sábado, 8 de diciembre de 2012

Capítulo 28. I Parte



Holiiiis :) Bueno después de pasar bastante tiempo sin subir, al fin me he decidido. Avisaba a bastante gente antes que ni siquiera me comentaba y ahora que pregunto para volver a hacer la lista nadie me contesta, lo siento, pero así no me apetece subir capítulo y estoy planteándome dejar la novela porque me quedo sin inspiración y nadie la lee.... Pero bueno de momento no la dejaré porque unas cuantas personas si que me comentan y no quiero dejarlas a medias. Pero eso, aunque seáis nuevos lectores o antiguos avisarme por favor. Os quiero <3


Unas horas antes.

Narra Harry:

Eran las 8:00 de la mañana y Annie todavía no se había despertado, tenía el sueño demasiado profundo.
Como veía que iba a tardar en levantarse, me levanté de la cama intentando hacer el mínimo ruido posible, y bajé a la cocina para preparar el desayuno. Evidentemente no sabía donde estaban las cosas. Pero no me digáis cómo, fui capaz de prepararlo, y lo mejor fue que me quedó perfecto.
Lo coloqué todo en una bandeja y subí a la habitación para darle una sorpresa a Annie. Quería alegrarle el día, porque aunque ella quisiera aparentar que estaba bien en estas circunstancias nadie podía estarlo.

Abrí la puerta con la pierna con mucho cuidado para no tirar nada de lo que llevaba en la bandeja. Cuando la conseguí abrir, la cerré lo más silencioso que pude.
Ella seguía en la misma postura que la había dejado antes. Era una chica dormilona, no había quién la despertara.

Apoyé todas las cosas en la mesita que había al lado de la cama y me acosté al lado de ella. Me giré para poder abrazarla. Empecé a darle besos por las orejas y después seguí por toda la cara y los brazos. Ella me respondió girándose hacia mi con una enorme sonrisa en la cara.

-Vaya forma de despertarme…-dijo ella agarrándome de la parte de atrás de mi cabeza.-

-¿Qué pasa? –dije yo poniendo cara de niño pequeño.- Me dirás que no te ha gustado….

-Bueno –dijo ella incorporándose y cruzando las piernas.- Lo cierto es que me esperaba algo mejor.

-¿Perdona? ¿Me estás diciendo que no soy lo suficientemente bueno? A mí, ¿A Harry Styles?

-Mmm… Si, podría decirse que si –ella no paraba de contener la risa, y yo aunque me estuviera haciendo el ofendido en el fondo me estaba riendo.-

-Ah vale vale –cogí la bandeja con el desayuno y me dispuse a salir de la habitación.- Pues que sepas que ahora me voy a comer yo solo el desayuno.- Cerré la puerta y la dejé allí en la cama.-

Bajé hasta la cocina y dejé las cosas apoyadas en la encimera. Estaba algo cansado y aún nos quedaba algo de tiempo para ir al hospital así que fui hasta el salón y encendí la tele. No echaban nada interesante, así que dejé en un canal al azar y me sumergí en mis pensamientos.



Me encantaba que Annie fuera así conmigo, que sacara su lado de niña pequeña. Ninguna de las chicas con las que había estado me enseñaron su lado infantil, bueno, lo cierto es que ninguna se había mostrado tal y como era en realidad, simplemente se dedicaban a ser como máquinas, como las chicas perfectas que todo hombre desearía tener, y aunque parezca raro a mi me gustaba mucho mas una chica natural y que no fuera tan despampanante como las otras  que una artificial. Por eso me gustaba tanto Annie, porque no le importaba lo que la gente pensara de ella, porque le daba igual que yo fuera Harry Styles, ella me trataba como un chico normal. No intentaba complacerme, simplemente intentaba hacerme feliz.  Nadie se había preocupado tanto por mí, siempre me habían juzgado por la imagen que daba, pero ella se había olvidado de todo eso y solamente pensaba en mi como un chico normal que está cumpliendo su sueño y que tiene sentimientos como cualquier otra persona de la calle.

Unas manos en mis ojos me sacaron de mis pensamientos. Me giré y allí estaba ella, con su sonrisita malévola.

-¿Así que has decidido bajar? –le dije yo mientras me incorporaba para poder verla bien.- Tienes el desayuno en la cocina, no sé quien te lo habrá echo….

-No ves como eres un amor…-dijo ella sentándose encima de mis piernas.- ¿Me acompañarás? –puso cara de cachorrito, giré la cara para no caer en sus redes.- No dejarás a esta pobre chica desayunando sola… -yo seguía sin mirar hacia ella, así que me empezó a abrazar fuertemente y a darme besos en el cuello, ella si que sabía cual era mi punto débil y eso lo odiaba.- Venga Harry, no serás tan mala persona.. Anda venga, porfa porfa porfa porfa.

-¡Vale está bien! –dije yo al no poder resistirme más .- Pero no vuelvas a besarme el cuello de esa manera o no seré consciente de mis actos.

