Hola :) Este capitulo sin duda está dedicado a una persona muy importante en mi vida, Sol. Sabes de sobra que Louis te quiere mucho y que todo esto (exceptuando lo de la enfermedad) se hará realidad porque aunque el no te conozca cuando te vea se va a enamorar de ti.
Si no os aviso y leéis la novela porfavor avisadme en @mydoncasterswag y porfaa comentad! Os quiero <3
Narra Alyson:
Me dolía un
montón la cabeza y tenía el cuerpo congelado, todo me daba vueltas, estaba algo
desubicada.
Poco a poco fui
abriendo los ojos, aunque los notaba pesados y me costaba mucho. Cuando por fin
lo conseguí me di cuenta de que aquel techo no era el de mi habitación, no
estaba en casa, pero dónde estaba?
Giré la cabeza
hacia mi derecha y allí estaba Louis durmiendo aparatosamente en un sillón. Miré
hacia todos los lados y pude comprobar que efectivamente estaba en un hospital. Aquellos
sitios no me gustaban nada, los odiaba.
Llevé mis manos a
la cara y pude notar que de mi nariz salía un tubito que estaba conectado a una
máquina para respirar, pero ¿Por qué tenía eso? Yo respiraba bien. En mi cuerpo
tenía un montón de mantas que desprendían un calor casi insoportable aunque reconfortarle y mi brazo estaba lleno de pinchazos.
No sentía los
dedos de las manos, es decir, los podía mover pero no sentía nada al tocar las
cosas.
Empecé a
desesperarme y no sabía que hacer, así que llamé a Louis.
-Louis, ¿Qué hago
aquí? ¿Qué me pasa? -las lágrimas me corrían por mis mejillas casi de una forma
regular, empezaba a entrar en un estado de nerviosismo y mi respiración era cada
vez más rápida.-
-Aly! Has
despertado. –dijo el dando un salto en el sillón y acercándose a mi.-
Tranquila, estás bien, solo te has desmayado a causa de una hipotermia.
-¿Cómo? ¿Cuando
me ha pasado esto? Louis me quiero ir a casa… -me tiré otra vez en la cama y no
podía parar de llorar, lo único quería era irme de allí, de aquel lugar.- Llévame
a mi casa por favor…
-Aly, no puedes,
tienes que estar aquí en observación. –Me acarició la frente y se puso de pié a
mi lado.- Cariño, se que esto es muy duro, pero tienes que tranquilizarte, todo
saldrá bien.
-Y porqué tendría
que salir mal? Quiero decir, ¿Estoy en peligro? –dije yo volviendo a ponerme
nerviosa.- Louis, no quiero estar más aquí, no estoy enferma, estoy bien, no me
pasa nada, a que no? Dime que no!
-Tranquila, claro
que no estás enferma, simplemente tienes que quedarte para que los médicos se
queden tranquilos y no tengas que volver más. – me agarró de la mano.- Yo voy a
estar aquí contigo y no me pienso ir.
-Muchas gracias
Louis. –me secó las lágrimas de la cara.- Es malo si no siento que me estás
agarrando la mano? Es que no siento nada, solamente presión.
-No, no es malo,
voy a llamar al médico para avisarle de que te has despertado. Tú tranquila que
todo saldrá bien. – me dio un beso en la frente y se fue a buscar al médico.-
Sabía que me
estaba mintiendo, se le notaba en la mirada, yo se cuando Louis miente y cuando
no y en este caso lo hacía.
No obtenía
respuestas a nada, no sabía por qué estaba allí, por qué tenía un montón de
chismes en mi cuerpo.
Me recosté en la
cama y vi que en la mesilla había unas flores amarillas, margaritas, mis
favoritas, tenían una tarjetita colgando, la cogí y la leí.
