no se como podré agradecértelo algún día.
-Me llega con
saber que me quieres.
-Quererte es
poco. –lo acerqué un poco más hacia mi.- No entiendo como lo haces, pero me
vuelves loca.
-Si tú
supieras…-rió levemente.- Alyson quiero que sepas una cosa.
-Dime, soy toda
oídos. – le dí un corto beso en los labios y me acomodé en la cama para
escucharlo.-
-Nunca, pero
nunca, nunca, nunca, he sentido esto que siento por ti. Es algo que no puedo
explicar con palabras. Te quiero demasiado y me importas mucho.
-Louis ya lo se,
¿Por qué me lo dices? –le pregunté algo extrañada.-
-Se que mientras
estábamos fuera han aparecido varias entrevistas en las que yo decía que seguía
con Eleanor, e incluso había fotos de nosotros dos juntos. Pero quiero que
sepas que todas esas fotos son un montaje y en cuanto a lo de las entrevistas,
pues lo he hecho porque no quiero que tu te veas involucrada en este mundillo,
quiero mantenerte alejada de todo esto porque se que no sería bueno para ti ni
para mi.
-He visto esas
entrevistas Lou, y no me han preocupado en absoluto. –me miró con los ojos
brillantes.- Te conozco lo suficiente como para saber cuando mientes y cuando
no, y sabía que en ese caso lo estabas haciendo. También se que si todo eso
fuera verdad me llamarías para contármelo o me mandarías un mensaje, y como no
lo mencionaste en ninguna de las veces que hablamos, sabía que no era verdad.
No tenía nada de que preocuparme, solamente de hacerte feliz.
-Eres la mejor. –me
dio un corto beso en los labios.- Te quiero mucho mucho mucho.
-Anda venga, no
seas exagerado! –le dije yo dándole un golpecito en el hombro, después me puse
seria.- Yo te quiero mucho más.
Me volví a
acercar a el y junté mis labios con los suyos. Siempre que lo hacía, perdía la
noción del tiempo. Estar con el era lo mejor que me podría haber pasado. Lo
quería muchísimo y el lo sabía. Seguimos besándonos un par de minutos más hasta
que entró Annie seguida de Harry en la habitación.
-¡¡Annie!!
–exclamé yo.- Te echaba de menos.
-Y yo a ti Al.
–dijo ella con un par de lágrima en los ojos, se acercó a junto mía y se sentó
en la cama.- Lo siento mucho.
-¿Qué sientes
Ann? –le dije mientras le agarraba el mentón.- No tienes nada que sentir, tu no
has tenido la culpa de nada. En tal caso la tendría yo por meterme en la
piscina, así que no llores y alégrate de que esté bien. –le sequé las lágrimas
de los ojos y nos quedamos un rato hablando en la habitación mientras
esperábamos a que Harry y Louis volvieran de un recado que tenían que hacer.-
-¿Y ya se sabe
algo más? –me preguntó ella.-
-Si, buenas
noticias. –le dije yo a lo que ella respondió sonriendo.- El médico ha dicho
que todo está bien y que si voy mejorando me pueden dar el alta hoy por la
noche.
-¿En serio?
–asentí.- Qué bien! Me alegro de que todo haya salido bien Al. Si te hubiera
pasado algo no me lo perdonaría nunca. –me dio un abrazo que casi me deja sin
respiración.-
A los pocos
minutos volvieron Harry y Louis con una bolsa en la mano. Al principio decían
que no era nada, pero después Annie no se pudo resistir y vio lo que había
dentro. La bolsa estaba llena de chucherías y chocolate.
-Annie, ¿Por qué
tienes que ser tan cotilla? –preguntó Harry intentando semejar enfadado.- Ahora
ya nos has descubierto la sorpresa…
-Venga cariño, no
te enfades….-ella le abrazó su espalda y el no pudo resistirse.- Esto todo era
una sorpresa para ti Aly, queríamos darte todo esto para que te sintieras
mejor. En realidad es un regalo de Ann y mío, pero Louis estaba compinchado
para que no sospecharas nada. Sabemos que no es gran cosa, pero no nos ha dado
tiempo a comprarte nada mejor. –en micara se formó una gran sonrisa.-
-Muchas gracias
chicos, sois los mejores. –se acercaron junto a mí y me abrazaron.- Annie te
quiero mucho mucho, eres una de las mejores amigas que he tenido nunca, no lo
olvides. –le di un beso en la mejilla y me dispuse a abrir la bolsa.-
-¿Y a nosotros
qué? –dijeron a unísono Harry y Louis.- ¿A nosotros no nos quieres?