Nos levantamos y caminamos agarrados hacia la cocina. Como yo ya había desayunado algo, me senté a su lado mientras ella comía. Se estaba poniendo roja, y no paraba de tocarse el pelo.

-¿Qué te pasa Annie? –dije yo acercándome más a ella.- ¿Acaso te pongo nerviosa? – me acercaba aún más y el rubor de sus mejillas aumentaba.- ¿Por qué tienes las mejillas rojas? ¿Tienes calor? –yo no podía parar de sonreír, aquella situación me superaba, estar a tan pocos metros de ella, aunque pareciera que no, también me ponía nervioso. Vi que estaba sufriendo demasiado así que me aleje un poco, pero no demasiado. – ¿Quieres que pare? No quiero que te sientas incómoda. –ella negó con la cabeza y me acercó a ella tirándome de la camiseta

Sonreí ante su gesto y me acerqué a la misma distancia que estaba antes. Llevaba deseando este momento desde que la había conocido y por fin la iba a besar.
Le acaricié la mejilla a la vez que la miraba fijamente a los ojos, ella estaba sonriendo y los ojos le brillaban. Se levantó y se sentó encima de mí quedando aún más cerca.
Me miró a los ojos y junto nuestros labios muy despacio. No me opuse a nada, estaba como en una nube, ya con el simple hecho de que ella me tocara me hacía feliz.
La intensidad de los besos aumentó un poco más cada vez, y en la posición que estábamos dudaba mucho que pudiera aguantar allí quieto mucho tiempo.
En ese mismo instante, sonó el timbre y Annie y yo nos separamos rápidamente. Ella me miró y sonrió. Se acercó otra vez a mí y me dio un tierno beso en la mejilla, yo no me pude resistir y la retuve un poco más, pero el timbre volvió a sonar con persistencia así que nos levantamos y ella fue a abrir la puerta mientras yo recogía un poco la cocina.

Oí como Annie abría la puerta. A los pocos minutos una voz de chica algo familiar comenzó a hablar con ella. Cerró la puerta y las voces cada vez estaban más cerca, por lo que decidí dejar lo que estaba haciendo e ir a recibir a quien fuera que fuese.

Una gran sonrisa asomó por la puerta, la misma sonrisa con la que la había conocido. Estaba claro que era Madi. Me acerqué a ellas y la saludé con un abrazo, ella me respondió con el mismo gesto.

-¿Y tu por aquí? –le dije yo mientras me separaba de ella.-

-Teniendo en cuenta que esta es mi casa, pues tu me dirás…-Madison y su sentido del humor siempre estaban presentes.- No, a ver, lo cierto es que he venido aquí porque le he pedido a Niall ir a dar una vuelta, y teniendo en cuenta que llevo un día sin pasar por casa, tenía que coger algo de ropa. –la miré con cara pícara y ella puso los ojos en blanco.- Harry, no seas tonto! Niall y yo somos amigos, SOLO amigos.- recalcó esas palabras.-

-Bueno si vas con prisa, no le hagas caso a Harry y vete a cambiarte arriba que no creo que a Niall le haga mucha gracia esperar.- dijo Annie.-

-Tienes razón. Bueno voy arriba a cambiarme, en dos minutos bajo. –corrió escaleras arriba.-

A los pocos minutos Madison ya estaba abajo, algo más arreglada que antes. Se despidió de Annie y después de mi.
Cuando Madison se fue, Annie y yo nos cambiamos rápido el pijama y recogimos un poco la cocina. Decidimos ir andando hasta el hospital, solamente nos llevaba 30 minutos llegar hasta allí. Eran las 11:30 y habíamos quedado de estar allí sobre las 12:00 así que íbamos bien de tiempo.


Narra Zayn:

Después de que Niall y Madison se fueran pasamos un rato con Aly. No le hacía mucha gracia estar en el hospital y teníamos que animarla de algún modo, así que a Louis se lo ocurrió cantarle un par de nuestras canciones. Como no estaba Niall para tocar la guitarra, Liam cogió su BlackBerry y puso nuestra música para que nos guiáramos por algún sitio. Aunque no fue una de nuestras mejores actuaciones, al menos conseguimos animar a Alyson que era lo que contaba.  Después el médico nos mandó salir porque tenían que hacerle algunas pruebas más, pero permitió que Lou se quedara dentro con ella.




Aquella planta del hospital era ya casi como nuestra casa. Llevábamos un día allí y ya nos sabíamos donde estaban todas las cosas y los nombres de casi todas las personas que estaban allí. Alguna que otra persona nos reconoció a mi y a Liam pero no supuso ningún conflicto.