“Hija, eres
nuestro tesoro más preciado. Queremos que sepas que te queremos un montón y que
estamos muy orgullosos de ti. Sabemos que vas a salir de esta y que esto es una
anécdota más que dentro de unos años contarás a tus amigos y te reirás de ello.
Eres una niña muy fuerte y no vas a dejar que te pase nada, y nosotros vamos a
estar aquí contigo siempre, nunca lo olvides.
Te queremos mucho.
Papá
y Mamá.”
Las lágrimas
volvieron a mis ojos. ¿Por qué decían esas cosas? Es que ¿Acaso pensaban que no
iba a salir de esta? Louis me había dicho que no me pasaba nada, ¿Por qué mis
padres me decían eso? No entendía nada. Necesitaba ver a mis amigas y a mis
padres y preguntarles que era lo que me pasaba y por qué estaba en esta
situación, por qué no sentía las manos, por qué estaba allí sentada y un montón
de preguntas más.
Cogí las flores y
me las llevé a la nariz. Quería sentir su olor, sentir que todavía había algo
que me hacía feliz y sentir esa sensación que producen en mi, pero cuando me
las acerqué a la nariz no olía nada.
Probé unas
cuantas veces más pero no obtuve resultado alguno.
-Loouis! –grité
mientras apoyaba las flores en la mesilla.- Ven, por favor!
-¿Qué ocurre?
–dijo el abriendo rápidamente la puerta.- ¿Estás bien?
-No. –dije
llorando de nuevo.- No huelo nada por la nariz, he cogido las flores y no he
sentido NADA. Louis se que me estás mintiendo, así que dime de una vez por
todas que es lo que me ocurre.
-Alyson, yo no
quería preocuparte…-dijo el acercándose a mi y agarrando mi mano.- Simplemente
te ha dado un hipotermia y te has desmayado, y por eso estás aquí. –bajó la
cabeza con el semblante triste y continuó hablando.- El problema no es que te
hayas desmayado, el problema son los riesgos que trae consigo. El médico nos ha
dicho que te podrías quedar sin sentidos en las manos y la nariz y por lo que
parece, te ha ocurrido…..-se le escapó alguna lágrima que se secó rápidamente
con la mano.-
Mi cabeza no daba
para más, estaba demasiado aturdida para descodificar todo lo que me estaba
diciendo. No lo entendía porque simplemente no quería asumirlo, no me entraba
en la cabeza que mi vida se fuera a la mierda por un simple desmayo,
simplemente no lo asimilaba.
-Aly, se que esto
es difícil, pero yo voy a estar siempre a tu lado, pase lo que pase.
-Muchas gracias
Louis, sabes que yo haría lo mismo por ti, pero no te puedo decir que me alegro
de nada porque ahora mismo el mundo se me ha venido encima, no se que es lo que
voy a hacer con mi vida, ahora no soy una chica normal, voy a ser el bicho
raro.
-No digas eso
Aly, sabes de sobra que eso nunca pasará porque, tanto tus amigas como yo, nos
vamos a encargar de que nunca ocurra. –me pasó su mano por la frente y yo le
respondí con una forzada sonrisa, en esos momentos no me salía sonreír.- De
todos modos, nada es definitivo, no sabemos si esto será para siempre, el
médico nos lo dirá ahora mismo.
Salió un momento
afuera de la habitación y a los pocos minutos volvió con el médico. Éste me
hizo una revisión y me preguntó lo que me había pasado, como no me acordaba de
nada no pude decirle mucho, pero Louis contestó por mi.
Me dijo que me
iban a hacer unos análisis para ver si había algo fuera de lo normal, aunque decía
que no creía que lo hubiera. Se marchó y me quedé sola en la habitación con
Louis.
-Crees que todo
saldrá bien? –le dije mientras lo acercaba a mi.-
-Pues claro que
saldrá bien, tu eres una chica fuerte y no te va a pasar nada, estoy seguro de
ello.
-Cuando salga de
aquí, ¿Me llevarás de viaje?