-Pues claro que
si, tontos. Sois dos de mis chicos favoritos en el mundo mundial. –les hice un
gesto para que se acercaran y poder abrazarlos.- Tu eres mi chico número uno,
no se lo digas a Harry. –le susurré a Louis al oído a lo que el rió levemente.-
Pasamos un par de
horas más riendo y hablando sobre un montón de cosas. Después de un rato
volvieron con nosotros Zayn y Liam. A Zayn se le notaba un poco raro y tenía la
cara como si hubiera estado llorando. Me pareció raro no ver a Brittany con
ellos, pero igual habría querido ir a casa a cambiarse.
UNAS HORAS ANTES
Narra Niall:
No me lo podía
creer. La chica de mis sueños era ella. Todo este tiempo había estado con ella
y no me había dado cuenta. No daba crédito a todo aquello que me estaba
pasando, era surrealista.
-¿Es una broma o
me lo estás diciendo en serio? –le pregunté yo, flipando todavía.-
-Niall, ¿Te crees
que me pondría así de nerviosa si todo esto fuera una broma? –levantó su mano y
estaba temblando por los nervios.- Todo lo que te he dicho es verdad, te quiero
y no quiero estar con nadie más que no seas tu.
-Te vas a reír de
lo que te voy a decir….-le dije yo agarrándole la mano.- ¿Sabes que yo no he
dejado de pensar en ti desde aquel día? Si no me crees le puedes preguntar a
Harry. –sonrió y me miró a los ojos.- No sabes cuánto me alegro de que me hayas
dicho esto, porque yo quería decirte que estoy enamorado de ti. No sabía que
esa chica de Londres eras tu, pero si lo hubiera sabido te juro que no
permitiría que te fueras con Dale esta tarde.
-Ya, supongo que
tendré que ir con el….-dijo ella mirando al frente y cruzándose de brazos.-
-¿Es que acaso
quieres ir? –le pregunté yo.-
-Veo que te
cuesta pillar las cosas eh Horan…-dijo ella riéndose.- Pues claro que no quiero
ir con el, quiero quedarme aquí contigo durante todo el día. Te estaba poniendo
a prueba para ver si de verdad te gusto o no.
-Eres de lo que
no hay Madison….-dije yo riéndome también.- Pero que sepas, que aunque tu quisieras
ir con Dale, no te lo iba a permitir.
-¿Sabes que
acepté su propuesta solo para ver si tu me decías algo? –le sonreí.- Y al final
lo has hecho.
-Por ti haría lo
que fuera. –le dije yo acercándome un poquito más a ella.- Supongo que a partir
de ahora podré decir que estoy cogido, ¿no?
-¿Tu quieres
decirlo? –me preguntó ella algo tímida.-
-No lo quiero, lo
deseo. Madison, ¿Quieres ser mi novia? –cogí un papelito que tenía en mi
bolsillo y lo enrollé como pude para darle forma de anillo, cuando terminé cogí
su mano y esperé a que ella me respondiera.-
-Hoy y todos los
días de mi vida. –dijo ella sonriendo y colocándose el anillo en el dedo
anular.-
Sonreí yo también
y me volví a acercar a ella. Empecé a jugar con sus manos y la miré fijamente a
los ojos. Poco a poco me fui acercando más hasta que al fin llegué a sus
labios. Llevaba esperando este momento desde aquel día en Londres. Le acaricié
suavemente sus mejillas a la vez que la besaba y ella depositó sus manos en mi
cuello. Paré por un segundo y la miré fijamente a los ojos, sonreímos a la vez
y la besé otra vez. Podríamos estar así toda la tarde pero ya era hora de irnos
a comer algo.
-¿Vamos a comer?
–le dije yo mientras me separaba muy despacio de ella.-
-Bueno, está
bien. –dijo ella levantándose del banco.- Una cosa, ¿Quién de los dos va a
llamar a Dale para comentarle todo lo ocurrido? –la miré algo nervioso, no me
apetecía discutir con nadie.- Bueno, está bien, lo haré yo, creo que será lo
mejor.
-Si, eso creo. –le
contesté yo.- Pero yo te protegeré si algo va mal.
-Ahora estoy
muuucho más tranquila! –ironizó.- Anda, vamos yendo y mientras lo llamo.
Caminamos hacia
el restaurante más cercano para ir a comer. La conversación entre Dale y
Madison no fue demasiado brusca, o eso me pareció. Ella le dijo que ahora
prefería estar con Alyson y que no quería dejarla sola. El contestó que no
pasaba nada, que ya se verían otro día. Claramente no se iban a ver, a no ser
que fuera en mi presencia. Ahora estaba bien con Madison y no iba a permitir
que nadie me la quitara. Por una vez en mi vida iba a ser valiente y defender
lo que me pertenece.