Ya se acercaban las 12 del mediodía y estábamos todos algo cansados. Liam estaba concentrado en su móvil, me imagino que estaría otra vez jugando al maldito juego que lo tenía enganchado, desde que nos habíamos ido de gira no había parado de jugar. Bri estaba sentada a mi lado, apoyada en mi hombro y por lo que parecía estaba durmiendo. Desde la noche pasada, esta era la primera muestra de cariño que veía por parte de ella. No sabía que le pasaba pero parecía que ya no tenía tanto interés en estar conmigo, no me miraba como antes y ni siquiera me hablaba como antes. Simplemente estaba distante. Tenía que hablar con ella sí o sí, porque no podía seguir así, aquella situación me mataba. Al menos si ella había dejado de sentir por mí, quería que me lo dijera.

La agité levemente para intentar despertarla. Ella refunfuñó un poco pero a los pocos minutos se incorporó y me miró con una cara entre enfadada y dormida.

-Zayn, ¿Por qué me has despertado? –dijo ella algo molesta mientras se componía.-

-Bueno perdona, si no quieres hablar conmigo puedes seguir durmiendo….-giré la cara y ni siquiera la miré. No me merecía aquello, no me merecía que me tratara así. Yo siempre la había tratado como una princesa y ahora ella ¿Me lo pagaba así?

-No, no, no Zayn no te enfades…- se puso de cuclillas enfrente mía.- No quería hablarte así, es que tengo muy mal despertar.-

-No me enfado Brittany. –mi voz era seca, no me apetecía hablar con ella.-

-Cuando me llamas Brittany es que algo no va bien…-ella se agarró a mis piernas para no caerse hacia atrás.-

-Yo no he dicho que algo vaya mal. –fijé mis ojos en los suyos.- De echo, ¿Por qué tendría que ir algo mal? Parece que para ti la vida te sonríe, ¿No es así? –la miré con ojos distantes.-

-Z-zayn, se puede saber que te pasa? ¿Es que acaso te he hecho algo?

-No se Brittany, creo que tu deberías ser la que se diera cuenta de lo que pasa…

-Mira Zayn, -se levantó y se puso de pie en frente mía.- no se que es lo que te pasa conmigo. Te he dicho que tengo un mal despertar y tu has empezado a hablarme mal, no se que es lo que está pasando y me gustaría saberlo, pero está claro que a ti ahora mismo te da todo igual así que no creo que consiga nada insistiendo. –cogió su bolso y me miró.- Así que cuando quieras explicarme que es lo que te pasa, estaré afuera para escucharte. –se fue hacia fuera y la vi desaparecer entre el gentío.-

Liam, que ahora estaba observando la escena, se movió unos cuantos sitios hasta acercarse a mi y me pasó su mano por la espalda.

-Tío, creo que lo mejor es que vayas a hablar con ella. –giré mi cabeza hacia el.-

-No quiero ir a hablar con ella, ahora mismo podría decirle cualquier cosa. Me tiene desconcertado, unas veces está maja conmigo y otras pasa de mi cara, no hay quien la entiendo y yo así no puedo seguir. –apoyé mi cabeza en mis manos.- No quiero ser siempre el chico que se deja la piel en las relaciones y que luego es el que siempre sale peor parado. No quiero volver a ser el pringado al que dejan por otro mejor. Simplemente, no quiero Liam. Me prometí a mi mismo que no iba a volver a pasar por esto y no lo volveré a hacer, así que, paso.

-Solo te digo que si la quieres de verdad debes de ir a por ella y al menos hablar las cosas, solo eso. No tiene por qué ser hoy, quizás mañana será un mejor día para hacerlo, pero debes hacerlo. Yo un día no lo hice y perdí a una de las personas más importantes de mi vida.

Lo miré asombrado por la confesión que me acababa de hacer y también porque sabía que lo que estaba diciendo era verdad.

-¿Es Emily verdad? –Liam asintió levemente.- Pues ya sabes lo que tienes que hacer. Lo mismo que me has dicho a mi ahora tienes que hacerlo tu, porque se que quieres a Emily desde el primer momento en que la viste, incluso antes de conocerla diría yo, y ella está claro que no quiere estar con Josh.

-No se Zayn….-se rascó la nuca.- Ya veré lo que hago, pero de momento nada. Ahora tú eres el que tiene que arreglar las cosas con Bri.

Le miré con cara indecisa. Ahora estaba un poco más tranquilo y analizando toda la situación, puede ser que si que me hubiera pasado un poco. Me quedé mirando un punto fijo en el suelo durante unos segundos mientras pensaba en que hacer. Al final decidí que lo mejor era hablarlo con ella, pues ¿Qué podía perder? Después de todo ya no podía ser peor, y además en el fondo la quería y quería estar con ella.

Me levanté, no sin antes darle las gracias a Liam por todo. El me dijo que para eso estaban los amigos y que no la dejara escapar.

Salí afuera del hospital y la busqué con la mirada, pero no la veía. Busqué durante varios minutos y al fin la encontré apoyada en la pared. Sonreí y me acerqué a ella. Era ahora o nunca. Ahora era el momento de preguntarle lo que le pasaba conmigo. De preguntarle si me seguía queriendo, tanto como yo a ella y de preguntarle si quería seguir conmigo o esto era el fin de todo.

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