-A donde tú
quieras, como si es al fin del mundo. –me dijo el acariciándome las mejillas.-
Pasaré todo el verano contigo, y te trataré como a una princesa.
-Jo Louis, no se
que haría sin ti. –le di un beso en su mano.- Por cierto, ¿Has visto a mis
padres?
-Si, están
afuera. No han querido quedarse a dormir porque preferían que me quedara yo. ¿Quieres
que los vaya a llamar? –yo asentí y el se despidió de mi con un beso en la
frente.- Recuerda que te quiero mucho pequeña.
Aquellas palabras
hicieron que me ruborizada, no se como lo hacía pero siempre que estaba con el
me olvidaba del mundo y hasta en la peor de las situaciones me alegraba. Sin
duda lo quería mucho. Nunca me había pasado nada parecido con un chico, siempre
era muy tímida y nunca era yo la que les hablaba, quizás por eso no había
tenido muchas relaciones a lo largo de mi vida. Tampoco las necesitaba.
Todavía recuerdo
cuando vi a los chicos por primera vez. Yo estaba en un intercambio que realizaba
mi colegio a Irlanda y nos lo habían dado a Annie y a mi. Allí todas las
familias eran muy fans de The X Factor y todas las noches que lo echaban lo veíamos,
Annie y yo siempre lo comentábamos al día siguiente en el colegio al que íbamos
allí.
Un día por la
noche estábamos viéndolo mi hermana de Irlanda y yo cuando salieron ellos al
escenario. En el momento que los vi le pregunté a mi hermana quienes eran y
ella me explicó que habían estado el año pasado concursando en el programa pero
que no lo habían ganado. En un primer momento me gustó mucho Harry pero después
tenía claro que mi debilidad era Louis. Me pasé los meses siguientes viendo
videos de ellos y siguiéndoles en todo lo que hacían, intentaba que a mis
amigas también le gustaran y la única que cayó a sus pies fue Bri, es verdad
que a las demás también le gustaban pero no tanto como a nosotras dos.
Cuando nos
enteramos de que venían a España no nos lo creíamos. Conseguimos entradas para
ir a verlos y pasó todo esto. Todavía no me lo creo, creo que estoy viviendo un
sueño, pero en realidad todo esto es real y dios! Y ahora no voy a poder
disfrutar completamente de todo esto que me ha pasado por una tontería.
Mientras seguían
recordando todo eso, mis padres entraron en la habitación.
-Hola cariño –dijo
mi madre acercándose a mi y dándome un gran abrazo.- ¿Qué tal te encuentras?
Tienes beuna cara.
-Bueno, podría
estar mejor. Louis me ha ayudado mucho, sin el no se que hubiera echo. –dije yo
intentando levantarme de la cama para ir hasta el sillón.- Me puedes ayudar a
llegar hasta allí?
-Claro que si
cielo. –dijo mi padre a la vez que dejaba todo en el suelo para ayudarme.-
Mis padres se
quedaron bastante tiempo hablando conmigo. Me ayudaron mucho la verdad, ahora
estaba más tranquila. Sabía que iba a salir de esta.
Mi madre me
preguntó si estaba saliendo con louis, y no sabía que responderle, tenía miedo
a que no me dejara salir más con el, así que le dije que éramos muy buenos
amigos pero nada más. La verdad es que no éramos novios así que no le estaba
mintiendo del todo. Me sorprendió su respuesta ya que fue que le encantaba ese
chico y que le alegraría mucho que estuviera con el. Por otra parte mi padre ni
estaba tan convencido pero no le importara que algún día Louis fuera su yerno.
Cuando terminaron
el interrogatorio y yo ya estaba algo más tranquila, se fueron y me dijeron que
vendrían a visitarme por la noche porque tenían que ir a trabajar.
Me ayudaron a meterme de nuevo en la cama y se fueron. Poco
a poco me fui quedando dormida.

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