Pasamos toda la
comida hablando de todas las cosas que teníamos pendientes. Básicamente
hablamos de lo de Londres y las sensaciones que tuvimos después de nuestro
encuentro. Yo pensaba que estaba loco por enamorarme de una chica que apenas
conocía, pero al parecer ella también lo estaba de un chico que no conocía de
nada, y aunque estuviéramos a miles de kilómetros y no supiéramos nada el uno
del otro, en el fondo nos queríamos.
Cuando acabamos
de comer volvimos al hospital para ver que tal iba todo. Entramos en la
habitación de Al cogidos de la mano, por lo que todo el mundo se nos quedó
mirando. Harry, Louis, Liam y Zayn empezaron inmediatamente a acribillarme a
preguntas, y como no tenía salida tuve que responderles a toda y cada una de
ellas. En cuanto a Madison, ella parecía más animada hablando con las chicas,
no paraban de reír.
Estuvimos un poco
más de rato allí hasta que llegaron los padres de Alyson seguidos por el
médico, quien nos pidió si podíamos salir de la habitación.
Narra Katie:
Ya eran las 6 de
la tarde y no había echo nada en todo el día. Si estar tirada en el sofá viendo
una película contaba como algo productivo, entonces si que había echo algo. Alex
no salía de trabajar hasta las seis y media, así que aún tenía algo de tiempo
para recoger la casa.
Apagué la
televisión y recogí la cocina y parte del salón. Cuando acabé fui hasta la
habitación para vestirme algo más decente. Tenía pensado decirle a Alex si me
podía acercar al hospital para ir a hacerle una visita a Alyson, así que no
podía ir con estas pintas. Abrí el armario y cogí unos pantalones negros
ajustados, una camiseta blanca con unas letras amarillas fosforitas en el medio
y mis vans negras. Fui hasta el baño y me deshice la coleta que llevaba para
volvérmela a hacer. Cuando acabé me volví a sentar en el sofá. Mientras
esperaba por Alex mataba el tiempo en Twitter. Después de un rato bloqueé mi
movil y justo en ese momento Alex entró por la puerta.
Me levanté rápido
del sofá y fui corriendo a donde el estaba.
-Hola amor –le
dije abrazándolo fuertemente.- ¿Qué tal te ha ido hoy el trabajo?
-Bien. –contestó
el algo seco.- Katie, tenemos que hablar.
-Ui, que miedo me
das…-le dije yo graciosa.- Pero antes quiero una cosa. –le dije acercándome a
el.-
El giró su cara y
me apartó de el. Se fue hasta la habitación y me dejó allí de pie en medio de
la entrada. Me molesté un poco y fui hasta donde el estaba.
-¿Se puede saber
que coño te pasa? –le dije yo algo molesta.- Si te ha ido mal en el trabajo no
tienes por qué pagarla conmigo.
-Katie te he
engañado. –soltó de repente.-
-Alex, lo
entiendo, entiendo que estés cansado.- me quedé pensando un rato, el no había
dicho que estaba cansado.- Espera, ¿Qué has dicho?
-Que te he
engañado. –mi cara era un poema, tenía unas ganas incontrolables de gritar.- Ha
sido solo una vez, pero tenía que decírtelo no aguantaba más.
-Alex, eres un
hijo de puta. –le espeté.- ¿Quién es? –le pregunté con los ojos ya
encharcados.-
-¿De verdad que
quieres saberlo? –asentí muy segura.- Brittany. Yo no quería hacerte daño, estábamos
borrachos y ninguno de los dos sabía lo que hacía, te pido que me perdones.
Me faltaba el
aire. No me lo podía creer. Una de las que consideraba mi amiga y mi novio se
habían liado. Me habían decepcionado los dos.
No le contesté
nada, simplemente me limité a recoger lo más rápido que pude todas mis cosas,
el no me lo impidió así que me convencí a mi misma de que hacía bien así. Salí
de allí en un tiempo récord y llamé un taxi para que me llevara al hospital.
Necesitaba hablar
con alguien, tenía que desahogarme. Cogí mi teléfono y llamé a Annie. Ahora
ella era una de las pocas personas en las que confiaba.
-¿Si? –contestó
la voz de Annie al otro lado.-
-Hola Ann, soy
Katie. –dije yo con la voz algo quebrada.- Necesito hablar con alguien.
-Katie, ¿Estas
bien? –me preguntó ella con un ligero tono de preocupación.- Te noto algo
triste.
-No, no estoy
bien Annie, nada bien. –no me pude contener más y estallé.- Alex me ha engañado
con Brittany. Mi vida es un completo asco, ahora no tengo a donde ir.
-¿Cómo? –dijo ella
casi gritando.- ¿Con Brittany? No me lo puedo creer…. Tia, no te preocupes,
sabes que tienes un sitio en nuestra casa para pasar el tiempo que quieras. –bajó
un poco el tono de voz.- Estamos en la sala de espera del hospital, ¿tu donde
estás?
-Estoy en la
calle, esperando a que pase un taxi a buscarme. Voy para ahí en dos minutos.
-Vale, te espero
en la puerta. –ella notó como estaba llorando, por lo que suspiró y me dijo.-
Katie, no te preocupes, todo saldrá bien, me tienes aquí para lo que quieras,
no te voy a dejar sola con todo esto. No pienses en ese capullo, no se lo
merece. El ha decidido perderte, tu no tienes la culpa de nada. Ahora piensa en
positivo. Piensa que podrás salir por la noche y ligar con todos lo chicos que
quieras. –sonreí entre lágrimas.- Y ya no tendrás que poner nunca más la excusa
de: No puedo quedar porque tengo que quedarme en casa con mi novio. Ahora podrás
salir todos los días que quieras con nosotras. Así que no llores y piensa que
quien gana eres tu y el pierde.
-Muchas gracias
por animarme Annie, te quiero mucho. –ella rió al otro lado del teléfono.- Está
el taxi ya aquí, nos vemos en unos minutos. –colgué el teléfono y me subí al
coche.-
Tardé unos
minutos en llegar, porque la casa de Alex estaba a las afueras de Madrid y me
llevaba 20 minutos llegar al hospital. Cuando llegamos el taxista me ayudó a
bajar la maleta del maletero, y se despidió de mi. En el trayecto me había
animado un poco con sus chistes, era bastante majo. Me despedí de el y me dirigí
a la puerta del hospital donde estaba Annie con los brazos cruzados delante de
su pecho. Cuando la vi no pude evitar sonreír, ella me había animado la mierda
de día que había tenido.
-Hola mi amor. –la
saludé.- ¿Llevas mucho tiempo esperando? Es que hemos tardado un poco más de lo
previsto.
-No pasa nada. –contestó
ella.- Necesitaba respirar un poco. ¿Qué tal estas? –me preguntó mientras me
ayudaba a llevar la maleta.-
-Todo lo bien que
se podría estar. –dije yo mirando hacia abajo.- Pero bueno, como tu misma has
dicho no merece la pena preocuparme por ello. Solo una cosa, ¿Zayn lo sabe?
-La verdad es que
no lo se, pero antes estábamos en la habitación con Aly y se le notaba un poco
triste y parecía que había llorado. Supongo que si que lo sabe, pero no nos ha
dicho nada. –asentí y entramos adentro.-
Subimos hasta la
sala de espera donde se encontraban los demás.
-Espero que no te
moleste que se lo haya contado a los chicos….-me susurró Annie.-
-No, no me
importa, pero no quiero que me traten diferente.
-No lo harán.
Llegamos y todos
vinieron rápido a junto nuestra. Me preguntaron que tal estaba. Fulminé a Annie
con la mirada y ella levantó los hombros.
Me fijé en Zayn y
vi que me miraba con cara triste. Entendí por qué estaba así y me acerqué a el.
-Zayn, no nos lo
merecíamos. –le dije mientras le daba un abrazo.- No estés así, no se merece
que estés así por culpa de ella.
-Lo se Katie,
pero me sale solo…-dijo el.- ¿Tu qué tal estás?
-Voy tirando….-contesté.-
Lo único que me preocupa en estos momentos es donde pasar la noche.
-Imagino que las
chicas no pondrán ningún inconveniente en que vayas a su casa. Sino te puedes
venir al hotel con nosotros, tenemos sitio de sobra.
-Te lo agradezco,
pero hoy es mejor estar rodeada de compañía femenina, necesito desahogarme.
-Ya, te entiendo.
Pero si necesitas algo ya sabes.
-Lo mismo te
digo.
Pasamos un rato más
en la sala de espera, hasta que el médico salió con los padres de Aly para
comunicarnos que se volvía a casa. Todos nos alegramos, incluídos Zayn y yo.
Esperamos a que
Aly saliera de la habitación. Cuando lo hizo nos fuimos para casa. Los chicos
venían solo un rato porque no tenían nada que hacer y querían estar un poco con
Al. Cogeríamos una peli y pasaríamos la noche todos juntos. Sonaba bien pero en
estos momentos nada me emocionaba.

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